Sucesos

El jurado declara culpable a la acusada del crimen de la Fuenseca

  • Considera que la procesada asesinó a su pareja y que escondió su cadáver durante meses

Un momento del juicio, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. Un momento del juicio, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial.

Un momento del juicio, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. / Jordi Vidal

El jurado ha declarado culpable a la mujer acusada de matar a cuchillazos a su pareja sentimental y esconder su cadáver durante meses bajo unos escombros en una vivienda situada en la plaza de la Fuenseca.

Según han informado a el Día fuentes cercanas al caso, el jurado considera probado que la mujer asesinó al hombre con el que convivía y le añaden dos circunstancias modificativas de la responsabilidad penal. Por un lado, añaden la agravante de parentesco porque el jurado entiende que la mujer y el fallecido mantenían una relación de pareja, aunque durante su declaración ante el juez, la procesada asegurara que mantenían una relación "de conveniencia".

También aplican la atenuante de arrebato. Según explicó la acusada, el día de los hechos mantuvo una discusión con el hombre porque no le hizo el desayuno de la forma en la que él quería. También aseveró que éste le atacó con un cuchillo y que, durante meses, vivió junto a él "un infierno de malos tratos y violaciones".

Para la procesada, el fiscal ha pedido para ella 18 años de prisión, la acusación, 20 años, y la defensa, siete años. En este caso, Fiscalía y acusación particular pedían cerca de dos décadas de cárcel por un delito de asesinato. La acusación particular solicitaba, además, dos años de prisión por un delito contra la integridad, algo que el jurado no ha considerado constatado.

La procesada fue quien inició la semana pasada el turno de declaraciones y, durante sus respuestas a la Fiscalía, la acusación y a su propia defensa aseguró que la víctima "se abalanzó sobre el cuchillo" que le causó la muerte. "Se lo clavó sin querer", añadió la acusada, quien alegó que cogió el cuchillo para defenderse porque vivía "un infierno" con el hombre fallecido. Según el relato de los hechos, los cuales la procesada no supo situar en el tiempo con exactitud, la mañana del crimen ella estaba preparando el desayuno y "se me quemó la tostada". "Por miedo" a que el hombre tomara represalias contra ella por este hecho, la acusada "raspó la tostada" y se la llevó.

Se aplican la agravante de parentesco y la atenuante de arrebato durante los hechos

En ese momento, según declaró, el hombre se enfadó y le "pasó la tostada por la cara y me tiró el café encima". El arma del crimen, según añadió la procesada, se encontraba sobre una mesa y ella la cogió "para defenderme". "Yo cogí el cuchillo, él se abalanzó y se lo clavó sin querer", insistió. La procesada continuó y aseguró que la víctima se sacó el cuchillo para agredirla, momento en el que ésta, siempre según la acusada, se lo quitó y "me defendí".

Un médico y una psicóloga del Instituto de Medicina Legal de Córdoba descartaron, por su parte, que la acusada pudiera sufrir maltrato por parte del ahora fallecido. Aunque no llegaron a ser taxativos al 100%, uno de los declarantes sí afirmó que "yo no encuentro elementos propios" de una persona que ha sufrido violencia de género. Sí aclaró que la procesada, por las vivencias de su pasado, posee "los factores de riesgo" para sufrir violencia de género.

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