castro del río

El juez archiva la denuncia por las obras de la calle Corredera

Vista actual de la calle Corredera. Vista actual de la calle Corredera.

Vista actual de la calle Corredera. / el día

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 de Córdoba ha archivado la demanda presentada por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales contra el acuerdo del Pleno de Castro del Río que optó por limitar el tamaño de los acerados de la calle Corredera para mantener unos aparcamientos pese a que esta decisión suponía incumplir la vigente normativa de accesibilidad. La denuncia, que en un primer momento fue admitida a trámite, ha sido finalmente archivada al entender el magistrado que la Junta de Andalucía no recurrió el proyecto original, que es el que se ha ejecutado, sino una decisión de Pleno que entiende como una medida de "indudable componente político".

La reforma de la calle Corredera, en la que el Ayuntamiento invirtió 441.701 euros, se debatió desde el principio entre obedecer a la normativa de accesibilidad o mantener los aparcamientos. Tal fue la polémica que surgió a principios del año pasado entre los vecinos que el equipo de gobierno, de IU, optó por convocar un Pleno extraordinario para definir las obras, que habían arrancado a mediados de octubre de 2016.

La Consejería considera que la reforma infringe la vigente normativa de accesibilidad

La sesión tuvo lugar el 20 de febrero y, en ella, la Corporación decidió mantener el doble sentido de circulación de la calle y una línea de aparcamiento completa, pese a que ello suponía reducir el tamaño de los acerados hasta el punto de limitar el acceso para personas con movilidad reducida. El equipo de gobierno, de IU, se abstuvo "con toda la coherencia del mundo, ya que se pedía un pronunciamiento sobre algo que ya había sido aprobado", dijo ayer el alcalde, José Luis Caravaca. Es el acuerdo plenario que el servicio jurídico de la Administración autonómica llevó al juzgado y ahora ha sido desestimado.

La polémica surgió después de que un particular remitiera un escrito a la Dirección General de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía para advertir de que el proyecto de obra incluía la reducción de la anchura de las aceras, que pasarían de 1,70 metros a 1,33 metros. La norma regional fija en 1,50 metros la medida mínima para los itinerarios peatonales accesibles, mientras que el Gobierno central pone el mínimo en 1,80 metros cuando las dimensiones de la calle lo permiten. Según el particular, la Corredera cuenta con una distancia entre fachadas "bastante generosa" como para dar cumplimiento a los decretos de accesibilidad, como así se lo hizo llegar al Ayuntamiento posteriormente el director general de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía, Gonzalo Rivas.

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