Rosa Aguilar: "Siempre voy a llevar una espinita clavada en el corazón por cómo me fui de la Alcaldía de Córdoba"

Entrevista

La exalcaldesa, exconsejera y exministra defiende que todavía le duele no haberle explicado a los ciudadanos “por falta de tiempo” aquella “muy difícil” decisión que tomó el 23 de abril de 2009

"El PSOE deba hacer una reflexión profunda de todo lo que le ha pasado en Andalucía"

Rosa Aguilar posa en la plaza de la Lagunilla.
Rosa Aguilar posa en la plaza de la Lagunilla. / Juan Ayala

El 23 de abril de 2009, Rosa Aguilar (Córdoba, 7 de julio de 1957) tomó una "muy difícil" decisión política que iba a marcar su vida, dejar la Alcaldía e IU para marcharse a ser consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio del Gobierno socialista de José Antonio Griñán. Era alcaldesa de Córdoba desde el 4 de julio de 1999. Después sería ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para posteriormente volver a la Junta a ejercer de nuevo como consejera del Gobierno de la también socialista Susana Díaz -siendo responsable en primer lugar de la Consejería de Cultura y posteriormente de la de Justicia e Interior-. Ella insiste en que "me hubiera gustado marcharme de otra forma de Córdoba, explicándole a los ciudadanos por qué lo hacía, pero no tuve tiempo de ello; tuvo que tomar una decisión inmediata en 24 horas".

-¿Qué cree que dejó inacabado en la ciudad cuando se marchó de la Alcaldía aquel 23 de abril de 2009?

-Cuando tienes una planificación de ciudad, incluso cuando terminas un mandato, siempre se te quedan cosas por hacer a corto, medio y largo plazo. En aquel momento estábamos construyendo una Córdoba diferente, que era un referente desde los puntos de vista de los desarrollos cultural y urbanístico; estábamos impulsando Córdoba en el ámbito internacional, lo que se ponía de manifiesto cuando embajadores y mandatarios de otros países visitaban nuestra ciudad. Aparte de eso, estábamos construyendo la Córdoba del desarrollo económico. Me fui prácticamente a mediados de mandato, y aunque hubiera cumplido ese mandato, siempre quedarían cosas por hacer.

-Pero supongo que tendrá alguna espinita clavada por algún proyecto en concreto.

-Por supuesto que hay proyectos de entonces que me hubiera gustado que a lo largo del tiempo se hubieran hecho realidad, porque estoy convencida de que hubieran sido extraordinarios para nuestra ciudad, para su desarrollo y para las oportunidades de los ciudadanos y ciudadanas de Córdoba.

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo, el Palacio de Congresos de Rem Koolhaas. Ese palacio era una nueva oportunidad que se generaba en una Córdoba que estaba pidiendo a gritos ser un referente para el turismo de congresos. Teníamos ya el Palacio de Torrijos, pero el llamado Palacio del Sur nos iba a posibilitar dar un paso cualitativo importante desde el punto de vista arquitectónico y desde el punto de vista de las oportunidades. Tenemos que tener en cuenta que hay muchas personas que visitan las ciudades buscando edificios singulares y ese, diseñado por un arquitecto que es un referente mundial, lo iba a ser; además, en un lugar estratégico de Córdoba, mirando a nuestra joya mundial por excelencia, que es la Mezquita-Catedral. Al final no fue posible, y no porque no le pusiéramos ganas, esfuerzo...

Rosa Aguilar durante un momento de la entrevista.
Rosa Aguilar durante un momento de la entrevista. / Juan Ayala

-Bueno, a falta del de Rem Koolhaas Córdoba ya tiene como alternativa otro gran palacio municipal de congresos en el Parque Joyero.

