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Pozoblanco

Inolvidable cita romera en la dehesa

  • La Virgen de Luna vuelve desde su santuario de la Jara a Pozoblanco acompañada de miles de fieles que reviven un ritual centenario muy arraigado en Los Pedroches en un día muy ‘primaveral’

Una multitud acompaña a la Virgen de Luna. Una multitud acompaña a la Virgen de Luna.

Una multitud acompaña a la Virgen de Luna. / Sánchez Ruiz

Miles de romeros se congregaron en el santuario de La Jara para la Romería de Traída de la Virgen de Luna hasta Pozoblanco. Un día primaveral, con unas temperaturas impropias de febrero, que animó a los pozoalbenses a acompañar a su patrona en su regreso a su pueblo por el camino de la dehesa que la lleva hasta la parroquia de Santa Catalina, donde permanecerá durante 105 días.

Inicio de la romería

La Cofradía de la Virgen de Luna, fiel a su ritual de siglos pasados, inició los actos en torno a la romería en la madrugada del domingo, cuando con la llamada a los cofrades de puerta a puerta se les llamaba para la junta en la Capitanía, donde se pasó lista antes de iniciar la partida hasta la parroquia para pedir el tradicional permiso que otorga el párroco para la venida de la Virgen de Luna.

Enfilaban el camino del Arroyo Hondo hacia las ocho de la mañana los cofrades, acompañados por cientos de pozoalbenses en el recorrido de más de 14 kilómetros que separa Pozoblanco del Santuario. En el Pozo La Legua, los romeros pudieron tomar un tentempié en la despensa del camino, una iniciativa que arrancó el año pasado desde el Ayuntamiento de Pozoblanco con objeto de fomentar el camino a pie de los romeros.A la llegada de la cofradía, tal y como manda la tradición, se procesionó a la Virgen de Luna por los alrededores del santuario, un breve recorrido donde las salvas y los vítores a la virgen tomaron protagonismo en un escenario único como es la dehesa.

Reconocimientos

La eucaristía concelebrada contuvo en su desarrollo los actos propios de la Cofradía de la Virgen de Luna en el que hubo varios reconocimientos a los cofrades, así como al Coro Romero Voces de la Sierra, que cumplía los 25 años en el acompañamiento musical a la misa; el coro a su vez ofreció un ramo de flores a la Virgen. El capitán de la cofradía, Juan García, impuso la medalla y escarapela de la Virgen de Luna, junto con la entrega de la cuerna y cordones reglamentarios, a los dos nuevos cofrades, Rafael Habas Moreno y Joaquín Calero Agudo, a quien se les entregó el pergamino que da fe de este acto. También se les otorgó un pergamino y medalla de plata a los hermanos cofrades Antonio Blanco López y César Moreno Ruiz por sus 25 años de servicio. Emotiva fue la entrega de la medalla de oro a Francisco Navarro Cardador por sus 50 años al servicio de la patrona.

Dos hermanos se han jubilado en esta ocasión, José María Torrico García, con 29 años de servicio, y Vicente Castro Galbis, con 35, que acompañados de sus familiares cofrades recibieron un certificado por esos años de servicio. De un modo especial, se le concedió a Rafael Moisés Sánchez Luna una insignia por sus 25 años ejerciendo como cabo de retaguardia, mientras que al cabo de fila José Luis Torrico también se le reconocieron sus 25 años de servicio en este puesto, a la vez que renovó su juramento.

El santuario de la Jara fue el escenario en el que desde la Concejalía de Patrimonio se expuso una variada selección de fotografías antiguas que recuerdan romerías del siglo pasado, cedidas por el Archivo Municipal y el fondo fotográfico de la propia Cofradía de la Virgen de Luna. Cumpliendo con el horario, la patrona salió del santuario a las tres de la tarde para, a brazo alzado de los porteadores, partir hacia Pozoblanco, seguida de cientos de fieles que la acompañaron en el camino.

Cofrades junto a la imagen. Cofrades junto a la imagen.

