Córdoba CF Una base sólida y segura

  • El Córdoba CF ha obtenido siete puntos en las tres primeras jornadas con solo tres goles a favor

  • La seriedad defensiva de los blanquiverdes ha propiciado que Isaac Becerra solo encaje un gol

Los jugadores del Córdoba CF saludan a su afición tras imponerse al Real Murcia. Los jugadores del Córdoba CF saludan a su afición tras imponerse al Real Murcia.

Los jugadores del Córdoba CF saludan a su afición tras imponerse al Real Murcia. / Álex Gallegos

El Córdoba CF ha conseguido protagonizar un gran arranque de temporada en el Grupo IV de Segunda División B aferrado a dos conceptos muy claros. Por un lado, la optimización de los goles que ha sido capaz de conseguir. Por otro, la reducción al mínimo de las concesiones al rival, por lo que se ha convertido en uno de los equipos con mejor balance defensivo después de las tres primeras jornadas de competición.

Han bastado tres encuentros para ver la línea que el conjunto blanquiverde va a seguir durante la temporada. Enrique Martín ya lo dejó claro a su llegada a la entidad. Lo primero es ganar y el camino de la victoria es el que devolverá a los cordobesista a la Segunda División. Para el caso, el fin justifica los medios, y la prioridad es el resultado por encima de un juego que todavía no convence prácticamente a nadie, pero que debe ir mejorando cuando el equipo termine por encajar bien sus piezas.

El Córdoba de Enrique Martín se ha acostumbrado a exprimir al máximo sus argumentos ofensivos. Acumula solo tres goles después de tres partidos, e incluso dos de ellos han llegado desde el punto de penalti, donde Juanto Ortuño ha mostrado una gran serenidad y acierto.

El bagaje ofensivo del Córdoba no destaca ni mucho menos en una liga donde hasta cuatro equipos ya han conseguido hacer cinco goles y otros tres suman cinco dianas a favor.

La clave, sin embargo, la ha encontrado el conjunto blanquiverde en sus excelentes números defensivos. En esa faceta del juego sólo el Badajoz –que aún no sabe lo que es encajar un tanto– mejora a los de Enrique Martín, que recibieron un gol en su debut liguero ante el Recreativo Granada y desde entonces han hecho del área propio un terreno vedado. Curiosamente, esa diana en contra llegó en el primer minuto de juego del primer partido oficial de la temporada, por lo que el conjunto cordobesista lleva ya 269 minutos de juego imbatido.

Todo ello pese a que los tres rivales a los que se ha enfrentado el conjunto blanquiverde han creado cierto grado de peligro sobre la meta de Isaac Becerra, si bien la zaga del Córdoba ha minimizado los errores al máximo y ha sabido dotar al equipo de una serenidad que hacía años que no se veía en El Arcángel.Se puede afirmar sin miedo a equivocarse que el único error grave de lo que va de curso costó el único gol recibido, con aquel rechazo fallido de Chus Herrero que aprovechó el Recreativo Granada para poner en dificultades a las primeras de cambio a los blanquiverdes.

Y esa robustez que muestra el Córdoba no es casualidad. Enrique Martín no engaña a nadie y el 5-3-2 con el que está jugando desde el inicio de la pretemporada ya deja bien a las claras que su primera intención es salvaguardar la meta propia antes de empezar a explorar las opciones ofensivas.

El buen engranaje defensivo del equipo tiene además mucho que ver con la propia confección de la plantilla durante este verano.El Córdoba se movió rápido para incorporar a los jugadores que quería para la parcela defensiva y consiguió cerrar un bloque importante que ha trabajado ya durante muchas semanas seguidas. Y es que salvo Djetei y Xavi Molina, los últimos jugadores para la zona defensiva que llegaron en el día final del mercado veraniego, el resto de futbolistas de mediocampo para atrás están desde prácticamente el inicio de la pretemporada juntos entrenándose y conociéndose.

Mucho por mejorar, pese a todo

Pero más allá de la puntuación, el Córdoba tiene mucho margen de mejora aún. Lo reconoce el propio Enrique Martín, si bien ya ha deslizado en sus últimas comparecencias que algunas de las críticas por el discreto juego del equipo cuando tiene el balón no le parecen del todo bien. El navarro es consciente de que sus hombres aún no ofrecen un espectáculo demasiado visto, pero eso no cambia su prioridad, que está cien por cien puesta en el resultado.

Además, lo cierto es que cuenta con argumentos a su favor. Una figura capital como la del mediocentro defensivo posicional ha llegado a última hora. Xavi Molina es el futbolista, en teoría, llamado a llevar la batuta en el centro del campo, pudiendo liberar a Imanol García, cuyo rendimiento es mucho mayor si puede actuar como volante. Esa carencia de un hombre que funcione como un ancla en la medular puede explicar el vacío de poder que el Córdoba ha sufrido durante algunos momentos en los tres partidos disputados.

A ese aspecto hay que sumar la poca brillantez ofensiva, aunque ahí los argumentos para pensar que acabará por llegar más pronto que tarde son aún más sólidos. Para empezar, hay que tener en cuenta las pocas variantes que la plantilla ofrece al técnico para dibujar el ataque. Basta con señalar que hasta el duelo ante el Real Murcia, Martín no contaba con dos delanteros natos al cien por cien (Owusu y Juanto Ortuño). El tercer en discordia, llamado a ser capital, es Gabriel Novaes, que acaba de llegar y que tiene una falta de ritmo considerable. En todo caso, la puntería de Ortuño y las eléctricas apariciones de Owusu –en línea ascendentes desde su debut– auguran una mejoría en ataque que se antoja necesaria para que el equipo siga en la buena senda marcada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios