Eva Villaver | Astrofísica "No hemos vuelto a pisar la Luna porque es muy caro"

"No hemos vuelto a pisar la Luna porque es muy caro" "No hemos vuelto a pisar la Luna porque es muy caro"

"No hemos vuelto a pisar la Luna porque es muy caro"

Coincidiendo con el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, la doctora en Astrofísica Eva Villaver ha publicado Las mil caras de la Luna (HarperCollins), un libro divulgativo de la mano del editor Miguel Ángel Delgado. La profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, que ha trabajado para la NASA, no duda en elogiar el potencial de Andalucía en su campo. "Hay dos observatorios fantásticos: Calar Alto y Pico Veleta. En Calar Alto hay un instrumento, que es Cármenes, que es puntero. Hace ciencia de primera línea", sentencia.

-¿Si la llamo lunática, se enfada?

-No, porque los lunáticos también son soñadores y de eso tengo mucho.

-¿Por qué escribe Las mil caras de la Luna?

-Porque la Luna ofrece un territorio en el que jugar con todo: con la ciencia, la filosofía, la poesía y con lo humano, sobre todo.

-¿La Astrofísica tiene un punto fantástico?

-Sí. La Astrofísica es una ciencia tan antigua que lleva implícita las preguntas fundamentales del ser humano. Nos encontramos en una soledad cósmica que, de algún modo, necesitamos responderla.

-¿Por qué nos atraen tanto fenómenos como las superlunas?

-La Luna es grande en el cielo e ilumina la noche y entonces combina dos factores que nos fascinan. La Luna se ve siempre y de algún modo nos acompaña a lo largo de nuestra vida. La Luna pertenece a lo humano.

-¿Somos hijos de la Luna?

-Somos hijos del Universo, de la evolución química del Universo.

-¿Marca nuestra vida?

-La Luna marca el ritmo de rotación de la Tierra, el hecho de que el eje de inclinación que determina las estaciones sea estable, las mareas. Medimos el tiempo en gran parte gracias a la Luna; por ejemplo, los meses. A uno de los días de la semana le llamamos lunes, ese día que tanto odiamos.

-¿Es debatible que el hombre haya pisado la Luna?

-No.

-¡Qué tajante!

-Sí, tajante.

-¿Y por qué los científicos se afanan en refutar la teoría de la conspiración?

-Lo que ocurre es que los conspiranoides siempre están preguntando.

-¿Son muy pesados?

-Sííí, porque los hechos están ahí. Son ellos los que tienen que probar sus teorías. Es que no tiene cabida. Entramos en un territorio absurdo. La ciencia ya ha probado lo que hace y no entiendo por qué tiene que probar una tontería que se le ocurra a cualquiera. Perdone la expresión.

-Nada que perdonar.

-Es que estamos en una época peligrosa, no sólo en la ciencia, sino en todos los ámbitos. Ahora resulta que los hechos se discuten. Y los hechos son hechos y no se discuten. Están ahí.

-¿La crisis de la URSS frenó la conquista de la Luna?

-Realmente, no. Ya se había perdido el interés antes. De todas maneras, los rusos fueron pioneros en prácticamente todo en el espacio: desde el lanzamiento del Sputnik, hasta el primer hombre que orbitó la Tierra, el primer paseo espacial, los primeros seres vivos que orbitaron la Luna, que fueron unas tortugas... Fueron pioneros en prácticamente todo, en la primera misión robótica en la superficie lunar, donde se recogieron muestras...

-¡Qué cosas!

-Donde ganaron la batalla los americanos fue en poner el primer ser humano en la Luna.

-En los homenajes del 50 aniversario, Buzz Aldrin criticó los escasos avances que ha habido en la conquista lunar.

-Los avances dependen de la inversión y de la voluntad política. La ciencia necesita inversión. Sí que hemos avanzado en ciencia, pero en misiones tripuladas, no, porque no ha habido un interés comercial.

-El ciudadano de a pie se quedó en el pequeño paso de Neil Armstrong.

-Mucha gente no es consciente de que hubo otras cinco misiones tripuladas en las que hubo seres humanos en la superficie de la Luna, hasta que se cancelaron las misiones Apolo.

-¿Por qué no hemos vuelto a pisar la Luna desde 1972?

-Básicamente, porque es muy caro. No hay interés comercial, el interés es puramente científico. Las misiones tripuladas con interés científico son muy difíciles de financiar. A los astrofísicos, si nos dan a elegir entre una misión tripulada a la Luna o poner otro telescopio en órbita o en tierra, elegimos los telescopios, porque aprendemos más.

-Pero la iniciativa privada parece que quiere mandar gente a la Luna.

-Sí, parece que todas las agencias espaciales han vuelto a poner el foco en la Luna. Hay un impulso que viene por lo privado, por el desarrollo de misiones en órbitas bajas, lanzamientos de satélites... Pero también el foco está puesto más allá. El nuevo reto humano se plantea con Marte y para llegar allí tenemos que establecer primero bases permanentes en la Luna.

-¿Por?

-Porque toda la tecnología es mucho más fácil probarla en la Luna. Marte nos queda un poco lejos.

-¿Algún día la Luna será un nuevo continente o es una idea romántica?

-No sé si es romántica. Pero desde el punto de vista de la biología, las especies tienden a expandirse y parece ser que es lo que hacemos los humanos. Somos como las bacterias y nos expandimos. Aun así, es muy difícil vivir en la Luna porque no hay atmósfera.

-Algo inventarán. ¿Montarán antes un McDonald's o un restaurante chino?

-Ojalá que ninguno de los dos. Si nos instalamos, el ser humano transformaría la Luna completamente. De todas formas, hay que pensar que es un proyecto muy a largo plazo. En la Luna tendríamos que generar todos los recursos allí mismo, porque llevarlos desde aquí es muy caro.

-¿Hay vida ahí fuera?

-Creemos que sí, pero no tenemos la certeza. Nos basamos en un cálculo de probabilidades. El descubrimiento de que la mayor parte de las estrellas tienen planetas como la Tierra nos ayuda a pensar que existe la posibilidad de que se den las mismas condiciones que se dan en nuestro planeta en otros lugares.

-¿Vida inteligente?

-Eso es una cuestión diferente. Pero no hay nada que nos haga pensar que somos únicos en el Universo. Estar solos sería muy aburrido.

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