Cofrades junto a la imagen. / Sánchez Ruiz

Varias incidencias

El desarrollo de la Romería de Traída de la Virgen de Luna en cuanto a los actos propios de la cofradía transcurrió según el protocolo establecido. No así el acceso al santuario, en el que se produjeron retenciones de vehículos en la entrada a la explanada y desvíos a fincas colindantes, a pesar de que la mayoría de los romeros hicieron uso del transporte público que desde el Ayuntamiento de Pozoblanco se pone a disposición, evitando de esa forma la presencia masiva de coches en las fincas cedidas para la celebración de la romería. Sin embargo, una de las notas positivas fue la mayor llegada de romeros en carrozas, con un total de 76, lo que permitió una mayor afluencia de público evitando el tráfico, ya que usaron el camino del Arroyo Hondo para acudir a la romería y también para la vuelta acompañando a la patrona.

Llegada de la patrona a Pozoblanco

Pasadas las seis de la tarde la Virgen de Luna apareció por el Arroyo Hondo, haciendo su entrada triunfal en Pozoblanco, al canto de los niños y niñas de la tradicional ofrenda de su hornazo, dulce típico de un bollo de aceite con huevos duros regalados por las madrinas. En este punto, el párroco de Santa Catalina, José María González, hizo la imposición de los Sagrarios de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba a la imagen de la patrona de la ciudad.

La Banda Sinfónica Municipal de Pozoblanco acompañaba desde su entrada a la ciudad a la patrona en su recorrido hasta Santa Catalina, durante el cual estrenaron dos marchas, Al cielo la reina de Triana, de José Luis Gómez Jaldón y Siempre Macarena, de José León Alapont.

Imprevisto

La Cofradía de la Virgen de Luna, que anunciaba en los días previos a la romería el cambio de recorrido de la entrada de la patrona a Pozoblanco debido a las obras que se están llevando a cabo en la calle Fernández Franco, se encontró con un imprevisto de última hora en su habitual recorrido causado por la rotura de la tubería central de agua a las puertas del Ayuntamiento de Pozoblanco. Así, la imposición del bastón de mando por el alcalde de Pozoblanco, Santiago Cabello, como Alcaldesa Perpetua se tuvo que trasladar desde la puerta del Consistorio hasta la calle Real, donde se efectuó también la descarga cruzada por parte de los hermanos cofrades. La rotura de la tubería central, que se produjo sobre las seis de la tarde provocó el corte de suministro de agua a todo Pozoblanco, además de un abombamiento de los adoquines de calle Cronista Sepúlveda justo en la puerta del Ayuntamiento de Pozoblanco.

Llegada de la Virgen de Luna a Pozoblanco. Llegada de la Virgen de Luna a Pozoblanco.

Llegada de la Virgen de Luna a Pozoblanco. / Sánchez Ruiz

Llegada a la parroquia de Santa Catalina

Salvando el imprevisto, la ofrenda de flores a la patrona y la imposición del bastón de mando se trasladó también a la calle Real, desde donde la Virgen de Luna continuó bajo los hombros de los porteadores hasta la entrada a la Parroquia de Santa Catalina, cuando a brazo alzado y con fuegos artificiales, se volvió la madre para agradecer a los romeros su compañía, un año más, en su camino por la dehesa hasta Pozoblanco.

Fiesta local

La fiesta local de la Virgen de Luna se celebra hoy lunes con la procesión de la patrona por las calles de Pozoblanco, haciendo sus saludos obligados a las residencias de ancianos y a aquellas personas que han pedido que la imagen haga parada a las puertas de sus casas ante la enfermedad. Como ya sucediera el pasado año, la Cofradía de la Virgen de Luna ha retrasado la misa y posterior procesión a las 11 de la mañana, para facilitar que los pozoalbenses acompañen la imagen en su paseo de bienvenida a la madre. El capitán, Juan García, recordaba en la presentación de los actos de la patrona que se volvería a premiar la calles más bellamente engalanada para recibir a la Virgen, un galardón que el pasado año quedaba desierto, agradeciendo el trabajo de los vecinos por hacer más entrañable y vistoso el recorrido de la comitiva, que como es habitual está acompañada musicalmente por la Banda Sinfónica Municipal de Pozoblanco.

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