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Tribuna

Antonio Heredero

Presidente de la Agrupación de Afectados por Volkswagen

Goliat tiene a la justicia de su parte

Goliat tiene a la justicia de su parte Goliat tiene a la justicia de su parte

Goliat tiene a la justicia de su parte / rosell

Metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano". (Samuel 17, 49-50). Así se produjeron los conocidos hechos según se recogen en la bíblica historia, pero la realidad, hoy por hoy, es bien distinta. En nuestra sociedad, cada vez es más difícil que un David cualquiera pueda derrotar a los muchos Goliat a los que nos vemos obligados a hacer frente. Porque hoy, Goliat tiene a las administraciones, y a la justicia, y al dinero, y hasta al tiempo… de su parte.

Lo hemos visto con la polémica sentencia del Tribunal Supremo respecto a la responsabilidad del pago del Impuesto por Actos Jurídicos Documentales en la hipotecas que, pese a demostrarse que corresponde a los bancos, cuesta a las administraciones hacérselo pagar. Ya se sabe, "la banca siempre gana". Los Goliat han proliferado, sobre todo, a raíz de la última crisis económica. No hay más que recordar las preferentes que dejaron sin ahorros a no pocos ciudadanos, o las cláusulas suelo que resultaron ser un pozo sin fondo.

Ya lo expresó maravillosamente hace unos meses un magistrado cuando admitió que el Código Penal estaba ideado para castigar al "roba gallinas", y no a los grandes estafadores.

Con el caso dieselgate, nos encontramos otro de esos grandes casos de injusticia generalizada ante el que las administraciones no parecen verse concernidas. Volkswagen ha reconocido que trucó el software para que sus coches parecieran ecológicos, cuando eran todo lo contrario. Empezamos bien: el criminal ha reconocido el crimen. Ante esta situación, en el liberal EEUU se pusieron inmediatamente manos a la obra para castigar al infractor y a Volkswagen no le quedó más remedio que negociar una compensación. No había pasado un año del estallido del escándalo cuando todos los americanos afectados por uno de estos vehículos recibieron una compensación de 5.000 euros. Además, Volkswagen ha tenido que pagar a cada uno de los 50 estados una indemnización dirigida a paliar los efectos que para el medio ambiente ha tenido la circulación por sus carreteras de este tipo de vehículos.

Esto en EEUU pero, ¿qué pasa en España? Pues en España, el juez que se supone que debía investigar la estafa, Ismael Moreno, después de dos años de ¿investigación?, se ha quitado "el muerto" de encima y decidió enviar la causa a la Justicia alemana. En dos años, ni siquiera se ha practicado una de las diligencias solicitadas desde las defensas de los afectados. Y no pasa nada, quien pueda permitírselo, que se vaya a Alemania a reclamar y ¿quien no tenga posibilidades? Pues será un David vencido por Goliat, una opción que no aparece en la Biblia, pero que es el pan nuestro de cada día en las sociedades actuales.

¿Y la Administración? ¿Qué ha hecho la Administración para defender los derechos de los ciudadanos? Pues a la Administración se le llena la boca de ecologismo, se muestra firme anunciando que a partir de 2040 no habrá coches diésel por nuestras carreteras, pero en el caso dieselgate "ni está, ni se le espera". Teresa Ribera, la ministra para la Transición Ecológica ni siquiera ha tenido a bien recibir a los afectados cuando le pedimos una reunión para contarles la situación. Las puertas y ventanas de su despacho están cerradas para nosotros, será para que no le afecte la contaminación…

Tenemos por tanto un caso que ha afectado a más de 700.000 españoles, y en el que el Estado no ha tenido a bien, ni siquiera, en personarse en favor de sus ciudadanos. Es más, ha sido tan pasiva la actitud del Gobierno, que la propia Unión Europea ha expedientado España por no sancionar a Volkswagen. El mundo al revés. ¿Se imaginan ustedes algún otro caso que afectara a semejante número de españoles y en el que el Gobierno no hiciera nada? Impensable.

No podemos olvidar las dimensiones del caso: en España, con sus más de 700.000 vehículos afectados, Volkswagen es responsable de más de 63.000 toneladas de contaminación extra cada año desde que se produjo el trucaje de los motores, lo que hace un total de 636.000 toneladas acumuladas desde 2008.

Unos datos que hacen palidecer a desastres naturales como los del Prestige, que vertió 77.000 toneladas de fuelóleo en la costa de Muxía, o la tromba de lodos tóxicos de Aznalcóllar.

De todos modos, Volkswagen continua con su política de ocultación, arropada por las administraciones mientras 700.000 españoles engañados, siguen engañados, y contaminando. Así que, hoy por hoy, David necesitaría más que una honda y una simple piedra para derrotar a Goliat. Si la Biblia se escribiera hoy, lamentablemente, Goliat derrotaría a David de un soplido, ante el aplauso del respetable.

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