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Despatarre

La palabra urbanidad ha desaparecido por falta de uso, igual que ha desaparecido la palabra miriñaque

Se conoce que vivimos tiempos muy felices, ya que podemos montar polémicas apasionantes sobre el despatarre de los varones en los autobuses o en el metro. He escrito "despatarre", pero hay gente que prefiere llamarlo manspreading, palabra que muchos de nosotros no habíamos oído jamás y que por lo visto define esa fea acción de sentarse con las piernas abiertas a la que los varones somos muy aficionados. Tal como ocurre siempre, ya se han creado los dos bandos antagónicos que se pelean por el "despatarre". Unos creen que esa costumbre es una consecuencia del machismo. Y otros simplemente la consideran una muestra de mala educación.

Vamos a ver, ante todo no todos los varones se despatarran en el metro o en el bus, ya que algunos preferimos adoptar una postura un poco más respetuosa con la gente que viaja a nuestro lado. En otros tiempos, a ese respeto por unas normas de convivencia se le llamaba urbanidad o buena educación. Curiosamente, la gente más educada que he conocido era gente muy humilde que no había ido a colegios de pago -muchos ni siquiera habían ido a colegio alguno-, pero que sabía comportarse con una dignidad asombrosa en todos los espacios públicos. Hoy en día, sin embargo, todo lo que tenga que ver con la buena educación ha sido desterrado de nuestra sociedad. Imagino la lluvia de críticas que tendría que soportar cualquier docente que intentara enseñar a sus alumnos a sentarse bien en clase: le llamarían de fascista para arriba, y nos quedaríamos cortos. Y si ya hay muchos padres que se niegan a que sus hijos hagan deberes -porque consideran que los niños han venido al mundo a ser felices y no a aprender unos conocimientos básicos-, la resistencia de los padres a las clases de urbanidad sería mucho más feroz que la que ya existe contra los deberes. De hecho, la palabra urbanidad ha desaparecido de nuestro lenguaje por falta de uso, igual que ha desaparecido la palabra miriñaque. Y además, para mucha gente la buena educación es sinónimo de clasismo y elitismo, así que hay que desterrarla porque atenta contra la sacrosanta igualdad que gobierna todo lo relacionado con la enseñanza (aunque luego quien gobierna la vida real sea el descarnado dinero).

No, el despatarre no es una forma de machismo sino una simple prueba de mala educación. Así que nadie querrá ponerle remedio. Somos así de listos.

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