El insólito pueblo de Los Pedroches con una Casa de la Inquisición y una de la Cárcel
Con poco más de mil habitantes, la visita a Torrecampo para conocer su particularísima arquitectura merece mucho la pena
¿Sabes dónde está el yacimiento cordobés donde puedes ver el primer 'cómic' de la historia?
Poco más de 100 kilómetros separan Córdoba de uno de sus pueblos con más encanto: Torrecampo. Ubicado en Los Pedroches, y con una población que supera, por poco, los mil habitantes, no sólo es un reducto rural donde descansar y desconectar. También puede presumir de una arquitectura dotada de una personalidad propia gracias al granito de la zona y con mucha historia entre sus muros.
Tres construcciones llaman la atención a vecinos y visitantes por sus respectivos nombres: El Casino, también llamado Casa de la Inquisición, la Casa de la Cárcel y la Posada del Moro.
El Casino tenía en el pasado inscripciones en el dintel que desaparecieron. ¿Qué ocurrió?
Su fachada nos lleva al mejor gótico civil de fines del siglo XV. Integrada por dos cuerpos, el inferior está dominado por el gran vano de acceso, sobre el hay dispuesto un ancho dintel en el que hubo, en tiempos, una inscripción. El de arriba alberga una ventana geminada que reposa sobre una cornisa rematada por un escudo heráldico.
Una moldura con dos bolas abraz el conjunto, un recurso propio de los edificios góticos del último cuarto del siglo XV, estilo conocido como gótico isabelino y que se repite en edificios de Segovia, Cáceres (palacio de los Golfines) o Valladolid.
Mucho más reciente es la Casa de la Cárcel. Se construyó a comienzos del siglo XX y albergaba el Juzgado y la cárcel. En su estructura se puede adivinar la de las casas propias de Los Pedroches. Y a día de hoy conserva en el patio o corral dos calabozos, y las bóvedas y ambas plantas albergan el Museo Etnológico.
Por su parte, la Posada del Moro surgió como una casa noble particular. Fue ya en tiempos mucho mas recientes cuando pasó a ser posada y su nombre le viene del apodo de una de las familias de moradores.
Con fachada de granito, es la única del municipio que es claramente de estilo renacentista, concretamente de mediados del siglo XVI. Y a pesar de su distintiva y más compleja fachad, presenta el dintel de grandes dimensiones que se repite en las casas de origen noble de Torrecampo.
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