-A mí no me parece que ese sea el palacio de congresos que Córdoba necesita, una Córdoba que es Patrimonio Histórico Mundial, la Córdoba que debe progresar, la Córdoba que debe avanzar, por cierto, una Córdoba que yo no veo ahora. Estoy convencida de que no ha sido una buena decisión hacer una inversión tan grande en ese complejo, porque hay algo que está demostrado en todas las ciudades del mundo y es que muchas veces la persona que viene a un congreso lo hace con la familia y pernoctan en la ciudad; ese espacio congresual está a kilómetros de Córdoba, lo que supone que puede perjudicar el desarrollo económico de la propia ciudad.

-¿Por qué?

-Porque al estar tan lejos de la ciudad puede ocurrir que la gente que venga a un congreso esté el tiempo justo en el mismo y se marche de Córdoba sin gastos significativos en la ciudad. Lo que buscábamos con el proyecto de Rem Koolhaas no era solo que Córdoba fuera una ciudad de congresos, sino que las personas que vinieran a un congreso se quedaran en Córdoba y conocieran Córdoba, porque era la mejor garantía para que volvieran. Mire, nosotros teníamos una encuesta hecha sobre la asistencia a congresos y una de las cosas más importantes que valoraban era la ubicación del palacio, la posibilidad de visitar todo el entorno de la Mezquita-Catedral, incluso las zonas antiguas cercanas de la ciudad, así como poder comer con la familia a mitad de congreso. Esas oportunidades no las ofrece el Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones del parque Joyero.

"Uno de los proyectos que más me duele que no haya salido adelante es el palacio de congresos de Koolhass”

-Volvamos a aquel 23 de abril de 2009, cuando tras una llamada telefónica del entonces presidente socialista de la Junta, José Griñán, usted decide dejar la Alcaldía e IU y se marcha con él como consejera a la Junta de Andalucía. Supongo que debió sentir...

-Sentí miedo. Fueron momentos en los que nunca me hubiera querido ver, en una situación de tener que tomar una determinación en dos horas y además tenerme que marchar en 24 horas. Nunca lo pensé así. Mi entorno más cercano y el propio Pepe Griñán sabían que yo me iba a marchar después de que me hubieran ocurrido una serie de cosas que desde el punto de vista personal y emocional me habían tocado el corazón. Una situación en la propia organización a la que pertenecía me hacía daño. Pepe Griñán sabía todas esas cosas y decidió llamarme y yo sabía que no iba a poder terminar ese mandato en la Alcaldía de Córdoba, que me tenía que ir porque la brecha se había abierto, las discrepancias con mi partido eran muy grandes. Yo tenía programado irme, pero lo quería hacer después de haberme despedido de la ciudad, de los colectivos, de haber hablado con la gente y explicarles por qué me iba, pero la salida fue inminente porque en 24 horas tenía que prometer el cargo de consejera.

-¿Lo volvería a hacer?

-Sí, aunque le puedo decir que fue un día con un montón de sentimientos mezclados en mi cabeza y en mi corazón, que no dormí en toda la noche, que lo pasé realmente mal, porque pensaba en el pueblo de Córdoba, pensaba en las personas. Mis compañeros en el Ayuntamiento lo entendieron e incluso me dijeron que era bueno para Córdoba que yo estuviera en ese gobierno socialista de la Junta para trabajar por Córdoba y, en este caso, también por Andalucía. En fin, no le desea a nadie que viviera ese sufrimiento que lleva aparejado dejar una responsabilidad en la que yo ponía cada día el alma, entregando parte de mi salud en ello.

-Defiende que sus compañeros lo entendieron, pero muchos ciudadanos no lo entendieron

