De chuletón, de pollo asado, de atún rojo... ¡Hazte esta ruta por Córdoba en el Día Mundial de la Croqueta!

Crocantes por fuera y muy cremosas por dentro, todas y cada una de ellas son una auténtica bomba de sabor

La tostada más grande de España se sirve en este bar de Córdoba y es imposible que te la acabes solo

Croquetas de Casaca Gastro / Casaca Gastro

¡Feliz Día Mundial de la Croqueta a todos! Habrá que celebrarlo ¿no? Pues ponte manos a la obra y guárdate esta hoja de ruta para probar las mejores de Córdoba. Originales, clásicas, de vanguardia... pero siempre con el punto de cremosidad justa y un rebozado tan fino como crujiente.

Casaca Gastro dispone de dos versiones: una de jamón para los más clásicos y otra de atún rojo y gamba para quienes prefieren combinaciones más modernas.

En El Escondite de San Nicolás las hacen de puchero, pollo asado, gamba cristal y kimchi; provolone, tomate seco y orégano o bien un surtido de todas ellas. También las tienen disponibles en su establecimiento de Ollerías.

Surtido de croquetas cremosas de cecina de vaca y de chuletón con base de trufa son el entrante perfecto antes de degustar una de las deliciosas hamburguesas de Godeo

A la cabeza de la innovación está el chef Paco Villar y sus croquetas esféricas en Terra Olea. Están elaboradas con leche de oveja de Calaveruela. Ya de por sí la materia prima es insuperable, pero el punto casi líquido que estalla en la boca del comensal y el delicado rebozado en panko son inolvidables.

Tradición imbatible

Pero si lo que buscamos es una elaboración más clásica, es imprescindible pasarse por La Taberna de Almodóvar (Benito Pérez Galdós, 1). Su receta es un secreto familiar que ha pasado de generación en generación. Lo único que sabemos es que lleva jamón, pollo, merluza y huevo duro integrados en una bechamel cremosa bajo una fritura perfecta cocinada entre 170 y 180 grados. El actual gerente, Ángel Sánchez, asegura que "el creador fue el Tío Ricardo". Una herencia que, sin duda, les ha dado muchas alegrías.

Antonio Jiménez, en Taberna La Montillana (San Álvaro, 5)suele crear diferentes tipos de croquetas a lo largo del año, si bien las de jamón ibérico son deliciosas y perennes en su carta.

A la hora de hacer la roux (masa) de las croquetas busca la materia prima más premium que puede encontrar y eso se nota en el resultado final, que es capaz de transportar al comensal al origen de cada sabor.

Y para completar la experiencia croquetera, lo mejor es dejarse aconsejar por cualquiera de los miembros de su equipo y gozar de un acertado maridaje con cualquiera de la extensa selección de vinos que tienen, especialmente de Montilla-Moriles y de la provincia de Córdoba en general.

Hasta el barrio cordobés de Poniente peregrina gente de toda la ciudad para darse un homenaje en El Aura (Avenida del Aeropuerto, 50) con su surtido de croquetas cremosas. A diferencia de otros sitios, no destacan por su tamaño, pero sí por su punto perfecto de fritura y su delicada roux.

Se dice que en la Taberna El Chato (Avenida de la Pedanía,206) elaboran las mejores croquetas de rabo de toro de toda Córdoba ¿Lo mejor? Probarlas y pedir, además, algunos de los platos de carne que son especialidad de la casa.

Otra auténtica delicia son las de buey nacional madurado de Raza y Dehesa (Gran Capitán, 48), un entrante a la altura de sus inconmensurables hamburguesas o cualquiera de sus selectas piezas de carne a la brasa.

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