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Coronavirus en Córdoba: La evaluación continua como prioridad en las universidades

Economía y las instituciones académicas andaluzas, entre ellas la UCO, trazan un marco de principios para sortear la crisis del covid-19

Coronavirus en Córdoba: Los alumnos de la UCO piden una convocatoria excepcional en septiembre

Varios alumnos caminan por uno de los pasillos del Campus de Rabanales. / Juan Ayala
E. D. C.

11 de abril 2020 - 13:21

Priorizar la evaluación continua, así como otras alternativas no presenciales, dentro de un calendario académico que se mantendrá según lo previsto, son los principales acuerdos que recoge el marco elaborado por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, las Universidades del Sistema Andaluz de Universidades y la Dirección de Evaluación y Acreditación (DEVA) -como órgano externo de evaluación del sistema universitario andaluz- con el objetivo de "mantener la cohesión, solidez y calidad del sistema académico durante la excepcionalidad que marca el final del curso 2019-2020". Hay que recordar que la crisis sanitaria del coronavirus y la consiguiente declaración del estado de alarma, ha provocado la eliminación de las clases presencialeshasta el próximo ejercicio.

Este documento marco indica que “es un objetivo del proceso de adaptación que el estudiantado pueda cursar las asignaturas en la que está matriculado y ser evaluado en las fechas previstas en el calendario académico, sin sufrir retrasos en la terminación del presente curso o tener que trasladar las asignaturas al próximo”.

Una vez alcanzado este acuerdo, cada universidad aprobará sus criterios académicos de adaptación válidos para todas las titulaciones y elaborará adendas a las Guías Docentes con las adaptaciones que se acuerden. No obstante, todas las adaptaciones en la metodología docente y métodos de evaluación deberán ser comunicadas a los estudiantes con la suficiente antelación. El documento marco recomienda que se informe antes de finales de abril.

Al respecto, en la Universidad de Córdoba, donde cursan estudios unos 17.000 alumnos, el rector, José Carlos Gómez Villamandos, ya informó en un encuentro telemático reciente con el Consejo de Estudiantes (CEU) que antes del día 25 de abril remitiría de forma "más detallada" los posibles sistemas de evaluación de la institución académica cordobesa. En dicha reunión, los representantes expusieron la posibilidad de establecer una convocatoria extra en septiembre de manera excepcional que no está contemplada.

Eso sí, aquellas actividades formativas de imposible adaptación a la modalidad no presencial podrán programarse para ser realizadas durante los meses de julio o septiembre cuando ello sea posible. En el caso de prácticas externas de larga duración, podrán desarrollarse incluso durante los meses de octubre a diciembre y no precisarán una nueva matrícula, según recoge el acuerdo.

De igual modo, las clases impartidas de manera online síncronas -en tiempo real- se adaptarán a los horarios en los que estaban previstas las clases presenciales. Cuando los medios tecnológicos lo permitan, se facilitará la grabación de las sesiones de docencia para que los estudiantes con dificultades para asistir en la hora programada puedan acceder a dichos contenidos.

Un grupo de estudiantes, en una de las dependencias de Rabanales. / Juan Ayala

Se velará, igualmente, por que las adaptaciones a la modalidad no presencial no excluyan a estudiantes que por falta de recursos tecnológicos tengan dificultades para el seguimiento de su formación a distancia. Desde la UCO se estudia la posibilidad de dar tarjetas de datos "siempre que sea viable" o hasta derivar ayudas desde las Becas Solidarias propias de la institución académica para dar una solución a los alumnos con esta problemática.

También se engloba en el marco de principios que la docencia práctica o experimental se adaptará a modalidades no presenciales, si bien en los casos donde ya hayan permitido alcanzar un volumen razonable de resultados de aprendizaje se podrá completar con otro tipo de actividades (proyectos, memorias, programas formativos...) que puedan ser evaluadas.

En los casos excepcionales donde no sea posible la adaptación de la docencia práctica a una modalidad no presencial, se reprogramará la asignatura para ser impartida en el periodo en que las autoridades sanitarias permitan de nuevo la docencia presencial, pudiendo ser en los meses de julio o septiembre de manera intensiva, si ello es posible.

Los métodos y criterios de evaluación que sustituyan a los previstos deben permitir valorar la adquisición de competencias y los resultados del aprendizaje de cada materia. De esta manera queda patente la priorización de la evaluación continua, incorporando alternativas de evaluación no presencial tales como proyectos, participación en foros de debate, preguntas durante las sesiones, resolución de casos prácticos o informes, en función de las características de las asignaturas.

