El Sombrero | Crítica Elenco flamenco con escenografía y dirección de lujo

Un momento del espectáculo 'El Sombrero'. Un momento del espectáculo 'El Sombrero'.

Un momento del espectáculo 'El Sombrero'. / Juan Ayala

El Sombrero ha sido el segundo espectáculo que ha llegado al Gran Teatro a cuenta de la programación paralela del XXII Concurso Nacional de Arte Flamenco. Este fue puesto en suerte por los sabios maestros del baile flamenco Rafael Estévez y Valeriano Paños, jóvenes aún, en una nueva creación coreográfica que estos dos inquietos profesionales quisieron mostrar con su adquirido oficio, poniendo a prueba ejercicios de inspiración y reiterada constancia.

Esto no es casual, por cierto, como ya hicieran en ocasiones anteriores dirigiendo el Ballet Flamenco de Andalucía con Aquel Silverio y antes también con ilusión y esfuerzo con La Consagración, con un Antonio Ruz al baile de rompe y rasga.

Y de nuevo muestran su creatividad para poner en circulación El Sombrero con imaginación y todo su poderío flamenco, desde los palos primitivos a los más actuales con sus eclécticas influencias, escogidos en ardua investigación teniendo en cuenta su historia a lo largo de todo el siglo XX e incluso del actual.

Y desde el comienzo quedó de manifiesto una fantasía sobrevenida a cuenta del devenir creativo de una celebérrima obra del ballet español, El sombrero de tres picos –a la sazón cumpliendo ahora un centenario–, e inspirándose en este, estrenando el suyo aquí en Córdoba.

Un repertorio a base de estampas como un collage, en las que Estévez y Paños lo expusieron, incluso como una moderna performance en galería de arte en la que los artistas de danza y baile mostraron su dotes, de escuelas de distintas procedencias, con las danzas y bailes clásicos: español, la bolera y la flamenca, los regionales de nuestro suelo patrio y, asimismo, las originales de otras culturas que hoy están globalizadas. Y es que su trabajo –“algo tendrá el agua cuando la bendicen”– se manifestó a la sazón al ser ellos objeto este mismo año, hace un mes, de uno de los Premios Nacionales de Danza 2019 a la creación, logrando ser reconocidos ambos una vez más.

Así pues, por enésima ocasión los volvimos a celebrar, ahora con El Sombrero, que el onubense Estévez y el cordobés Paños con sus danzantes, en la noche del viernes lograron la satisfacción del respetable asistente, gracias a las secuencias de originales estampas, reafirmándose ambos con la ilusión que les caracteriza, esforzándose como centro de sus fantásticas edificaciones, también dirigiendo abiertos a nuevos lenguajes e investigación de la danza desde la tradición a las vanguardias. Ya hace unos años se inclinaron por desarrollar ideas que dieron lugar a obras de su cosecha, acometiéndolas con decisión. Ahí quedaron Bailables, Muñecas, Tiempo, Flamenco XXI y otros más.

Estilo y personalidad, siempre enriquecida con una conseguida coreografía conjuntada a base de estética exposición escénica, imagen, dinámica, compás y ritmo del grupo que la llevó a efecto. Resultando una concienzuda contribución a tal éxito, sumando, también el elegido elenco al toque, cante y demás destacados profesionales, artífices de su singular flamenco, aportando a la crematística representación para que el estreno de la Compañía flamenca de Estevez y Paños recibiera los plácemes de un escuchimizado auditorio.

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