Badajoz - Córdoba CF | La Crónica Ya está, y sin la intención de salir (0-1)

  • En su partido más completo, el Córdoba supera a un rival directo y regresa a la zona de 'play off'

  • Los blanquiverdes, serios, defendieron con orden y golpearon con la estrategia en el gol de Djetei

Djetei abraza a Raúl Agné tras el tanto de la victoria del Córdoba CF ante el Badajoz.

Djetei abraza a Raúl Agné tras el tanto de la victoria del Córdoba CF ante el Badajoz. / Fran Pérez

El día que ansiaba el cordobesismo llegó en el Nuevo Vivero, ante un rival de entidad máxima. Era el momento adecuado para dar el esperado golpe en la mesa. Y el Córdoba CF lo hizo con su actuación más completa de la temporada. Serio en todo momento, firme en tareas defensivas y exprimiendo al máximo la estrategia con el gol de Djetei, los blanquiverdes supieron sufrir para firmar una victoria con la que vuelven a puestos de play off cinco meses después.

Quedan 14 jornadas por delante, pero el crecimiento que el club buscó con sus movimientos en el mercado invernal -habrá que ver si al final fueron escasos por la acumulación de bajas- empieza a dar sus frutos en una fase fundamental del curso. De momento, las dos primeras finales ante Yeclano y Badajoz se han saldado con pleno de puntos, algo que hace unas semanas parecía imposible. Pero es que este equipo es otro, que ya está donde quería y sin la más mínima intención de salir de ahí.

A pesar de la entidad del enemigo y jugar a domicilio, Agné mantuvo su apuesta por los dos delanteros, siendo consciente de que tiraba ya de inicio con toda la pólvora, de que se quedaba sin revulsivo en caso de necesidad extrema. Enfrente, la primera alineación de Munitis presentó cuatro novedades, dando galones a pesos pesados del plantel dentro de un 4-2-3-1 con los laterales muy profundos y Bikoro incrustado entre los centrales para tratar de dominar desde la posesión.

El CCF alternaba bien el repliegue a campo propio con salida a presión alta, para estar serio en el juego sin pelota, sin volverse loco lo más mínimo. Tampoco con el balón en los pies, aunque de partida le costó más dominarse para no lanzar en largo ante la intensidad de la primera línea de resistencia local. Aún así, protagonizó la primera gran ocasión, después de una jugada con cierta fortuna de Piovaccari que continuó Jesús Álvaro con un centro que Valverde empaló para la estirada abajo de Kike Royo.

Los blanquiverdes tenían claro que un partido pausado no le iba del todo mal, sin que eso creara la confusión lógica con la complacencia. Los gritos desde el banquillo evitaban que el equipo retrasara metros más de lo recomendable ante un Badajoz que poco a poco se fue sintiendo más cómodo, con las apariciones entre líneas de Corredera. Precisamente el zurdo firmó la primera llegada albinegra, con un zurdazo desde la corona del área que se escapó cerca del ángulo de Becerra.

Ese primer susto tuvo continuidad con un puñado de balones parados que siempre son quebradero de cabeza cuando el rival tiene centímetros concentrados en varios futbolistas. Un libre directo de Aquino, después de sacar una peligrosa amarilla a Djetei, y otra pelota frontal que el atacante peinó hacia el arco y el camerunés tocó lo justo para sacarla por la línea de fondo rubricaron la mejor fase de los extremeños… y la peor de su enemigo.

Piovaccari se lleva el balón ante el central del Badajoz Pablo Vázquez. Piovaccari se lleva el balón ante el central del Badajoz Pablo Vázquez.

Piovaccari se lleva el balón ante el central del Badajoz Pablo Vázquez. / Fran Pérez

Eran momentos en los que al Córdoba le duraba la posesión un suspiro, entre otras cosas por la falta de contundencia de Piovaccari en el juego de espaldas ante los centrales, vencedores siempre en ese particular uno para uno. Un par de avisos del italiano y Willy, sin gran peligro, dieron paso entonces al primer punto de inflexión importante del choque: la lesión del ariete llegado del Extremadura. La solución de emergencia de Agné, sin puntas en el banco para mantener el 4-4-2, fue tirar de Imanol García y adelantar a Javi Flores, situando al cordobés de enganche.

