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Las claves de la economía cordobesa

  • El decano del Colegio de Economistas de Córdoba, José María Casado Raigón, reflexiona sobre la situación actual y el futuro de la provincia

Las claves de la economía cordobesa Las claves de la economía cordobesa

Las claves de la economía cordobesa / Juan Ayala

¿Es fuerte o débil la economía cordobesa? ¿Hemos aprendido de los errores que nos llevaron a una de los peores crisis? ¿Estamos sentando las bases del nuevo productivo? ¿Incidirá el nuevo escenario político en la economía? Estas son algunas de las preguntas que sobrevuelan en los principales sectores sociales, políticos y económicos de la ciudad, sobre todo después de que se conozcan datos poco halagüeños.

Si el turismo lleva prácticamente a la baja todo el año, la creación de empresas también vivió su propio punto de inflexión en 2017 y el mercado laboral sigue dependiendo, como siempre, de la agricultura y el turismo. Con estos datos, otra de la pregunta es obligada: ¿hemos salido de la crisis, que oficialmente se dio por finalizada en 2017? El decano del Colegio de Economistas de Córdoba, José María Casado Raigón lo tiene claro. “La respuesta es no”, asegura. Ha habido una larga crisis “que todavía dura y además no sé si hemos sabido aprender las lecciones que la crisis nos ofreció”.

Para Casado Raigón, una de esas cuestiones que no se ha interiorizado es que la economía cordobesa sigue estando “desintegrada”, ya no tanto por los sectores, sino desde el punto de vista territorial. “La capital y la provincia van cada una por su lado” y eso tiene consecuencias negativas en el crecimiento, sobre todo cuando el potencial que ofrece la provincia es, en algunos casos, ilimitado. Ahí están, de hecho, empresas como Covap, Iluminaciones Ximénez o Aceitunas Torrent, por poner algún ejemplo.

En su opinión, esto requiere “una mayor reflexión” para conseguir una mayor integración territorial de Córdoba porque, de lo contrario, “cada vez estaremos peor. Porque la provincia crece, evidentemente, pero lo hace en gran medida arrastrada por los “vientos a favor” del resto de Andalucía y del conjunto de España, no por méritos propios realmente. “Córdoba ha sido empujada por otras fuerzas que van flotando y producen cambios, por la propia inercia del conjunto de la economía, pero no por valores añadidos propios”, afirma rotundo el decano de los economistas de Córdoba.

La economía de Córdoba “no tiene personalidad” y crece por la inercia de la situación

Y para lograr esa integración de la que habla es necesaria “más comunicación y más implicación” de todos los agentes que tienen algo que decir en el futuro de la provincia, no sólo en lo relativo a su economía, sino también los agentes políticos y sociales. “Debe haber un mayor compromiso con la provincia y estar siempre dispuestos a contribuir”, apunta.

En este sentido, desde el Colegio de Economistas se apunta, incluso, a que un mayor pluralismo político puede tener efectos positivos en la economía si sabe aprovechar la oportunidad de diálogo. Se trata de un discurso algo distinto al que ahora se asocia a los cambios políticos, aunque mantiene que no se trata de inestabilidad, sino de propiciar un clima estable a través de mayores ideas y propuestas si se consigue llegar a acuerdos.

La economía cordobesa, en la actualidad, “no tiene personalidad, es plana”, afirma Casado Raigón, quien asegura que esto es un arma de doble filo ya que, aunque no se sufre tanto la crisis, tampoco se beneficia del crecimiento general. En su momento sí se hizo una apuesta por la construcción, aunque “ese ya no es un sector de progreso” y era cuestión de tiempo que cayera.

El gran problema, por tanto, de la economía en la provincia se basa, en su opinión, en “problemas de planificación, en el cortoplacismo, en la incapacidad de tener cierta perspectiva”, asegura el economista. Pasó, como ya se ha apuntado, con la construcción y puede volver a pasar si se ahora se apuesta todo al turismo, que ya está manifestando síntomas de debilidad pues, hasta ahora, había disfrutado de un turismo prestado a consecuencia de los problemas de seguridad en países del Mediterráneo

El economista apela a una mayor integración territorial y más implicación política

“Las economías sólidas son las que aguantan”, asegura Casado Raigón, quien considera que la apuesta debe ir por los sectores de la agroalimentación, el transporte y las comunicaciones, el turismo o la joyería. “Los sectores propios”, los de siempre, según el decano del Colegio de Economistas. Casado Raigón, además, se muestra convencido de que es necesaria la apuesta por la logística “y aprovechar la situación estratégica de Córdoba”.

“El corredor mediterráneo y atlántico son vitales” para el futuro de la provincia y no se debería dejar que se obviaran estas oportunidades que se pueden mejorar. Se trata, no obstante, de mensajes e iniciativas de las que se lleva hablando años pero que no se terminan de afrontar de manera definitiva desde ninguna administración. Sólo así se podrán poner de una vez los cimientos para tener una economía sólida y que permita aguantar mejor cuando la situación se complique.

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