EL DÍA DE CÓRDOBA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Como se suele decir, esta semana no voy a hablar de fútbol nada más que por eso que llaman salud mental, porque como siga hablando creo que voy a caer enfermo y no crea que sea la cuestión. Porque vaya los días que estamos pasando, pero vaya, que yo no podía nunca imaginar que íbamos a llegar a este extremo, que vaya cómo han dejado esto, que hay solares con más hierba, me parece a mí.

Los que creíamos que lo más angustioso era que la pelotita entrase o no, o que el delantero estuve atinado, no teníamos ni idea, pero ni idea, que esto es mucho más angustioso, pero de aquí a Lima y puede que me quede corto. Sobre todo, porque al menos a mí todo me suena a chino o a arameo. Pero bueno, como he dicho antes esta semana me tomo un respiro, que yo creo que también me lo merezco, claro que sí. Y que no vuelva a escuchar la palabra Reus, que me pongo de los nervios, que ya nadie más me la repita, que me escuece. Y ya me callo, que luego va a ser que soy yo el peor, y resulta que esto es como el tabaco o algo parecido, que se te mete dentro y luego ya no hay forma de quitárselo. Que bueno, a lo que iba, que estamos en el puente de los puentes, en este de diciembre que se juntan las fiestas habidas y por haber, que ya huele a Navidad una cosa mala. Hasta han estrenado ya las luces, que se ha quedado la mar de bonito el centro, pero tela, algo cortito en los barrios, pero siempre pasa lo mismo, que no es nuevo lo que estoy diciendo, precisamente.

Nos hemos pegado ya un par de vueltas por las Tendillas, Cruz Conde o Foro Romano, a gusto del consumidor, y por Gondomar, y ya está montado el lío de todos los años, que vaya barbaridad cómo están las tiendas, que se van a caer abajo, porque caerse para arriba es muy complicado. Yo no sé la de dinero que tiene la gente o lo que tardan en decidirse, una de dos, porque si las tiendas están llenas tiene que ser por algo. Yo, la verdad, es que llego especialmente tieso a esta Navidad, que como este verano no he hecho ningún apaño, pues eso, tieso total. Aunque por lo visto eso ya no es tan preocupante, que si soy habilidoso y si hasta digo tres cositas bien dichas puedo llegar a presidente del Córdoba, que ser tieso por lo visto está bien valorado. Y mira que hoy no quería hablar de fútbol, pero es que cuesta, ya lo creo que sí. En fin, que lo pasen bien y que disfruten, y si es gastando poco, mejor que mejor.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios