• La clientela muestra sus ganas de llenar las calles de El Arenal de volantes y lunares

  • La industria tiene una leve subida en las ventas aunque “nada destacable”

Mayo Festivo

La moda flamenca de Córdoba afronta otro año sin Feria

Tienda Rociera en la barriada de Los Olivos Borrachos. Tienda Rociera en la barriada de Los Olivos Borrachos.

Tienda Rociera en la barriada de Los Olivos Borrachos.

Juan Ayala

Este año El Arenal acoge un gran parque de atracciones durante las últimas semanas del mes de mayo. En total, 157 cacharritos, puestos de comida y tómbolas sustituyen estos días a la Feria de Nuestra Señora de la Salud. La iniciativa supone la vuelta de luces, colores y sonidos al recinto ferial de Córdoba, aunque todavía habrá que esperar para poder ver las calles de albero llenas de lunares y volantes.

El sector de la moda flamenca continua atravesando uno de los momentos más delicados de su existencia, la ausencia de ferias y romerías hacen que la industria se resista en sus ventas y muchas marcas tengan que decidir entre reinventarse o cerrar sus locales hasta nuevo aviso.

Establecimientos de la capital como la mítica Rociera lleva distribuyendo vestidos de flamenca desde el año 1989. La empresa tiene su fábrica y tienda en la barriada de Los Olivos Borrachos y está especializada en venta al por mayor, por ello sirve a tiendas de toda España. Tal y como afirma la propietaria de Rociera, Pilar Gómez, la tienda trabaja actualmente con cita previa y a pesar de contar con mayor movimiento en las últimas semanas, las ventas siguen al mismo nivel.

Gómez asegura que la gente tiene muchas ganas de feria y destaca emocionada el apoyo que la marca ha recibido por parte de los clientes y vecinos de la zona. “El primer día que abrimos la tienda tras la pandemia los vecinos nos aplaudían y daban mensajes de ánimos”, comenta.

Por parte de la firma y de la clientela se ha generado empatía para poder ayudar desde cada perspectiva, por eso los vestidos de flamenca vendidos o apalabrados más tarde o más temprano se fueron a casa con sus dueñas.

Toñi Lucena es la dueña de Rosario Román, una longeva firma de trajes de flamenca que lleva 40 años trabajando en los lunares. Toñi reconoce que iniciativas como la apertura de las atracciones en El Arenal no repercute en las ventas actuales de los diseños. “La gente no se atreve a comprar, no le quieren dar visibilidad de feria, lo entiendo, pero a nosotros no nos viene bien, las personas no se visten”, indica.

Lucena explica también que el movimiento que se da en su negocio se debe a las propuestas que siguen los colegios y escuelas infantiles para que los menores acudan a los centros vestidos de flamencos o con algún motivo característico en su vestuario. “Vienen a por algún tirante, un fajín o una gorrilla”, apunta. Sin embargo, la propietaria de Rosario Román afirma que para “sobrevivir” ha tenido que introducir en su catálogo otros productos como bolsas de playa, abalorios, de comunión…

En este negocio también se puede encontrar vestuario para profesionales de la danza y el flamenco, un elemento que también va sosteniendo al negocio. No obstante, Toñi recuerda que “las academias están al 30% y muchas escuelas de flamenco han cerrado”.

Su clientela muestra su entusiasmo ante una posible vuelta al albero. “Hay muchas ganas, mucha gente me dice que cuando haya feria se compra un traje”, comenta. Respecto a las ventas cerradas que tenía el negocio antes de la pandemia, la propietaria afirma que ninguna clienta renunció a su compra, “todas se llevaron sus trajes y para los que aún no habían llegado se les hizo un vale para poder canjear por otros productos”.

Escaparate de la tienda Rosario Román. Escaparate de la tienda Rosario Román.

Escaparate de la tienda Rosario Román. / Juan Ayala

Desde la tienda La Annica, su propietaria, Ana Caño, alude a las dificultades que encontró a la hora de formar su tienda de moda flamenca en plena pandemia. Caño se trasladó al local actual en septiembre de 2020. "Cuando empecé en otra dirección no había comenzado la pandemia, pero decidí continuar”, explica. 

La tienda cuenta con dos espacios diferenciados, por un lado la colección de flamenca y por otro ropa para bebés, algo que se tuvo que implementar en el negocio a raíz de la pandemia, sin embargo este concepto continuará en un futuro, tal y como afirma Caño. 

En esta temporada La Annica sí ha podido realizar ventas de moda flamenca, la propietaria asegura que tener la tienda en activo ayuda a las clientelas a fijarse en el negocio y acudir para próximos eventos. Las creaciones que podemos encontrar pertenecen a las diseñadoras Pilar Vera, Manuela Macías y Teressa Ninú. Esta última para los trajes de niña. 

