EL DÍA DE CÓRDOBA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Córdoba

Coronavirus en Córdoba: Solo uno de cada cuatro contagios en Córdoba sigue activo

Un sanitario toma muestras para un test a una persona, en una de las carpas situada en las Setas. Un sanitario toma muestras para un test a una persona, en una de las carpas situada en las Setas.

Un sanitario toma muestras para un test a una persona, en una de las carpas situada en las Setas. / Rafa Alcaide / EFE

Quien más y quien menos a estas alturas tiene la mirada puesta en esa fase 1 de la desescalada que, no para todos, arrancará el lunes 11 de mayo. Córdoba está entre las candidatas presentadas por la Junta de Andalucía para avanzar. Y los números de la provincia, tanto los generales como los concentrados en las últimas dos semanas, invitan al optimismo, más allá de la desgracia que siempre supone hablar de las consecuencias directas de una pandemia que ya se ha cobrado en la provincia más de un centenar de vidas.

Córdoba ha superado este jueves la barrera de los 1.000 pacientes curados del virus SARS-CoV-2, después de sumar de golpe 67 altas más tras un frenazo en seco durante cuatro jornadas consecutivas. El parte ofrecido por la Consejería de Salud y Familias refleja además un fallecimiento y 13 positivos, así como dos ingresados menos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), que pasan a ser 11 (73 en el global desde el 10 de marzo); los hospitalizados se mantienen en 37 (para un total de 540), lo que no deja de ser un refuerzo más ante el futuro más próximo.

Pero quizás lo más importante de esos datos es su reflejo directo en la tabla de casos activos, la que se refiere al número de personas que mantienen el covid-19 en su organismo y, por tanto, la capacidad de contagiar. Esa estadística que ahora pasa a ser clave, este jueves ha sufrido un incremento negativo del 12,70%, lo que pasado a números objetivos supone una reducción de 55 personas.

¿Y qué significa eso? Pues algo tan notable como en Córdoba solo sigue activo uno de cada cuatro contagiados. Desde que estalló la pandemia hace casi dos meses, el número de positivos asciende a 1.508, a los que hay que restar las 1.027 personas que ya se han curado y las 103 que, lamentablemente, tuvieron el desenlace nunca deseado de la muerte. Es decir, apenas quedan 378 casos, lo que supone un 25,06% del total, cuando hace apenas 11 días era el 50%.

Más allá del porcentaje, que esconde una lectura de claro avance en la contención de la pandemia, la cifra ya es de por sí importante. Porque Córdoba no tenía un número de personas con el virus tan baja desde el 27 de marzo. Pero con una gran diferencia entre la situación de aquel momento y la actual.

Entonces, apenas era la tercera semana bajo la amenaza del coronavirus, la provincia no tenía ningún curado y los 359 contagios solo se veían contrarrestados por ocho fallecimientos (351 casos); un día más tarde, el aumento de los positivos hasta los 424 ya disparó los activos por encima de la barrera de los 400 (415). Un crecimiento que tuvo el miércoles 15 de abril su pico, con 945 casos de un total de 1.211 contagiados (78%), para desde entonces empezar su particular desescalada.

Made with Flourish

Al margen de las consecuencias directas que pueden extraerse de los datos de contagios y casos activos, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) del miércoles 6 de mayo, en una publicación extraordinaria a modo de informe de la alerta del covid-19, recoge un resumen de la evolución de la pandemia en la región. Y en el caso de Córdoba, destaca que desde el 30 de enero han sido declarados más de 9.000 casos en RedAlerta, de los que finalmente solo han sido confirmados como positivos los referidos 1.508, más de 1.300 con test PCR y apenas 180 con pruebas de serología.

Pero vista la contención de los últimos días tanto en los contagios como en las hospitalizaciones y, lo que es más importante, en el número de víctimas, parece claro que el largo tiempo de confinamiento ha dado sus frutos en la provincia. De ahí que tome importancia mantener la calma y, sobre todo, la responsabilidad en este periodo de transición hacia "la nueva normalidad", como la catalogó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para la que aún queda mucho por recorrer. Porque una vuelta atrás podría tener consecuencias muy serias. Pero de momento, Córdoba va por el buen camino.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios