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Veredas livianas

Noelia Santos

nsgemez@eldiadecordoba.com

Aires de grandeza

Cuando leo algún 'tuit' de un periodista que se las da interesante sin saber que lo está haciendo, 'cringe'

La palabra cringe se utiliza en inglés para decir que algo te da vergüenza ajena o grima. Podríamos utilizar directamente vergüenza ajena o grima, pero para mí la expresión cringe aúna a las dos y enfatiza ese sentimiento. Esta introducción que a muchos lectores puede darle cringe me sirve para contar una de las cosas que más cringe me da del mundo: los periodistas con aires de grandeza. Digo "los" y no "los y las" porque el fenómeno solo me sale con hombres, lo que no quiere decir que vosotros no seáis libres para sentir vergüenza ajena por aquellos y aquellos que os vengan en gana.

Cuando leo algún tuit de un periodista que se les da de interesante sin saber que se las está dando de interesante, más cringe todavía. Cuando ponen cosas como "mi medio", "mis fuentes" o "mis off the record", no os imagináis a los niveles a los que llega ese cringe. Cuando me topo con comentarios de este tipo, o bien le hago una captura para saber si a otras personas también les pasa lo mismo que a mí o directamente paso muy rápido a otra cosa para evitar que me invada esa sensación de vergüenza ajena.

Obviamente, el cringe no es territorio exclusivo de periodistas y escritores hombres con cuenta en Twitter (aunque aquí tiene un campo en el que esparcirse sin problema). Se puede extrapolar a tantos sectores como queráis, pero en el ámbito periodístico encuentra uno de sus mayores caldo de cultivo. Va desde aquellos que tienen el ego tan grande como el término municipal de Córdoba hasta esos que quieren intentar hacer ver que eso ego no existe y que incluso llegan a decir que a ellos los del feedback con el lector ni les va ni les viene, pero cuando le hacen llegar un comentario positivo se ponen anchísimos y luchan por ocultar una media sonrisa que asoma en su cara (ponme otra de cringe).

Quiero dejar claro que no me caen mal todas las personas que me dan vergüenza ajena, incluso ocurre todo lo contrario. También pienso que las ansias de reconocimiento son totalmente lícitas y todos las deseamos en mayor o menor medida. Lo único que digo es que no hay que esconder esas ansias, de la misma forma que no hay que darse golpes en el pecho por 13 retuits y 15 megustas, porque todos nos conocemos y cuando lo hacéis, en serio, da muchísimo cringe.

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