Los estudiantes mantienen su derecho a la revisión de las calificaciones. La fecha y hora de la revisión, así como los mecanismos para su realización, serán anunciados por el profesorado al comunicar las calificaciones, como ocurre en circunstancias normales.

Prácticas externas curriculares

El marco también incluye que, siempre que sea posible, las prácticas externas curriculares se adaptarán a una modalidad no presencial mediante metodologías formativas alternativas o serán sustituidas por otras actividades que permitan adquirir las competencias correspondientes. El calendario y metodología deberá ser acordado con los tutores externos y quedar reflejado en la adenda de la Guía Docente.

En los casos donde no sea posible la adaptación de las prácticas a una modalidad no presencial, la Universidad podrá prorrogar el periodo de realización por el mismo periodo en que se han visto suspendidas o reprogramar su realización en el periodo en que las autoridades sanitarias permitan de nuevo la docencia presencial. Si esto último es posible, se desarrollarán de manera intensiva en los meses de julio, agosto o septiembre, mediante acuerdo con la empresa/institución, salvo que el estudiante no pueda realizar las prácticas en dichas fechas por motivos debidamente justificados.

Si fuera necesario, las prácticas podrán prorrogarse o realizarse hasta final de año, siempre que lo permita la coordinación con las plazas de prácticas previstas para ese curso, para evitar solapamientos. En este último caso, no será necesaria una nueva matriculación del estudiante o, si por exigencias administrativas lo fuera, no deberá abonar nueva matrícula.

Las prácticas, exentas de nuevo pago, podrán reprogramarse a julio, agosto o septiembre

Para las prácticas externas de larga duración de titulaciones profesionalizantes reguladas (Grados en Ciencias de la Salud y Ciencias de la Educación, Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, Máster Universitario en Abogacía y Máster Universitario en Psicología General Clínica) son de especial interés las recomendaciones y acuerdos alcanzados por las conferencias nacionales de decanos, procurando las universidades andaluzas adoptar las soluciones propuestas por dichas conferencias, a fin de que las competencias adquiridas por los estudiantes sean similares en todo el territorio nacional.

Será posible, además, el reconocimiento como créditos de prácticas externas de desempeños profesionales excepcionales y de actividades de voluntariado que estén relacionadas con las competencias y resultados del aprendizaje que deban adquirirse en las prácticas externas.

Una alumna realiza una tarea en su ordenador. / Juan Ayala

Evaluación de TFG y TFM

El acuerdo entre la Consejería, las universidades y la DEVA establece que la defensa de los Trabajos Fin de Grado (TFG) y Trabajos Fin de Máster (TFM) se adaptará a la modalidad online, siguiendo los protocolos que aprueben las universidades. Se procurará, además, que se realicen en las fechas previstas, aunque en este caso se abre la posibilidad de que, si no fuera posible, se reprogramarían. El Consejo de Estudiantes de la Universidad de Córdoba valoró que pudieran ser entregados "en septiembre, pero computando como depositados en el curso actual".

Con todo, las comisiones de titulaciones de grado podrán adoptar la decisión de sustituir la defensa pública por la presentación de memorias escritas cuando existan dificultades técnicas para la composición a distancia de las comisiones de evaluación, salvo que exista normativa estatal reguladora del título que lo impida.

Los TFG y TFM experimentales o que requieran prácticas de campo se tratarán según los criterios establecidos para la realización de las prácticas externas curriculares. Si tuvieran que retrasarse por la imposibilidad de su adaptación a la modalidad no presencial, se permitirá que el estudiante pueda presentar sus trabajos aun sin tener superadas las prácticas, con los cambios transitorios en la normativa académica que ello requiera.

En cuanto a las tesis doctorales, las universidades aprobarán protocolos para la defensa no presencial en los casos en que no estuviese contemplado en su normativa, garantizando plenamente la identidad del doctorando y la publicidad del acto. Se deberá garantizar, igualmente, el plazo de exposición pública previsto en la normativa.

Las asignaturas o actividades formativas que no hayan podido adaptarse a una modalidad no presencial ni se hayan podido realizar durante los meses de julio o septiembre, aunque se desarrollen en los meses posteriores, se entenderán realizadas dentro del curso 2019/20, de manera que no será necesaria una nueva matriculación.

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