Ana Caño destaca las ganas que percibe del público para volver a lucir los vestidos de flamenca. Por ello, la clientela le ha trasladado la iniciativa que ha surgido entre las cordobesas para volver a enfundarse en un traje de volantes coincidiendo con los días de toros y feria. “A la mujer de Córdoba le encanta el traje de flamenca”, defiende. 

En marzo del año pasado el covid irrumpía en plena temporada de ventas, aunque el Salón Internacional de Moda Flamenca, Simof, sí se pudo celebrar en el mes de febrero. En este evento los diseñadores de la industria presentaron sus nuevas colecciones para los eventos flamencos que se esperaban vivir en pocos meses. Es el caso de la diseñadora Sara de Benítez, quien lleva más de una década paseando sus diseños por las pasarelas.

Su última colección de flamenca, llamada Mis Claveles, generó un gran éxito y creó buenas percepciones. “Iba superbien, mejor que nunca, gustó mucho, pero todo se paró en seco”, explica la diseñadora. Sara de Benítez continua con su tienda cerrada, ubicada en Palma del Río, y atiende mediante cita previa, y explica que en las últimas semanas ha recibido llamadas de clientas interesadas en poder adquirir algún diseño para las ferias que se prevén después del verano.

La diseñadora no tiene pensado volver a sacar una nueva colección de vestidos de flamenca, ya que entiende que todavía debe darle el espacio y lugar que se merece a la colección pasada, por ello cuando se vuelvan a celebrar los eventos populares, Sara de Benítez creará nuevos diseños que serán una continuación de estos últimos, “si hago una nueva colección sería devaluar la última que ni se ha estrenado”, dice.

La firma ha decidido reinventarse y por ello entre sus prendas destaca una línea de camisetas, ropa para bebés, una colección de hogar, y por su puesto mascarillas, el complemento estrella, todo ello con su toque personal y el aire flamenco que tan característicos son de sus diseños.

Almudena Caballero es una diseñadora recién graduada en Diseño de Moda, aunque creó su primera muestra de flamenca en el 2017. Natural de Rute, esta profesional presentó su colección Why Not? en Simof 2020 con unos diseños inspirados en el reggaeton y el mundo de la noche.

Modelos de la diseñadora Almudena Caballero paseando por la Mezquita. Modelos de la diseñadora Almudena Caballero paseando por la Mezquita.

Modelos de la diseñadora Almudena Caballero paseando por la Mezquita. / El Día

Su carrera asciende como la pólvora justo cuando llega la pandemia, la joven diseñadora ha tenido que reinventarse y por eso actualmente en su taller confecciona otras colecciones destinadas a bebés o a las imprescindibles mascarillas. Caballero planea empezar a diseñar una nueva línea de flamenca en septiembre de este año, para poder presentarla en enero de 2022 y difundir así sus creaciones por los eventos que se esperan realizar el próximo año.

La diseñadora señala que este sector es de los que más está sufriendo los estragos del coronavirus y afirma sentirse “un poco olvidados” por parte de las instituciones, ya que a su modo de ver, “no se ha hecho lo suficiente” para apoyar al sector de la moda flamenca.

La diseñadora Basi del Río cumple 25 años en el mundo de la costura y para celebrarlo desde el 1 de mayo se viste de flamenca para recorrer las calles de la ciudad. Del Río explica que este homenaje a su firma se mezcla con un reto personal, por ello ha creado un personaje, #flamencachic, que se pasea por las zonas más populares de Córdoba. “Voy a cualquier lado vestida de flamenca a comprar, al médico, de paseo, a desayunar... todo el mundo se queda sorprendido”, detalla.

El objetivo de este reto es promocionar Córdoba y “causar reacción en la gente para que entiendan que la moda flamenca también es cultura”, afirma la diseñadora. A través de sus redes sociales difunde parte de su día a día ataviada con el traje regional, “es una forma de vivir”.

Basi del Río ha programado una nueva iniciativa para difundir el traje de flamenca. Se trata de una quedada en el Puente Romano el próximo 25 de mayo por la tarde para que todos los cordobeses que deseen se puedan engalanar con sus avíos flamenco y llenar una zona tan emblemática en Córdoba de colores y volantes, “que se note que tenemos ganas de vestirnos, vamos a llenar el puente de volantes para hacer una pequeña representación de esta semana de feria”, subraya Del Río entusiasmada.

La profesional asegura que esto es una forma de promoción para los negocios y también para la cultura andaluza ya que la visualización de algo tan simple como andar por la calle vestida de flamenca causa furor entre los paseantes y turistas de Córdoba.

Respecto a su negocio que mantiene en Las Quemadas, asegura que la situación de pandemia causó un “parón radical”, por lo que se adaptaron a nuevos proyectos, como la creación de las mascarillas dedicadas al centenario de los Patios de Córdoba.

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