Tour de Francia · Análisis de la undécima etapa

Las claves del asalto del Sky

  • Los británicos sacan rédito de la corta etapa y el mal día del Movistar

Chris Froome y Tom Dumoulin en la recta de meta. Chris Froome y Tom Dumoulin en la recta de meta.

Chris Froome y Tom Dumoulin en la recta de meta. / YOAN VALAT / efe

La inédita ascensión final a La Rosière puso de manifiesto la fortaleza del equipo Sky con dos líderes que pueden aspirar a la victoria final en París.

Después de diez etapas disputadas del Tour de Francia 2018, y contando con que la del martes no tuvo final en alto, los alrededor de 5.000 metros de desnivel acumulados en sólo 108,5 kilómetros y la llegada tras 17,5 kilómetros de ascensión a La Rosière invitaban a poner en evidencia las carencias y sacar a relucir las virtudes de los distintos aspirantes al triunfo final en los Campos Elíseos.

El Movistar quiso ser uno de los protagonistas del día. Su mirada estaba puesta en poner a prueba al Sky de Geraint Thomas y Chris Froome. Si sus tres líderes tenían un buen día podían obtener un excelente balance.

El veterano Alejandro Valverde lanzó un ataque lejano a 55 kilómetros del final. Posteriormente lo hizo Tom Dumoulin (Sunweb) en el descenso del Cormet de Roselend. Tras unos kilómetros de persecución ambos se unieron contando con la colaboración de Marc Soler y Soren Kragh Andersen (Sunweb). Su ventaja fue de un minuto.

Hasta ese momento, el equipo Sky se había limitado a marcar un fuerte ritmo pero no definitivo. Entonces puso a trabajar al máximo rendimiento a sus mejores hombres en favor de Thomas y Froome. La distancia empezó a descender en la larga ascensión de 17,6 kilómetros a La Rosière hasta que se revirtió la situación.

Con Dumoulin todavía con casi un minuto por delante, el primero en atacar fue el vigente vencedor del Tour. Pero su rueda era la más vigilada, con lo que el siguiente y definitivo golpe lo dio Thomas a falta de 5 kilómetros.

El galés demostró así ser el más fuerte de todos, haciéndose con el doble premio de la etapa y el maillot amarillo. Froome terminó desembarazándose de sus rivales y capturó al holandés, aunque la meta la cruzaron a 20 segundos del vencedor.

El primer corredor del Movistar que no pudo seguir el ritmo que marcaba el Sky fue Valverde, que pagó su intento de escapada. Poco después, Mikel Landa, con molestias en la espalda desde el primer puerto, perdió 1.47 minutos con Thomas, mientras que el Nairo Quintana, tras responder a los primeros ataques de Froome, terminó a 59 segundos en el grupo de perseguidores.

Jugada maestra del Sky. Los grandes vencedores del día insistieron en que sus ataques fueron improvisados. Sólo la formación británica sabe hasta qué punto el desenlace de la undécima etapa fue fruto de la improvisación o de la planificación. De poco importa ya, el liderato es suyo y no están dispuestos a dejarlo escapar.

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