-Creo que la ciudadanía de Córdoba lo ha entendido a lo largo del tiempo. Es lógico que en aquel momento una situación como esa no se entendiera; la ciudadanía no podía tener ese nivel de comprensión a la hora de afrontar que yo de buenas a primeras me fuera. Creo que han entendido no que llegó un momento en el que no podía estar más en la Alcaldía de Córdoba, sino que estaba viviendo una situación política [dentro de IU] que era de extraordinaria dificultad y que era conveniente que pusiera punto y final a mi paso por el Ayuntamiento. En medio de toda esa dificultad yo siempre fui muy consciente de que mi acta de concejala pertenecía a la organización en la que yo estaba y eso no tenía vuelta atrás; tenía claro que no iba a dejar la militancia y a quedarme con el acta. No obstante, siempre he pedido perdón a la ciudadanía de Córdoba por tener que salir en 24 horas, pero así son los nombramientos; y siempre voy a llevar la espinita clavada en mi corazón por no haberme podido despedir de mi ciudad como yo quería, con tranquilidad y explicándole por qué me iba a una ciudadanía que siempre me mostró mucho amor. Ese me dolió profundamente. Aunque yo nunca me fui de Córdoba. Allí donde he estado he pretendido que proyectos importantes para la ciudad salieran adelante. Me dolió profundamente no poderme despedir de Córdoba, pero yo he seguido permanentemente conectada con Córdoba. Nunca me ido, la gente sabe que cuando me ha necesitado, me ha tenido, cuando he tenido que arrimar el hombro lo he hecho igualmente.

-O sea, que fue como un punto y seguido en su vida.

-Sí, Sigo teniendo a día de hoy relación con muchísimas personas que estuvieron entonces en el movimiento ciudadano, en el movimiento asociativo, en asociaciones...yo sigo sintiéndome una parte de ellos. Me fui de la Alcaldía, pero nunca dejé las relaciones que tenía. De los compañeros y compañeras que tuve en IU, una buena parte de ellas y ellos siguen siendo mis amigos. Los sigo considerando mis compañeros y con ellos puedo hablar de cualquier cosa. No obstante tengo que decir que me sentí bien recibida en el PSOE y me siento bien en el PSOE. Una cosa es la posición política y otra cosa es la parte humana de amistad, respeto y cariño. No tengo nada que decir de la militancia de IU, todo el respeto, tengo en ese militancia a día de hoy amigos y amigas que lo van a ser durante toda mi vida. Igual que tengo que darle las gracias a la militancia del PSOE porque siempre me han demostrado que confiaban en mí.

Rosa Aguilar posa en la plaza de Colón.
Rosa Aguilar posa en la plaza de Colón. / Juan Ayala

-Ha hablado de que allí donde ha estado ha pretendido que los proyectos importantes para la ciudad salieran adelante, ¿proyectos como cuáles?

-Por ejemplo, tuve la suerte de impulsar e inaugurar la Ciudad de la Justicia, de poder abrir el C3A, un elemento que más pronto que servirá para dinamizar la vida cultural de la ciudad, e inicié, siendo consejera de Cultura, un proyecto con todo el corazón y con mucho diálogo con toda España, la presentación de la candidatura de Medina Azahara para que fuese nombrada Patrimonio de la Humanidad. Que Medina Azahara sea Patrimonio de la Humanidad es muy importante para el desarrollo cultural, turístico económico, lo que genera empleo en una ciudad como Córdoba que tan necesitado está de ello por los índices de paro que tiene. Tuve que hablar con todas las comunidades autónomas que la única candidatura que España presentara a la Unesco fuera la de Medina Azahara y movernos a nivel internacional para conseguirlo.

"Me siento orgullosa de haber impulsado proyectos como el de que Medina Azahara sea Patrimonio Mundial”

-¿De todas las responsabilidades políticas que ha ejercido, alcaldesa, consejera y ministra, con cual se queda?

-Con absoluta sinceridad le digo que con la de alcaldesa. Es muy importante ser ministra del Gobierno de España y representar a España en el ámbito internacional, pero la cercanía y la proximidad con la gente, con los barrios, la da la política municipal. Los cordobeses y cordobesas eran algo así como una ampliación de mi familia. Insisto en que me sigue doliendo cómo me fui del Ayuntamiento, pero no podía hacer otra cosa.

-José Antonio Griñán es su amigo, ¿qué piensa cuando lo ve pasar por el episodio de su vida que está pasando por el caso de los ERE de Andalucía?

