Análisis

Córdoba vive la peor semana epidemiológica de la crisis con un récord de 1.067 contagios de covid-19

  • Del 5 al 11 de octubre, se han multiplicado por cuatro los casos que llevaron al confinamiento

Evolución de la pandemia Evolución de la pandemia

Evolución de la pandemia / Infografía

El virus SARS-CoV-2 continúa propagándose de manera vertiginosa por la provincia y, lejos de remitir, la curva continúa subiendo de manera preocupante. Así se puede concluir a la vista de los últimos datos de la Consejería de Salud y Familias volcados en el Instituto de Estadística y Cartografía, que señalan que la semana del 5 al 11 de octubre fue la peor desde el punto de vista epidemiológico desde el inicio de la crisis sanitaria el pasado marzo.

En el transcurso de estos últimos siete días, al tiempo que Córdoba recibía a miles de turistas para descubrir los Patios, celebraba comuniones y organizaba la única corrida de toros de la temporada en una plaza de primera, la provincia registraba 1.067 casos, el récord desde el inicio de la pandemia.

La cifra supera con creces el volumen de infecciones de la semana epidemiológica comprendida entre el 9 marzo y el 15 marzo, en la que se declaró el estado de alarma y supuso el inicio de un duro confinamiento. Según la estadística de la Consejería de Salud y Familias, Córdoba sumó en aquellas fechas un total de 211 contagios, mientras que la pasada semana, la número 41 de 2020, fueron 1.067, cuatro veces más.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó el 14 de marzo el estado de alarma, con el que limitó la circulación de movimientos de la población. Aquella semana era noticia, por ejemplo, que Córdoba se quedaba definitivamente sin Semana Santa, o que la provincia llegaba a 18 positivos. Eran los días de los tractores solidarios que fumigaban las calles de los municipios, de las costureras que se afanaban en confeccionar mascarillas de tela y de las tragedias en las residencias de ancianos. Desde entonces, se han contagiado 8.992 personas y han fallecido 196 personas en Córdoba.

La curva de contagios se mantuvo imparable a la semana siguiente, con 313 casos, y alcanzó el récord del 23 al 29 de marzo, con 385 infecciones. En la semana 34, la que marcó la caída de la curva, hubo 324 positivos, el dato más alto antes de la segunda ola, que a la larga se ha mostrando mucho más virulenta de lo que pronosticaban los expertos.

Así, tras un periodo valle, desde el fin del confinamiento los contagios no han hecho sino crecer hasta el pico de la semana 38, del 14 al 20 de septiembre, cuando hubo un récord de 924 casos. Y tras las leves caídas posteriores, con 919 casos en la semana 39 y 806 en la 40, en el arranque de octubre se ha superado por primera vez la barrera del millar de casos. El gráfico que acompaña a estas líneas permite apreciar esta evolución.

¿Cuál es la diferencia entonces respecto a la primera ola? La principal, el conocimiento que ahora se tiene de la enfermedad y los cribados masivos. Esto último está ayudando a que se detecten los pacientes asintomáticos pero activos y, por tanto, con la posibilidad de contagiar a personas de perfil vulnerable, como mayores o enfermos crónicos. Además, se están tomando medidas drásticas, como el confinamiento de Almodóvar del Río, el primero en la provincia de Córdoba, que precisamente arrancó la semana pasada con una duración de 15 días.

Actualmente, la provincia de Córdoba soporta una tasa de 225,3 casos por cada 100.000 habitantes. Por otra parte, las residencias de mayores de la provincia acumulan 102 fallecimientos a la fecha actual. 

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