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Otra... de perros

En "pasear al perro", sobra la preposición "a"; ello supondría otorgar al "perro" el tratamiento de "persona"

Acaeció la pasada semana: Rellenábamos este espacio con publicación que -a la sazón- creímos oportuno titular: "Hoy, va de perros". En aquella publicación, el autor de la misma juzgó idóneo -o necesario- la elaboración de un breve comentario crítico sobre dos expresiones que, como consecuencia del obligado "confinamiento", se venían utilizando -con reiteración posiblemente abusiva-, en distintos medios de comunicación. Nos referimos, nuevamente, a las locuciones "Pasear AL perro". Y "pasear EL perro".

De los… canes todos conocemos algunas historias. En nuestra provincia, Córdoba, -y, por citar un solo ejemplo- es sobradamente conocida la existencia -en su día- de un perro en Fernán Núñez. El dicho animalito, Moro, cuenta con un monumento erigido en su memoria en la dicha ciudad. Entre otras razones, porque -se dice- acompañó a todos los difuntos de la ciudad que pasaban a mejor vida.

Otra historieta, seguramente no menos conocida, es la que atribuye al dicho animal la cualidad de… "El mejor amigo de los humanoides". De lo que no nos cabe la menor duda es que, hoy por hoy, el perro es, probablemente, uno de los animales de compañía más deseados, utilizados y cotizados. Y ello, seguramente que con todos los merecimientos. Porque, según distintas fuentes, la compañía de un perro puede devenir en algo imprescindible en la familia. Entendemos que los animales, en general, deben ser objeto del buen trato que se merecen. El maltrato animal carece de toda justificación.

Pero, igualmente, creemos carente de justificación dispensar a un perro el trato propio de "personas" o "cosas personificadas". Ocurre en la repetida expresión "pasear al (=a+el) perro". En rigor, la dicha frase debería decir "pasear el perro". Y no "pasear al perro". ¿Razones?: A nuestro juicio, resultan muy elementales:

En las indicadas expresiones, "perro" desempeña la función sintáctica de complemento directo, CD. Pero este complemento es siempre: o bien "cosa"; o bien "persona" o "cosa personificada". En este supuesto -cuando el CD alude a "persona…"- el dicho CD puede ir introducido por la preposición "a". Consecuencia: En la… expresión "pasear al perro", sobra la preposición "a": El uso de la misma, además de suponer vulneración de elementales normas gramaticales, ello supondría otorgar al "perro" el tratamiento de "persona". ¡Increíble!

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