Estas son las tabernas de Córdoba donde aún se come y se bebe como antes

En todas ella nunca falta buen vino, cartas clásicas y buena conversación a pie de barra o en salones con sabor a hogar

Descubre la taberna de Córdoba donde saborear el bocadillo más sevillano de todos los tiempos

Taberna El Nº10 / Taberna El Nº10

La memoria gastronómica de Córdoba está, inexorablemente, ligada a las tabernas y el universo que las rodea. En estos pintorescos establecimientos, algunos más clásicos y otros a caballo entre la tradición y la modernidad, nunca falta buen vino, tapas y raciones ricas y buena conversación.

Las tabernas son mucho más que lugares de ocio donde saciar el hambre y la sed. Así lo refrenda la Guía Michelin que ha publicado una selección de bares en que tapear de lujo en España ¡Y uno de ellos es cordobés!

"En estos locales, bocados fríos o calientes, sencillos o elaborados, recorren sus barras o mesas informales con la vocación de ser disfrutados en compañía", apunta la famosa Guía, que en Córdoba pone su foco en Taberna El Número 10 (Romero, 10). En plena Judería sus puertas son el acceso directo a lo mejor de la tradición gastronómica local tanto sólida como líquida. En pocos lugares de la ciudad y tanta y tan bien asumida cultura del buen comer y del mejor vino.

 Y es que, sin duda, al establecimiento del Grupo Cabezas Carmona le sobran razones para conquistar a locales y visitantes: "Con la increíble Mezquita-Catedral a unos pasos, en pleno barrio de la judería cordobesa, la Taberna el nº 10 se presenta como un refugio para 'vino & tapa lovers'. Este espacio singular, dedicado a la D.O. Montilla-Moriles, propone una experiencia en torno al vino que se disfruta mejor dejándose llevar."

A la hora de pedir, la consigna de Michelin es clara: "Aquí, las tapas hablan con acento local: salmorejo con jamón ibérico, huevas de mújol con almendras y curaciones como el Queso azul del valle de los Pedroches. "Cositas ricas para compartir (o no)", en un ambiente ideal para disfrutar entre copas, conversación y cocina tradicional reinventada".

Por supuesto es imprescindible probar sus bravas, un flamenquín de 10, las berenjenas rebozadas con miel de caña, el rabo de "toro" estofado con cremoso de patata; y las albóndigas de vaca en salsa y crema de boniato.

Recetas con sabor a hogar

¿Te mueres por un cocido con todos sus avíos? ¿Unas buenas tagarninas? ¿O unos judiones que te devuelven el alma al cuerpo? Pues son algunas de las especialidades que buscan los incondicionales del cuchareo durante los meses más fríos del año en Bodegas Campos (Lineros, 32).

Y es que esta taberna histórica de Córdoba sirve cada martes su imponente cocido de tres pases: sopa, garbanzos con verduras y pringá. Este plato de invierno nos cuenta una historia de los alrededores de Córdoba, la cocina de aprovechamiento y las más puras raíces del recetario popular cordobés, invitándote a vivir una experiencia única en esta ciudad.

Se sirve la sopa bien caliente para dar paso a los garbanzos lechosos ecológicos del centenario Cortijo La Reina, a orillas del Guadalquivir. Por último, una gran fuente de loza con la mítica pringá de gallina, pollo, codillo, morcillo, tocino fresco, costilla de cerdo, chorizo y morcilla.

El ambiente tabernero y tabernario de Córdoba no sería el mismo sin Bodegas Guzmán. Ubicado en la calle Judios, 7, es un auténtico vigía del arte del tapeo en la ciudad.

Entre sus incondicionales está el foodie carcabulense Alberto Pañero, 'Juusogastro', quien asegura que "esta taberna es mucho más que un sitio donde beber y comer: es un refugio de tradición cordobesa que resiste, con orgullo y autenticidad, al paso del tiempo y a la gentrificación que poco a poco va transformando la Judería".

A la hora de pedir, "la carta es sencilla, pero efectiva. Medios de fino bien servidos de bodega propia y una cocina casera que acompaña con nobleza".

Pero ¡ojo! porque el orden de los 'factores' sí que altera el resultado entre los profanos en la materia: "Empieza con una tapita de salchichón ibérico, sigue con un queso curado con carácter, y no te pierdas las albóndigas con tomate, que piden mojar sopas desde que llegan a la mesa. Y para cerrar, su chorizo al vino. No falla".

Lo de siempre como nunca

El barrio más torero de Córdoba alberga también una de las tabernas donde mejor se come de la ciudad, Taberna Santa Marina (Calle Mayor de Santa Marina, 1).

Distinguida como taberna histórica, es un magnífico ejemplo de que las nuevas generaciones de hosteleros siguen apostando por modelos tradicionales, bien actualizados y donde no se renuncia a la creatividad y la calidad.

Cordobeses y turistas disfrutan de su recetario tradicional y creaciones caseras: croquetas, ensaladilla de ventresca, berenjenas fritas o su famosísimo sombrero del obispo, un plata a base de puntas de solomillo con salsa verde y patatas bravas, son algunos de sus platos más celebrados.

Igualmente, sus clientes habituales destacan su buena relación calidad-precio, así como la generosidad de sus raciones.

Otra magnífica opción próxima a la Plaza del Potro es Sojo en Rama (Lucano, 8), una una taberna moderna pero con mucho encanto a unos pasos de la Plaza del Potro.

Imprescindible probar sus croquetas de jamón y caldo de puchero: la clave está en mojarlas en los torreznitos y rematar con un buen trago al caldito.

Hay que seguir con su ensaladilla, cremosa y bien resuelta y con un generoso velo de mahonesa.

Aunque la joya de la corona para el creador de contenido carcabulense es el mantecaíto, a base de pan crujiente, carne tierna, salsa al whisky y patatas fritas.

¿El broche de oro? Arroz caldoso de alcachofas, secreto y chorizo, plato de temporada perfecto para entrar en calor.

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