-Mire, Pepe Griñán es una persona honesta, honrada a carta cabal, es de esas personas por las que puedes poner la mano en el fuego y no quemarte. El sufrimiento por el que están pasando él y su familia es infinito y no se merece un político honesto y honrado y una buena persona como Pepe Griñán pasar lo que está pasando. Todo este tema se ha convertido en una maraña que nadie acaba de entender, pero que todo el mundo acaba condenando y yo lo único que digo es que este tema se ha querido coger como un elemento de confrontación política y de señalar con el dedo en este caso al PSOE después de que el PP haya sufrido varios varapalos como partido que ha sido condenado por corrupción y que tiene dentro de sus filas personas que también han sido condenadas. Se ha puesto de manifiesto, cuando se ha pedido el indulto, que políticos de todos los partidos han firmado para que se lo den, hasta del PP; esas firmas quieren decir que esta persona es honrada y honesta.

-Su antigua organización, IU, y Podemos han optado por la confluencia en Córdoba de cara a las próximas municipales, ¿cuál es su opinión al respecto?

-Yo en torno a este tema siempre he defendido que me gustaría que hubiera un acuerdo con una única candidatura, pero un acuerdo de verdad, no un acuerdo de sumas y repartos, con un proyecto real para Córdoba. Eso sería bueno para la ciudad en cuanto a que la pluralidad quedaría expresada en el ámbito de lo local. Que fueran por separado se entendería poco porque divide y vencerás y todo lo que sea que ese espacio en la izquierda se divida da mayores oportunidades para el PP, el PP lo sabe y juega sus cartas para sacar tajada de esa situación. Ese espacio de la izquierda parece que había dado un paso para configurarse como tal y parece que nunca se consolida cuando el paso se da, sino que se vuelve para atrás y vuelve la fractura a aparecer y así eternamente no se puede estar.

-Ha conocido un montón de políticos, ¿quién le ha defraudado más en política y quien le ha sorprendido más?

-Prefiero olvidar los casos de quienes me han defraudado. En el caso de quienes me han sorprendido para bien, de quienes me han aportado, Julio [Anguita] siempre ha sido un referente para mí, con él comencé, con esa generación en la que el diálogo, los acuerdos y el consenso eran elementos en los que se basaba toda la acción política, elementos que creo que son intrínsecos a una política que beneficia a la ciudadanía. Si en vez de eso hay bronca y confrontación pura y dura, como ahora ocurre en muchos momentos, eso desanima a la ciudadanía respecto a la clase política y perjudica a los ciudadanos, además de alimentar al populismo con mensajes fáciles que la gente quiere oír, aunque ese mensaje populista sea un regalo envenenado que confronta aún más e intenta destruir todo lo construido democráticamente hablando. No obstante, sería injusto quedarme con una sola persona a la hora de explicar quienes me han sorprendido para bien y han sido referentes para mí en la política y en otros aspectos de la vida.

-¿Quiénes sumaría a Julio Anguita?

-He valorado también lo muchísimo que valían y lo muchísimo que se han entregado y hecho por España, desde sus responsabilidades políticas, personas como los ministros Alfredo Pérez Rubalcaba y Carmen Chacón. Y tengo que romper también una lanza en favor de José Luis Rodríguez Zapatero y de Pepe Griñán. Como también he valorado muchísimo a personas de otros partidos y a personas que poco o nada tienen que ver con la política.

-Personas a las que admira.

-Sí, personas que me han impresionado al conocerlas. He tenido la suerte y el privilegio, por mi labor como ministra, de conocer a líderes internacionales como el líder nacionalista palestino Yasser Arafat y el que fuere presidente de Israel y que asesinaron, Isaac Rabin. Creo que con esas dos personas hubiera llegado la paz a los territorios palestinos y a Israel. Además, también me impactó conocer a gente del PCE como Dolores Ibarruri, Rafael Alberti y Simón Sánchez Montero. Y fuera de la política la actriz Pilar Bardem ha sido para mí siempre un referente, como lo es Antonio Gala, que también, como ella lo fue, es mi amigo con mayúsculas y un referente además en el mundo entero. No me puedo olvidar tampoco de otro cordobés, el diseñador Elio Berhanyer, ni de Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Luis García Montero...son gente a la que siempre les voy a estar agradecida por lo que me han aportado a lo largo de mi vida.

