Las Tendillas

¿Quién ensucia la ciudad?

En todo caso, el cumplimiento de las normas no es función del nivel de educación del… "vecino"

La pregunta con la que encabezamos esta publicación no está exenta de justificación: Para el autor de la misma, la referida consulta deviene ineludible con más frecuencia de la deseada. Por ejemplo: Cuando recorremos determinados lugares en los que puede palparse la falta de escobas y -por el contrario- un… exceso de grafitis que -a gritos- claman al cielo por una miaja de aguarrás con la que limpiar -y devolver- a muchos lugares públicos la singular belleza de la que fueron privados por la indeseable acción de los grafiteros de turno o por la omisión (igualmente indeseable) de los responsables de la limpieza de nuestras urbes.

En todo caso, la falta de limpieza en nuestras ciudades constituye un serio problema que preocupa a los expertos responsables de la higiene pública. Nos parece así porque, como es obvio, la suciedad deviene -siempre- en hilo conductor de contagios que no excluyen los inherentes a una pandemia que, hoy por hoy, es causa de unos devastadores efectos, que no reproducimos por sobradamente conocidos.

La… "suciedad" a la que aludimos no pasó desapercibida a la fina apreciación del prestigioso autor de artículos varios. En su edición del pasado sábado, pudimos saborear la lectura de publicación que el autor de referencia, Carlos Navarro Antolín, encabezó con titular del siguiente tenor: "Ensucian los vecinos. No los alcaldes".

A mayor abundamiento de argumentos -y si la sesera del autor de esta "opinión" no incurre en error-, todo parece indicar que, según don Carlos, "las urbes están habitualmente más sucias cuando se viaja de Despeñaperros hacia abajo…". Obviamente, no compartimos el criterio. Por citar un solo ejemplo, en la ciudad de Córdoba -también ubicada en Despeñaperros- no solo se baldea las calles: se desinfectan.

Compartimos el criterio: "… la falta de limpieza y de salubridad en la vía pública está directamente relacionada con la falta de educación".

Pero, a juicio del autor de Las Tendillas, incurre en "falta de educación" no solo el… "vecino" que ensucia la calle sino también la autoridad que, pudiendo hacerlo, no impide la celebración de actos prohibidos como botellódromos, viajes que ponen en serio peligro la salud pública y hasta la vida de la gente. En todo caso, el cumplimiento de las normas no es función del nivel de educación de los… "vecinos".

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