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Hitachi reduce su plan de inversión en Córdoba ante la baja productividad y la falta de acuerdo con la plantilla

La multinacional cambia su plan tras meses de conflicto laboral: en lugar de duplicar la producción invertirá 47 millones en mejoras operativas y de eficiencia, llevará parcialmente el bobinaje de transformadores a Polonia y externalizará operaciones

Nueva protesta de la plantilla de Hitachi Energy por su convenio colectivo: "Para avanzar hay que sentarse a negociar"

Instalaciones actuales de Hitachi en Córdoba. / Juan Ayala

El plan industrial de Hitachi Energy para Córdoba va a verse notablemente reducido después de una caída de la productividad en la factoría, que ha tenido pérdidas en el último ejercicio, y tras el largo conflicto laboral por la falta de acuerdo sobre el convenio. La compañía ha anunciado este lunes una revisión de su proyecto para la planta de Córdoba para adecuarlo a las actuales circunstancias de la instalación "en un contexto industrial exigente que requiere prudencia financiera, eficiencia productiva y estabilidad en la ejecución de los compromisos". El cambio supondrá rebajar la inversión de 80 a 47 millones de euros y dejar a la capital sin una de las grandes apuestas industriales en marcha.

La modificación será profunda: el plan inicial pasaba por duplicar la capacidad de producción de transformadores, dando cabida a algunos de los mayores del mundo, además de traer a Córdoba la fábrica de reactancias de potencia del grupo. La propuesta actualizada pasa a ser una inversión centrada en la mejora operativa de la planta, que se ha situado entre las menos eficientes del grupo, y supondrá redistribuir algunas actividades productivas entre la planta de Córdoba y el centro del grupo en Lodz (Polonia) y externalizar algunas operaciones. Todo "con el objetivo de incrementar la flexibilidad operativa, mejorar la eficiencia de costes y dar respuesta a picos de carga productiva", remarcan desde la empresa.

El proyecto inicial ha contado con el apoyo de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Córdoba; de hecho, estaba incluido en la unidad aceleradora de proyectos autonómica y contaba con una subvención de 3,2 millones de euros cuyo futuro tendrá que ser negociado ahora con la Junta. Su puesta en marcha "conllevaba un gran esfuerzo inversor y requería, entre otros aspectos, adecuar el modelo productivo y laboral a las necesidades presentes y futuras de la actividad del centro", remarca la empresa. Para ello se propusieron una serie de cambios en los sistemas de trabajo en el marco de la negociación del convenio colectivo.

En pérdidas

Tras más de 14 meses desde que se iniciaron la negociación y con la segunda huelga de trabajadores en marcha, no se ha llegado a un acuerdo. A esa falta de consenso se suma "una caída de la eficiencia operativa de la planta resultado de una baja productividad a la que, en los últimos meses, se ha sumado el efecto de paros y huelgas". La planta de Córdoba presenta actualmente pérdidas, después de acumular un 36% de producción no ejecutada en los dos últimos años, situándose entre las menos eficientes dentro del grupo.

De ahí la rebaja de la inversión a 47,6 millones de euros, una cifra que "permitirá mantener nuestro compromiso con Córdoba y con la región". La revisión del plan incluye medidas organizativas que buscan mejorar la productividad y la eficiencia de la planta, "se trata de adaptar nuestro modelo productivo para que la planta pueda seguir siendo competitiva dentro del negocio global de transformadores", explican desde Hitachi. Se prevé una redistribución parcial de determinadas actividades productivas entre la planta de Córdoba y el centro de Polonia, con el objetivo de optimizar la eficiencia operativa y reforzar la competitividad global del proyecto. La fábrica de Polonia apoyará parcialmente las actividades de bobinaje de transformadores de columnas (que ahora mismo se hace aquí). Una vez realizada volverán a Córdoba para completar la producción de transformadores.

Manifestación de los trabajadores de Hitachi Energy en Córdoba / Miguel Ángel Salas

Paralelamente, determinadas operaciones de menor valor añadido o carácter más variable serán realizadas por proveedores especializados, con el objetivo de incrementar la flexibilidad operativa, mejorar la eficiencia de costes y dar respuesta a picos de carga productiva. "Los profesionales que se encargan actualmente de estas tareas asumirán nuevas funciones dentro de la planta para lo que se desarrollará un plan de formación específico", puntualizan en la empresa.

Estas medidas supondrán una estimación de 60 nuevos puestos de trabajo de carácter indirecto, que se suman a los más de 100 profesionales que la organización ya ha incorporado a la planta desde que presentó el primer expediente del plan de inversiones en 2023.

La dirección de Hitachi "reitera su voluntad de trabajar con la representación legal de los trabajadores, siempre que se retome un contexto de normalidad de la actividad, para continuar siendo un actor relevante de la industria cordobesa, trabajando para preservar la actividad industrial en la provincia y buscando la competitividad y viabilidad de la planta que le permita afrontar con solidez sus retos actuales y futuros".

CCOO apunta a la gestión empresarial

CCOO, sindicato mayoritario en el comité de empresa de Hitachi Energy Córdoba, ha criticado este lunes la "hipocresía" de la firma japonesa al achacar a la falta de acuerdo sobre el convenio colectivo la remodelación de su plan industrial. “No vamos a aceptar de ninguna manera que se culpabilice a los trabajadores y trabajadoras y a quienes les representan legítimamente de lo que Hitachi denomina ‘caída de la eficiencia operativa’ cuando la huelga indefinida que se inició en noviembre solo ha supuesto la pérdida de 23 horas de trabajo, frente a las más de 22.000 que se han perdido por culpa de las sanciones y los cierres unilaterales de la fábrica por parte de la dirección de la misma”, criticó el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez.

“En ningún caso se puede achacar a la protesta laboral la producción no ejecutada, que es solo fruto de la pésima gestión empresarial de la dirección de la empresa, con su director, Paco Bolaño, a la cabeza”, afirmó Jiménez quién aseguró “que es una desfachatez que la empresa eche la culpa de su mala gestión a una negociación que no deja de boicotear”. El responsable sindical asegura que “la actividad no ha dejado en ningún momento de estar normalizada, salvo cuando el señor Bolaño y su equipo se han dedicado a interferir en ella con decisiones poco acertadas, como las 76 sanciones que los juzgados están suspendiendo”.

Jiménez volvió a hacer un llamamiento a la cordura a la dirección de la empresa. “Si los malos resultados son fruto de la falta de acuerdo, lo que tiene que hacer es sentarse con voluntad de llegar a un acuerdo de una vez por todas, y no marear más la perdiz con dimes y diretes que no hacen bien a nadie”.

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