-Antes hemos hablado de proyectos que ha impulsado para Córdoba y no me ha hablado de los proyectos para la provincia.

-Hay muchos, pero le voy a hablar solo de uno, el del Castillo de Belalcázar. La Junta de Andalucía con el PP en el Gobierno defiende que la restauración y la apertura a las visitas la han hecho ellos y la apertura a las visitas; y no es verdad. Si saben que el proyecto, el dinero y la obra bien avanzada estaba en la legislatura del PSOE, ¿qué problema tienen en decir que se encontraron tres cuartas partes del proyecto hecho y que lo han culminado? Yo siempre he defendido que no hay que apropiarse en política de lo que otros han hecho. Luego está quien al llegar al poder cambia un proyecto del anterior gobierno, lo que significa que ese gobierno o no se hace o se tarda 14 años en hacerlo. Son cosas que la ciudadanía no entiende, pero es que es normal que no lo entienda.

-Usted antes me ha comentado que viene de una generación en la que el diálogo, los acuerdos y el consenso eran elementos en los que se basaba toda la acción política, ¿ya no lo son?

-Cuando hay confrontación se acaba contando a los ciudadanos de manera desvirtuada las cosas. A veces veo sesiones en el Congreso de los Diputados y me sorprenden esas descalificaciones, insultos, broncas..., porque no tienen nada que ver con lo que yo viví. Yo he vivido debate tremendos; o sea, tremendos por su profundidad y por su alcance, y sin embargo allí no había insultos, sino razonamientos y argumentos. Por ejemplo, cuando pasó todo lo del caso del exdirector general de la Guardia Civil Luis Roldán, que incluso supuso la dimisión del vicepresidente del gobierno. Allí la gente no se embroncaba, no se insultaba, allí la gente argumentaba, tú podías compartir esos argumentos o no, pero no había descalificaciones personales.

-¿Así la gente creería más en la clase política?

-Los políticos no somos extraterrestres. Siempre he tenido clara una cosa, y es que los políticos no estamos un escalón por encima de nadie, estamos al mismo nivel de todas las personas; es decir, a ras de suelo. No obstante, como político me puedo equivocar al tener que tomar 500 decisiones al día; pero si te equivocas y rectificas en vez de meterte en broncas. Por lo tanto, reivindico en el espacio a la política el derecho a equivocarse. A mí me gustaría que los políticos pidiesen disculpas por los errores y que aceptáramos esas disculpas como si te las pidiera un amigo o un conocido.

-Volvamos a la ciudad, ¿qué es lo que más le duele de la Córdoba actual?

-Me duele mucho ver el abandono de los barrios. Yo sigo paseando por Córdoba, por Fátima, por Levante, por zonas del Casco Antiguo, por La Fuensanta, por Miralbaida...y no hay esa alegría de actuaciones que vayan cambiando para mejor los barrios. Veo cosas que hicimos en la época en la que yo era alcaldesa y que no se han remozado. Además, veo situaciones que no me gustan, como la desvertebración de la participación ciudadana y, por otra parte, no hay ningún gran proyecto de calado para definir hacia dónde va Córdoba. Porque nosotros en el gobierno local teníamos un modelo de ciudad. Desde el punto de vista urbanístico todo lo que se está ahora construyendo es de nuestro PGOU, de la planificación de ciudad que se hizo para que Córdoba fuese una ciudad amable, más vivible, con un Casco Histórico vivo y activo porque si en el Casco Histórico no vive la gente y no se hace posible que allí resida la gente de toda la vida al final acaba siendo un casco Histórico de edificios, pero es que el alma del casco Histórico, el alma de la ciudad la hacen las personas, no los monumentos.

-Lo dice en un momento en el que están proliferando como setas los apartamentos y los alojamientos turísticos en el Casco Histórico.

