Torrijas de Cuaresma como en confitería: receta fácil y 'toppings' que las suben de nivel

Azúcar, canela, miel, chocolate, helado o yema tostada son el remate perfecto para este postre tradicional

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Torrija con helado de miel
Torrija con helado de miel / R.G.

En Cuaresmo o en cualquier época del año hacer algún postre rico no es sólo un planazo, sino también una fórmula para entretener a los más pequeños en casa.

Así que ponte manos a la obra con las torrijas. La repostería propia de Cuaresma y Semana Santa trasciende las modas, incluso las gastronómicas. Es un hecho que cada vez es más fácil encontrar en restaurantes y confiterías pestiños y torrijas. Pero hacerlos en casa resulta casi tan placentero como degustarlos.

Para realizar las torrijas, vamos a necesitar:

1 barra de pan de torrijas o bien de brioche

750 ml de leche

250 gramos de azúcar

1 trozo de piel de limón

1 trozo de piel de naranja

1 ramita de canela

3 huevos grandes

AOVE para freír

Canela en polvo

Elaboración:

Calentamos la leche y cuando hierva la apartamos y añadimos 100 gramos de azúcar, la piel de naranja, la de limón y la canela. Tapamos con un film y reservamos.

Cortamos el pan en rebanadas de unos tres centímetros y las colocamos en una fuente. Vertemos la leche infusionada por encima. Se baten los huevos y se reservan.

Ponemos el AOVE en la sartén y calentamos sin que llegue a salir humo. Pasamos las torrijas por el huevo y marcamos, más que freímos. Las sacamos y ponemos sobre un papel secante para eliminar el exceso de grasa.

Seguidamente, rebozamos las torrijas con el azúcar -que podemos mezclar con un toque de canela- y las ponemos en un plato o fuente. Opcionalmente se puede sustituir el azúcar por miel ligeramente rebajada con agua.

Otra opción es acompañarlas crumble de Lotus y una bola de helado, sobre todo si éste es de vainilla o de leche merengada.

Coronar la torrija con un buen chocolate negro o yema tostada resulta delicioso. Y sobre una sopa de chocolate blanco o de coco... ¡Es un diez!

Resulta muy útil cubrirlas con papel aluminio para mantenerlas jugosas.

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