Cultura

Gala anima a los jóvenes creadores a "evitar la tibieza y la comodidad"

  • La Fundación reúne este curso a 13 alumnos de diferentes disciplinas, que permanecerán en el antiguo convento del Corpus Christi hasta mediados de mayo del año que viene

Los integrantes de la promoción número 16 de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Los integrantes de la promoción número 16 de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores.

Los integrantes de la promoción número 16 de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. / jordi vidal

Dice el gran Antonio Gala que "las peores tentaciones son flaquear, tirarlo todo al abismo, volver a la tibieza y a la comodidad". Un mensaje que lanzó a los 13 nuevos alumnos de la Fundación para Jóvenes Creadores que iniciaron ayer el curso académico -pertenecen a la promoción número 16-, en un primer día en el que por prescripción médica, el autor de obras como El manuscrito carmesí no pudo participar. Por ello, Gala les remitió una más que emotiva y locuaz misiva a los jóvenes que pasarán los próximos meses en la Fundación y en la que describe el proceso que vivirán durante todo este tiempo. "Allá vemos la montaña: para unos, el libro que está por escribir; para otros, el cuadro por pintar o la pieza por esculpir; para otros, la música por componer… es decir: la obra por crear", relata, al tiempo que les advierte también de la llegada de otros días "en que nos parece irreal, como un telón de fondo imposible". "Hay días en que la percibimos entre brumas, velada y más distante que nunca. Hay días en que la vemos clara y radiante, maternal e invitadora… Allá está la montaña, vuestra obra por crear, coronada por la alta cima", anota.

Gala también sostiene que alguno de estos 13 jóvenes artistas ya sabe que "su destino es ascender a ella, y se solaza con la ilusión", pero también les advierte de que "el ascenso no se reduce a proyectar el día de la partida, los planes, las etapas, las cuerdas". Por ello, continua, "hay que ponerse en marcha: levantarse y marchar. Hoy, para muchos de vosotros, podría ser ese día".

El deseo de la ascensión ha de ser vuestro, resueltamente nacido de vuestro corazón"

Y claro, para llegar a esa cima final, el autor de La truhana les hace una serie de recomendaciones. La primera de ellas es "abandonar el valle conocido y complaciente", además de "dejar atrás los caseríos que nos invitan a descansar". "Seguir de día y de noche la vocación de la difícil cima, con tanta frecuencia oculta. Dejar atrás las navas donde la vida es fácil, y donde habitan nuestros antecesores rendidos, o resignados, o conformes con lo que consiguieron", añade e insiste en que habrá momentos duros a la hora de crear. "A veces nos dará la sensación de que nada hemos adelantado, sino que, sin saber cómo ni por qué, retrocedimos. Son las peores tentaciones: flaquear, tirarlo todo al abismo, volver a la tibieza y a la comodidad", detalla. Pero Gala también les presenta en su carta las opciones de no caer en ellas y, para evitarlas considera que " el deseo de la ascensión ha de ser vuestro, resueltamente nacido de vuestro corazón". Si no es así, advierte, "no subiréis jamás". A su juicio, para conseguirlo "se precisa un compromiso y una involucración apasionados, y la asistencia de los guías mejores -aquí los tendréis-, y toda la sabiduría que sólo da el camino, y el mayor autodominio para apretar los dientes y proseguir". "Son muchos los convocados por la señera gloria de la cima, pero nunca muchos los que acaban por poseerla", alerta, al tiempo que también recuerda que "algunos de los que por aquí han pasado lo han conseguido".

En este punto, el secretario del Patronato de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, José María Gala, explica a el Día que también él recomendó a los alumnos de este curso "que se miren en sus predecesores". No en vano, por el antiguo convento de la calle Ambrosio Morales ya han pasado quince promociones en otros tantos años. José María Gala avanza que a los nuevos creadores - de los que seis son escritores y siete artistas plásticos- les quedan ahora por delante "ocho meses de trabajo, en los que habrá momentos de desaliento porque algo no funcione". Por ello, continua, "les hemos recomendado que se apoyen en los tutores y en los residentes de otros cursos como Antonio -Gala- usa el bastón de apoyo".

Y por ello, el autor de Los invitados al jardín recuerda a los alumnos que "hay que destruir lo que os impida emprender el ascenso; barreras que hay que romper también -ignorancias ajenas, recelos, prejuicios, mezquindades-, porque, si no, os impedirán la victoria". "Tendréis que aprovechar, más aún que la ajena, vuestra improvisada experiencia. La revolución que la escalada significa la deberá hacer cada uno contra las opresiones, y el falso dominio, y el falso amor, y las envidias, y también contra la autosatisfacción", subraya.

Con esta especie de equipación a la espalda, Antonio Gala continua en su carta diciendo a los jóvenes creadores que en la fundación "comprobaréis que vuestra fuerza crece a medida que subís, como si la cima os atrajera. Y es que os atrae, y que os acercáis a ella como el hierro al imán". "Ella será la fuente de vuestro entusiasmo y de vuestra abnegación. Y cuando lleguéis a la cima, acto continuo, volveos hacia los que aspiran a llegar, y entregadles, para confortarlos y auparlos, el tesoro de vuestro conocimiento y de vuestro estímulo", subraya Gala.

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