Córdoba CF El esbozo de una idea

  • Enrique Martín ya imprime su sello al Córdoba CF, que tendrá el 3-5-2 como esquema de base para un equipo en el que quiere que prime la solidez defensiva y el control en la medular

Enrique Martín, en el Manuel Polinario de Puente Genil.

Enrique Martín, en el Manuel Polinario de Puente Genil. / Laura Martín

Bastaron apenas unos minutos del primer partido de pretemporada del Córdoba CF para constatar varias realidades. Aunque la preparación veraniega es una época que conviene coger siempre con pinzas y en la que cualquier juicio no se puede elevar a definitivo, es innegable también que el conjunto blanquiverde ya dejó claros esbozos de lo que su entrenador, Enrique Martín, quiere que sea.

Tanto por su particular sistema de juego como por la actitud que el navarro imprime a sus jugadores, el Córdoba fue reconocible en una primera parte en la que Martín tiró de buena parte de los pesos pesados de la plantilla.

En cuanto al sistema de juego, el técnico de Campanas no sorprendió y utilizó el 3-5-2 de inicio. Ni mucho menos fue casualidad porque, aunque ha insistido en varias ocasiones que le gusta tener alternativas, esa es la idea de juego que el Córdoba planteará en esta temporada. Y lo cierto es que ese dibujo tan particular da al conjunto blanquiverde una personalidad y una idea de juego que hacía años que no tenía.

Los principios básicos sobre los que Enrique Martín quiere construir su equipo son la solidez defensiva y el control en la medular. Dos premisas que siempre irán acompañadas de una alta intensidad de juego, aunque en pretemporada –en plena época para cargar las pilas– sea más complicado exprimir al máximo a los jugadores.

Rápidamente, el Córdoba dejó ver una línea de tres centrales que será una de las claves del equipo. Con Chus Herrero como libre, que apunta a ser el líder de la zaga blanquiverde, al recién llegado Ángel Moreno se le vio por la izquierda, mientras que Víctor Ruiz actuó en la izquierda en la segunda parte y Fernando Román lo hizo como libre en sustitución de Herrero.

Chus Herrero apunta a ser el líder atrás en el puesto de libre; los carrileros, dos puñales

Esa línea defensiva estará asistida en tareas de repliegue por los dos carrileros, hombres a los que Enrique Martín exige un gran esfuerzo en los 90 minutos. Porque cuando el Córdoba tuvo el balón en Puente Genil, sus carrileros fueron más extremos que laterales, profundos y con la intención constante de ganar la línea de fondo y de colgar balones al área en busca de la llegada desde segunda línea.

En ese papel se vio mucho más cómodo al joven Samu González que a Raúl Cámara de inicio, aunque Fernández en el segundo acto demostró que el esfuerzo físico constante no es un problema para sus características.

Con todo, la clave fundamental en este nuevo Córdoba apunta a la medular. En la zona ancha del campo es donde la dirección deportiva blanquiverde ha acumulado mayor dosis de talento durante la planificación de la plantilla. A las primeras de cambio, Martín tiró de jugadores que apuntan a ser fijos en su dibujo.

Samu González protege el balón ante la llegada de un jugador pontano. Samu González protege el balón ante la llegada de un jugador pontano.

Samu González protege el balón ante la llegada de un jugador pontano. / Laura Martín

Imanol García empezó como eje del rombo que completaron Javi Flores y José Antonio González a ambos lados y De las Cuevas como enganche. Esa disposición dejó en la primera parte notas interesantes como la contundencia de Imanol García o las buenas migas que hacen sobre el césped González, Flores y De las Cuevas.

Al alicantino, por cierto, se le vio bastante cómodo jugando por dentro, después de que el curso pasado lo hiciera prácticamente siempre partiendo desde posiciones algo más escoradas.

Más allá del sistema de juego, que en la segunda parte se convirtió en un 4-2-3-1 llamado también a ser una alternativa para momentos puntuales de la temporada, las señas de identidad del nuevo Córdoba son la presión alta tras pérdida y la intensidad en el repliegue. Líneas juntas y mucha solidaridad entre compañeros para evitar que el rival encuentre fácil los espacios.

Ese plan, por supuesto, tiene muchas lagunas que pulir aún. El propio Enrique Martín reconoció que su 3-5-2 es un sistema que por lo general los futbolistas tienen mucho menos interiorizado que otros más habituales como el 4-2-3-1. Es por eso que durante los entrenamientos de pretemporada el técnico está insistiendo mucho en pulir detalles con ese esquema como base.

Algunos detalles como la defensa en bandas y a espaldas del pivote están aún por pulir

En su primer duelo amistoso de pretemporada, el Córdoba CF sufrió cuando el Salerm Puente Genil fue capaz de encontrar espacios a espaldas del mediocentro defensivo y también a la hora de defender las internadas por banda del rival, donde las ayudas de los hombres del centro del campo se antojan fundamentales.

Además, en la parcela ofensiva, el Córdoba mostró mucho más dinamismo y chispa con los hombres que entraban desde segunda línea que con Juanto Ortuño, único delantero hasta ahora del primer equipo y que anduvo algo desasistido. El perfil de los fichajes que faltan por llegar en ataque debe también atenuar esa carencia inicial que se le puedo observar al cuadro blanquiverde.

Pese a errores evidentes que Enrique Martín tendrá que ir corrigiendo durante estas semanas que aún restan para el inicio de la competición oficial, lo cierto y más positivo es que al Córdoba se le intuye a las primeras de cambio un estilo de juego muy marcado que cuando esté debidamente trabajado presenta una riqueza y una cantidad de alternativas muy a tener en cuenta.

Con apenas 90 minutos de testado, el nuevo Córdoba aún tiene muchas cosas que pulir, pero ya esboza ideas interesantes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios