Córdoba CF - Sevilla Atlético | La Crónica ¡Traten de arrancarlo! (1-2)

  • El Córdoba firma su primera derrota del curso y alarga su mala racha con una lamentable actuación

  • El filial, que llegó a El Arcángel sin victorias, dio una lección de cómo competir y mereció el triunfo

Samu Delgado y Manu Farrando, impotentes ante el primer gol del Sevilla Atlético. Samu Delgado y Manu Farrando, impotentes ante el primer gol del Sevilla Atlético.

Samu Delgado y Manu Farrando, impotentes ante el primer gol del Sevilla Atlético. / Juan Ayala

El Córdoba CF ya no está invicto. Cayó con claridad y merecimiento ante el filial del Sevilla, que durante gran parte del encuentro pareció su primer equipo, ese que hace unos meses levantó su sexta Liga Europa. Pero era el filial, que llegaba sin saber lo que era ganar, y salió con un chute de autoestima tras superar al que todos tildan de favorito para el ascenso en este Subgrupo IV-B, aunque eso aún no se haya visto. Van cinco partidos, un mes de competición, y ya va siendo hora de poner el motor en marcha. Por ahora, Juan Sabas seguirá al volante, pero el cónclave, sobre el césped de El Arcángel, de toda la cúpula del club poco después de la conclusión, invita al menos a pensar en que vienen curvas.

No es para menos. Sin que el culpable sea el técnico, que intentó corregir durante el partido varias veces a los suyos tirando del arma de los cambios, lo cierto es que su dirección está en entredicho. Tanto o más que el juego (y mucho más) de unos futbolistas que firmaron una actuación lamentable, sobre todo en la media hora inicial, en la que por suerte sólo encajaron un gol. La fase de equilibrio posterior se vio rota con un fallo defensivo que provocó el 0-2, que ya cerró el partido con media hora por jugar por la notable falta de ideas y motivación de un CCF que, pese a recortar distancias, nunca estuvo cerca de lograr el empate.

La clave de todo estuvo en la puesta en escena, que se alargó hasta el minuto 30 y fue realmente terrorífica. Todo lo que el Córdoba podía hacer mal, lo hizo. Y eso, ante un rival de una de las escuelas más competitivas que existen, es pecado mortal. Porque más allá de la juventud, de la rapidez, de la calidad que pueden atesorar los elegidos para formar parte del segundo equipo de uno de los grandes de Primera, saben de qué va esto. Ellos y Paco Gallardo, el líder en la banda, que fue cocinero antes que fraile y tenía muy claro cómo hacerle daño a un enemigo superior… en la teoría.

El Sevilla Atlético dejó que el conjunto blanquiverde tuviera la pelota, sostenido en un 4-5-1 que tras el robo pasaba a ser algo parecido a un 4-2-3-1. Pero lo dejó sabiendo qué hacer: bloqueo a Javi Flores y Mario Ortiz para que los encargados de empezar el juego fueran los centrales y Djak Traoré, la única novedad en la alineación titular por un Alberto del Moral que ni siquiera se vistió tras acumular tres titularidades consecutivas. ¿Consecuencia? Nulidad de ideas, transición lentísima y previsible, mucho pase horizontal… y acumulación de robos y salidas a la carrera tras cada intento local de ganar líneas.

A los tres minutos, Nacho Quintana ya asustó con un robo a Bernardo Cruz, pero su intento de pase a la llegada de Iván lo cortó en el repliegue Djetei. Sin tiempo para la recuperación, susto aún mayor, con un balón al espalda de los centrales de nuevo a Quintana, falta de entendimiento de Berto Espeso y Edu Frías y falta clarísima del meta en la corona del área al golpear el pie del atacante en lugar de la pelota. Por suerte, el árbitro, malísimo de principio a fin, pitó justo lo que no era: falta del atacante y amarilla.

El primer golpe no se hace esperar

Ese nefasto arranque no quedó ahí, por mucho que la primera aparición cerca del área sevillista de Javi Flores originara una llegada clara: centro tras el desdoblamiento de Berto y Piovaccari no llega por un pelo. Fue apenas un espejismo. Las conexiones de medio campo hacia arriba seguían cerradas para los cordobesistas, que llegado el ecuador del primer acto recibieron el 0-1. Zarzana recibió con una ligera ventaja sobre Farrando y el pase atrás lo llevó al ángulo Iván Romero tras burlar la vigilancia de Djetei.

El mazazo fue brutal. Y Juan Sabas, consciente de que su equipo aún no había comparecido, mandó a calentar de inmediato a Álex Robles y Willy, que terminaron ingresando en el terreno de juego al filo de la media hora. Ya preparados vieron una nueva aproximación rojilla, con una volea de Pedro Ortiz bien atajada por Frías. Con su entrada, el Córdoba pasó a jugar 4-4-2 y, aunque no consiguió dominar, al menos equilibró el duelo y hasta disfrutó de dos buenas oportunidades que no bastaron para igualar.

