La GMU replantea el Catálogo de Bienes Protegidos y obliga a innovar el PGOU antes de su aprobación definitiva
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento toma conocimiento del acuerdo adoptado por Urbanismo, para adaptarlo a la ley autonómica Lista, y deja sin efecto la suspensión de licencias mientras se reinicia el procedimiento
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La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) ha decidido desistir del procedimiento de aprobación del nuevo Catálogo de Bienes Protegidos del término municipal tras un informe emitido por la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda. El acuerdo fue aprobado hace unos días por el consejo rector del organismo autónomo y este lunes la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha tomado conocimiento formal del mismo.
El dictamen autonómico advierte de que el documento incorpora determinaciones que exceden las competencias propias de un instrumento urbanístico complementario, lo que obliga a reformular su encaje jurídico. Ante esta situación, el Ayuntamiento opta por retirar la tramitación en curso para evitar que desemboque en un acuerdo inválido y abrir una nueva etapa ajustada a las exigencias técnicas señaladas por la Junta de Andalucía.
La elaboración de este instrumento arrancó en el área de Urbanismo hace más de dos décadas y ha supuesto un trabajo continuado de análisis y actualización del patrimonio edificado del municipio. La labor se ha centrado especialmente en identificar y evaluar construcciones del siglo XX que quedaron fuera del catálogo aprobado en 1986, con el fin de incorporarlas a una relación más acorde con la evolución histórica y urbana de la ciudad.
El presidente de la GMU, Miguel Ángel Torrico, ha explicado que el catálogo requiere previamente una innovación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permita adaptar su contenido a los criterios de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista) y ahora todo lo realizado habrá que adaptarlo a esa nueva normativa. Torrico ha detallado que, de no hacerlo, el expediente correría el riesgo de ser declarado nulo. Por ello, el Consistorio iniciará en las próximas semanas la contratación de los trabajos técnicos necesarios para rehacer el documento en coordinación con el servicio de Planeamiento.
La decisión implica también dejar sin efecto la suspensión cautelar de licencias urbanísticas acordada en julio de 2024 en el ámbito afectado por el catálogo. Torrico ha subrayado que los bienes que ya cuentan con algún grado de protección mantienen intacta su cobertura legal, mientras que aquellos que aspiraban a incorporarse continúan con el mismo régimen normativo que tenían hasta ahora, sin que exista un riesgo añadido para su conservación.
El catálogo proyectado tiene un alcance prácticamente integral, ya que afecta a todo el término municipal de Córdoba, salvo los ámbitos que disponen de planeamiento específico, como el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico (Pepch) y el entorno de Medina Azahara. Se trata de un documento largamente gestado -más de veinte años de trabajos técnicos- que persigue actualizar el inventario aprobado en 1986 e incorporar especialmente arquitectura del siglo XX que hasta ahora carecía de reconocimiento formal.
Más de 330 bienes
En el avance presentado a finales de 2024 se recogían 336 bienes, frente a los menos de 300 de la última actualización. El listado se estructuraba en siete categorías: monumentos, edificios, conjuntos urbanos, áreas libres, infraestructuras, hitos, cortijos y haciendas y elementos arqueológicos.
En la categoría de monumentos, el inventario combina referencias históricas consolidadas con piezas del patrimonio contemporáneo. Figuran el Rectorado de la Universidad de Córdoba -antigua Facultad de Veterinaria-, la Universidad Laboral o el Palacio de la Merced, actual sede de la Diputación. También se incluyen enclaves religiosos y simbólicos como el Santuario de Linares, Las Ermitas o la iglesia de Trassierra. En el ámbito de la ingeniería histórica aparecen el Puente Romano de Alcolea y diversos molinos tradicionales, mientras que el Cementerio de La Salud o el conjunto de Alameda del Obispo reflejan la diversidad tipológica. Incluso elementos icónicos del paisaje reciente, como el Toro de Osborne, encuentran cabida por su valor cultural y territorial.
El apartado de edificios, con 183 inmuebles, constituye el bloque más amplio. En él se integran equipamientos sanitarios como el Hospital de Los Morales o el antiguo Hospital Militar; centros docentes históricos como el Colegio La Salle, el Instituto Séneca o el Colegio Cervantes; y ejemplos destacados de arquitectura residencial vinculada a la expansión del Brillante, con chalés regionalistas y racionalistas como el Chalet Canals, el Chalet Pericet o el conjunto de viviendas de Gran Capitán. También aparecen edificios administrativos y corporativos como el Gobierno Civil, la antigua Confederación Hidrográfica, la Caja Rural o el inmueble de Diario Córdoba. Infraestructuras del transporte como la Estación de Autobuses y la Estación del AVE figuran igualmente en la relación por su relevancia en la configuración urbana reciente.
Conjuntos urbanos
En la categoría de conjuntos urbanos se reconocen ámbitos completos que explican el crecimiento de la ciudad en el siglo XX. Barrios como Las Moreras, Cañero o el Parque Figueroa representan modelos de urbanismo social y desarrollista, mientras que el Conjunto Electromecánicas o las unifamiliares de Ciudad Jardín muestran distintas etapas de planificación residencial. La inclusión de estos espacios implica proteger no solo edificios aislados, sino la coherencia morfológica y ambiental del entorno.
Las áreas libres incorporan espacios verdes y plazas consolidadas como los Jardines de la Agricultura, la Plaza de Colón o el Parque Miraflores, fundamentales en la estructura urbana y en la memoria colectiva. En el apartado de infraestructuras se incluyen elementos como el Puente de Rabanales, el Canal del Guadalmellato o varios puentes históricos sobre el Guadajoz, testimonios de la evolución de las comunicaciones y de la gestión hidráulica.
Los hitos urbanos añaden piezas singulares del paisaje contemporáneo, como la escultura de Séneca y Nerón, los chimeneones industriales de Huerta de la Reina y Ollerías o la Cruz de Juárez, que actúan como referencias visuales y simbólicas. El inventario se completa con cortijos y haciendas —entre ellos Duernas, Los Frailes o Majaneque— y con yacimientos arqueológicos como Cercadillas o la Almunia de Turruñuelos, que evidencian la riqueza histórica del término municipal más allá del casco urbano.
El objetivo declarado por la GMU es compatibilizar la protección patrimonial con la funcionalidad y la adaptación a nuevos usos, de manera que los inmuebles y espacios singulares puedan seguir integrados en la vida económica y social sin perder sus valores esenciales. La necesaria innovación del PGOU retrasará el calendario inicialmente previsto, pero el equipo de gobierno sostiene que permitirá dotar a Córdoba de un instrumento más sólido, actualizado y jurídicamente seguro para salvaguardar su patrimonio urbano y rural.
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