-A mí me preocupa cuando crecen exponencialmente los apartamentos turísticos en la zona antigua, en la zona del Casco Histórico, porque eso es no vivir, eso es pasar por allí. Esas cosas me preocupan y no veo un modelo de ciudad definido y no veo una dinámica en la ciudad a la velocidad necesaria, ojalá a partir de las elecciones municipales haya un cambio al respecto y podamos ver otra vez una Córdoba que emerge, pero parece que Córdoba ahora está invernando, languidece y a mí eso me duele, y no quiero criticar a nadie ni señalar a nadie.

Rosa Aguilar, en la plaza de la Lagunilla.
Rosa Aguilar, en la plaza de la Lagunilla. / Juan Ayala

-Unas municipales en cuya campaña electoral se hablará muy mucho del proyecto de la Base Logística del Ejército de Tierra para Córdoba

-Sí, todo el mundo se apropia del proyecto, pero vamos a decir la verdad: el Gobierno de España ha decidido que la Base Logística esté en Córdoba. Ningún partido ni administración debe adjudicarse el proyecto en campaña electoral, sino contraer todos los candidatos un compromiso para con el proyecto, un compromiso de tender la mano al gobierno de España, de diálogo, de acuerdo entre administraciones y multiplicar así las oportunidades que a a traer para la propia ciudad. Mire, En relación a la Base Logística hay que contarle toda la verdad a la ciudadanía cordobesa para evitar decepciones. Se crearán miles de puestos de trabajo, pero no serán en 24 horas, no serán inmediatos. Lo que está claro es que que es un proyecto extraordinario para Córdoba, seguro, que es una suerte que el Gobierno de España haya decidido que venga en Córdoba, sin duda, y que va a crear dinámica económica, sin duda.

"Ningún partido político debe apropiarse del proyecto de la Base Logística durante la campaña electoral”

-Ha hablado de la campaña electoral y el PSOE ya sabe quien es su candidato a la Alcaldía de Córdoba, Antonio Hurtado. ¿No cree que su partido elige tarde al candidato?

-Quiero que se entienda que no estoy criticando a nadie, pero creo que esas primarias se deberían haber hecho antes, antes del verano era el momento de hacerlas, para que el candidato tuviera tiempo suficiente para mostrarse, para que le conozcan, para que se sepa lo que va a hacer. Que se haya apurado tanto el tiempo me parece que no es lo mejor ni muchísimo menos. Ahora toca pisar el acelerador. Ya ha hablado la militancia y ahora habrá que hacer un esfuerzo por parte de todos de integración y trabajar juntos para ganar las municipales y desarrollar un proyecto de ciudad ilusionante para los ciudadanos.

-Usted ha dejado la primera línea política anunciando que su nueva encomienda es coordinar al grupo Cristianos Socialistas. Es curioso, hasta que usted no lo ha anunciado mucha gente no sabía ni que ese grupo existía.

-En el partido estamos muchos creyentes, cristianos, que trabajamos en el campo del feminismo, en el de lo social. Desarrollamos unas políticas sociales y de cercanía hacia los más necesitados, desarrollando un compromiso claro y concreto con los más desfavorecidos. A mí me gusta escuchar al Papa Francisco, porque dice cosas desde el punto de vista de lo social muy comprometidas y es muy crítico con los estados y los gobernantes que no tienen en cuenta a las personas que están pasando hambre, ni a los más desfavorecidos de la sociedad. Ahí estamos en ese compromiso social Cristianos Socialistas. Nuestro papel a partir de ahí es implicar más socialmente al partido. Lo que significa el cristianismo no es propiedad de nadie, aunque haya algunos que se quieran apropiar de ello. No estoy de acuerdo cuando la Iglesia se mete en elecciones desde los púlpitos o desde las cartas parroquiales, el papel de la Iglesia no es hacer política ni apoyar a nadie en la política, simplemente tienen que dejar que los políticos se muestren a la ciudadanía.

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