Espeso protege el balón ante la presión de un rival. Espeso protege el balón ante la presión de un rival.

Espeso protege el balón ante la presión de un rival. / Juan Ayala

En la primera, en el 32, Alain Oyarzun mandó al poste un libre directo dentro de la corona del área; en la segunda, ya al filo del intermedio, Djetei cabeceó alto un saque de esquina botado por el donostiarra. Pero el filial sevillista no es que se inmutara, sino que también pisó área contraria con peligro: Valentino probó suerte con un testarazo también sin la dirección correcta y Javi Vázquez inquietó a Frías con un córner cerradísimo que el meta sacó in extremis cuando ya se colaba.

Como quedó claro con ese cuarto de hora tras los primeros cambios, el problema cordobesista no era sólo de nombres ni de sistema. Con todo, Sabas quiso dar una vuelta de tuerca más y para arrancar la segunda mitad metió a Jesús Álvaro y Carlos Valverde, tal vez con la idea de ganar verticalidad y pase por fuera. Pero ni con un doble pivote pleno de talento con Mario y Flores, ni con dos extremos de llegar y ponerla, ni con los dos rematadores en el área, los blanquiverdes acariciaron el empate.

Y no sólo eso, sino que después de un par de aproximaciones sin remate, un córner botado en corto acabó por desnudar el entramado defensivo blanquiverde para poner el 0-2. Luismi y Johansson se aprovecharon de la falta de concentración en el origen y la penetración del luxemburgués hasta la cocina acabó con el pase de la muerte, que Iván Romero mandó a la red con un remate de primeras tras burlar la marca de Álex Robles.

Algo de orgullo para dar emoción al final

Con media hora de juego aún por delante, el partido parecía finiquitado. Y no por el 0-2, sino por esa sensación de superioridad abrumadora del Sevilla Atlético ante un cuadro local tan desangelado como el propio El Arcángel. Sabas quemó una última bala con la entrada de Moutinho, pero para hacer daño a un filial, a un equipo de benjamines o al Bayern de Múnich, hace falta exponer muchísimo más. ¿Lo tiene esta plantilla? Toca pensar que sí, aunque después de cinco partidos y un mes de competición apenas haya habido destellos de que es así, y eso que ha habido rivales de todos los tipos y colores.

Pero a falta de juego y todo lo que conlleva, al menos hay que mostrar orgullo. A eso apeló el Córdoba en el último cuarto de partido. Avisó con un remate de Piovaccari que por fin permitió lucirse a Adrián González  (en el minuto 71), y golpeó por fin tras una jugada que los tacos de Flores y Valverde llevaron a los pies de Álex Robles, que con la izquierda superó por el palo corto al meta rojillo. Al menos un soplo de esperanza ante tanta desazón para encarar el tramo decisivo.

Había tiempo suficiente y la inercia podía resultar positiva... Pero no. El Sevilla Atlético, pese a perder a algunos hombres por molestias físicas, fruto del esfuerzo, defendió su ventaja con orden y hasta ese otro fútbol que se echó en falta en el cuadro cordobesista precisamente en su anterior aparición en Granada. Y no sólo eso, sino que incluso con balón supo salir y protegerlo para que las llegadas locales fueran mínimas, provocando la primera derrota de un Córdoba que se desangra, que acumula tres semanas sin ganar, y que sigue sin encontrar el botón de arranque en una temporada en la que el tiempo es oro.

Ficha técnica

1 - Córdoba CF: Edu Frías; Manu Farrando (Álex Robles, 29'), Djetei, Bernardo Cruz, Berto Espeso (Jesús Álvaro, 46'); Djak Traoré (Willy, 29'), Mario Ortiz; Samu Delgado (Carlos Valverde, 46'), Javi Flores, Alain Oyarzun (Moutinho, 62'); y Piovaccari.

2 - Sevilla Atlético: Adrián González; Valentino, Eliseo, Kike Ríos (José Ángel, 82'), Javi Vázquez; Pedro Ortiz (Adrián Peral, 82'), Johansson; Zarzana, Luismi Cruz (Carlos Álvarez, 75'), Nacho Quintana (Isaac, 75'); e Iván Romero (Juanlu, 84').

Goles: 0-1 (22') Iván Romero. 0-2 (59') Iván Romero. 1-2 (73') Álex Robles.

Árbitro: Muñoz García (extremeño). Amonestó a los blanquiverdes Samu Delgado (17’), Álex Robles (43’), Djetei (53’) y el técnico, Juan Sabas (91’); y a los sevillistas Nacho Quintana (5’), Pedro Ortiz (32’) y Adrián González (87’). Expulsó por doble amarilla al cordobesista Carlos Valverde (75’ y al final del partido) y con roja directa al preparador físico nervionense, Rubén Martínez (6’).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 5 del Subgrupo IV-B de Segunda División B disputado en El Arcángel a puerta cerrada por las restricciones sanitarias impuestas por la Junta de Andalucía. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Gonzalo Uceda, entrenador cordobés muy vinculado al club fallecido recientemente.

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