Vecinos de Córdoba denuncian que llevan un mes con un poste de seis metros volcado sobre una calle

Reivindicaciones

Varias viviendas de la calle Doña Francisquita de Majaneque están afectadas y sus propietarios temen que se caiga por completo

Un barrio mejor equipado, sostenible y con más ocio: los vecinos de Poniente reivindican la mejora de una veintena de espacios públicos

Poste de telefonía volcado sobre la calle Doña Francisquita.
Poste de telefonía volcado sobre la calle Doña Francisquita. / El Día

Córdoba todavía no se ha recuperado del tren de borrascas que pasó con fuertes rachas de viento y lluvias por la provincia durante varias semanas de febrero. Pese a las inversiones aportadas por el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta y el estado para reparar las incidencias provocadas por el temporal, todavía hay vecinos que sufren las consecuencias.

En Majaneque, una de las parcelaciones donde hubo decenas de desalojados por la crecida del río Guadalquivir, el viento y las lluvias apretaron con fuerza y dejaron daños materiales que aún siguen sin repararse. En concreto hay uno que tiene a los vecinos de la zona desesperados. Más arriba de la zona inundable, en El Paso de la Barquera, concretamente en la calle Doña Francisquita, un poste de telefonía de grandes dimensiones lleva volcado más de un mes sobre una calle que está totalmente cortada y poniendo en peligro la integridad de al menos dos viviendas.

Como relatan los vecinos, el pasado 6 de febrero, debido a los fuertes vientos y lluvias que azotaron a Córdoba, se descolgó un poste de la línea telefónica, que no llegó a caer al suelo totalmente, pero que arrastró a otros postes a los que está unido por el cableado. Ambos postes, que miden más de seis metros, se encuentran volcados, uno de ellos casi tumbado en mitad de la carretera y otro apoyado sobre una cancela privada.

"El poste al que arrastró pone en peligro la fachada de la casa y también la calle, pues se puede caer en cualquier momento. Mi padre está desesperado y se pasa todo el día asustado, porque mi madre pasa mucho tiempo sola en la casa y siempre está pendiente de que se pueda caer el poste y pueda pasarle algo a ella o que se pueda venir abajo la fachada con destrozos que serían muy caros", explica Belén Hidalgo, hija de los propietarios de la parcela más afectada donde se encuentra uno de los postes volcados.

Los vecinos denunciaron en su momento la situación y la Policía Nacional acudió a inspeccionar la incidencia: "Acordonaron la zona para que las personas no pasaran", señala Belén. Por parte de la compañía telefónica, sus técnicos también acudieron para intentar solucionar el problema: "Hicieron un agujero en casa de mis padres que, un mes después, sigue sin taparse y eso que nos dijeron que iba a venir otra empresa a hacerse cargo. Es otro peligro más", lamenta la vecina.

Los dos postes volcados en la calle Doña Francisquita.
Los dos postes volcados en la calle Doña Francisquita. / El Día

El poste que en peores condiciones está, por tanto, bloquea toda la calle Doña Francisquita, que está acordonada desde hace "justo un mes". Inclinado a 45 grados, apunta hacia la vivienda de enfrente, que podría sufrir daños materiales si acaba cediendo. "Ahora mismo no cede porque pusieron unos palets para que no cayera. Hemos llamado al Ayuntamiento y a la empresa de telefonía, pero nadie se hace cargo y no se ponen en contacto con nosotros", reivindican los vecinos de Majaneque.

Desde aquel 6 de febrero en el que el poste de seis metros se soltó, los vecinos de la zona viven con temor a que se caiga del todo y con la movilidad muy limitada. "Los cables también están en mitad de la calle y por la zona pasan muchos niños. Tampoco va bien el wifi ni el teléfono. Y para acceder a las casas, llevamos un mes teniendo que rodear la manzana. Una vecina de la calle está enferma, es dependiente y necesita ayuda de otro vecino que, o tiene que dar un rodeo para ir a ayudarla, o se mete por debajo del poste con el riesgo que eso conlleva", asegura Belén.

La situación de estos vecinos de Majaneque es, por tanto, desesperante. De ahí que hagan "un llamamiento a las instituciones para que se hagan cargo del poste de una vez y vengan a instalarlos los dos cuanto antes". Y es que, como reivindica Belén, son viviendas que "pagan su contribución, su IVI y todo lo necesario para tener unas condiciones mínimas" como ciudadanos cordobeses que son.

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