Sobre el papel, el remedio no parecía malo, ni mucho menos. De hecho, una primera conexión por dentro del capitán con Jesús Álvaro y De las Cuevas terminó con una clara ocasión de Pío, cuyo testarazo tras ganar el salto a su par se fue ligeramente alto. Fue la última de un primer periodo serio y bien manejado por el CCF en líneas generales ante un rival impetuoso que tampoco encontró con claridad la forma de hacer llegar el esférico con claridad a sus hombres más ofensivos.

Ese decorado no pareció disgustar en exceso a ambos entrenadores, que tras el paso por el vestuario mantuvieron sus respectivas apuestas, aunque con la intención, cuando tocara, de hacer más cosas con balón, la única forma de buscar la victoria sin esperar favores del rival. El Badajoz dio un paso más, esperado por ser el local, y eso llevó a su enemigo a retrasar líneas de principio, aunque sin un sufrimiento real que alguna que otra vez era despejado… a balonazos sin mucho sentido.

Un escarceo de Santamaría sin remate y un zurdazo del propio atacante vasco muy desviado fueron la carta de presentación albinegra. Escasísima, sobre todo porque la primera aparición en ataque del Córdoba estuvo cerca de llevar la pelota a la red. La conducción de Flores por el perfil izquierdo la remató con la testa, forzado, Piovaccari un metro fuera, dejando con el molde a De las Cuevas, que llegaba libre de marca para fusilar a un Kike Royo que respiró aliviado.

Los jugadores del Córdoba CF celebran el tanto de Djetei ante el Badajoz. Los jugadores del Córdoba CF celebran el tanto de Djetei ante el Badajoz.

Los jugadores del Córdoba CF celebran el tanto de Djetei ante el Badajoz. / Fran Perez

El miedo entró por unos instantes en el cuerpo de los jugadores albinegros, que sufrieron en los minutos siguientes con un chut de Valverde que sacó Morgado a córner y un cabezazo de Imanol en la continuación que se fue a un palmo del poste. El crecimiento blanquiverde era latente. Sólo faltaba el gol, que acariciaron de nuevo De las Cuevas y Fidel Escobar antes de que Djetei hiciera justicia a los mejores minutos visitantes elevándose por encima de todos en un saque de esquina.

Pero como las alegrías no suelen venir solas, a partir de ahí a los blanquiverdes los miró un tuerto, obligando a Agné a hacer sus dos últimos cambios por las lesiones (también) de Carlos Valverde (evitó un zapatazo de Kike Pina, que impactó en su pierna izquierda ganándose una justa tarjeta) y Djetei. Fran Gómez y Chus Herrero fueron los elegidos para entrar, con la idea de mantener estilo y, principalmente, seriedad ante la esperada pujanza pacense.

Con todo, la primera llegada del Badajoz fue fruto de una contra tras una falta lateral a favor, pero la llegada de Javi Flores nubló a Santamaría, que remachó muy alto en el mano a mano con Becerra. Munitis movió ficha con la entrada del gigantón Kevin, con el que acumuló tres hombres en el área y dejó libre el carril derecho para las subidas de Fobi. Precisamente de una de ellas, con centro atrás, Guzmán avisó con un disparo raso que llegó manso a las manos del meta cordobesista.

Fue la última acción del exblanquiverde en un partido que fue consumiendo minutos con el Badajoz cada vez más volcado, aunque sin generar peligro claro. Y no por falta de argumentos, sino por el trabajo solidario y extraordinario de un equipo que empieza a crecer en la clasificación y eso suele dar alas para hacerlo también en el juego. Sin duda, en el Nuevo Vivero firmó su actuación más completa, y ahora sólo hay que esperar que el nivel pueda mantenerse. Sin duda.

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