Economía

Los comercios de cercanía, rincones de la resistencia en Córdoba

  • Cuatro comerciantes de Córdoba cuentan sus historias de lucha, emprendimiento y superación

Rubén Sánchez en su local de arte y libros en Córdoba Rubén Sánchez en su local de arte y libros en Córdoba

Rubén Sánchez en su local de arte y libros en Córdoba / Lolo Agredano

Los buenos días cada mañana y la gentileza del trato personalizado, son ellos, testigos de la historia, del paso del tiempo, de caer la dictadura y llegar la democracia, de ver familias nacer y morir y a Córdoba cambiar. En esta pandemia mundial, los comercios de barrio son los que más sufren las consecuencias económicas de las medidas que, entre todos, debemos afrontar en esta segunda ola del covid-19. 

En algunos comercios no han sentado bien las últimas medidas de la Junta de Andalucía, que los obliga a cerrar a las 18:00, después de haber estado de puertas cerradas en marzo y, algunos de ellos, sin la posibilidad de volver a abrir sus persianas.

Muchos se han quedado en el camino, otros han decidido que era el momento de jubilarse y la mayoría sigue resistiendo. Son el bastión de lucha más cercano para los cordobeses. Un verdadero rincón de la resistencia. 

¿Te acuerdas? Las tiendas de la nostalgia

Jaime Sevilla posa entre cientos de antigüedades de su negocio Jaime Sevilla posa entre cientos de antigüedades de su negocio

Jaime Sevilla posa entre cientos de antigüedades de su negocio / Lolo Agredano

Un hombre de unos 70 años le regaló a su padre, en Alemania, un tren de juguete que tuvo en 1920. Lo consiguió en ¿Te acuerdas?, una tienda donde la nostalgia es la protagonista de la compra y venta. Ubicada en la calle Valdés Leal desde el año 2013, ha sido testigo de las más curiosas historias, de recuerdos de infancia y de los más obstinados coleccionistas en busca de tesoros que sobreviven al paso del tiempo y sus circunstancias. 

Desde una señora que colecciona dedales, herramientas antiguas o hasta saca corchos, Jaime Sevilla, el dueño de la tienda, destaca la calidad, antigüedad y alma de los más variados objetos de su local. Él soñó con ofrecer a los cordobeses las cosas que lo hacían recordar su juventud, sobre todo juegos y decoración significativa de los años 70, 80 y 90. 

Con el paso de los años ha tenido que hacer cambios, incorporar otros objetos como libros y hasta temática religiosa para llegar a más público y, desde luego, ha cumplido con esa tarea pendiente que tienen la mayoría de los pequeños comerciantes para sobrevivir a los monstruos de las grandes superficies: la venta online. 

Para Jaime la necesidad es relativa. "Para mí es esencial poder comprar un libro, pero las librerías cierran a las 18:00 porque no se consideran esenciales", critica sobre las últimas medidas de la Junta, que han llevado a los comerciantes incluso a protestar a pie de calle en Córdoba

El coronavirus le ha quitado mucho a los comercios, pero nunca el poder ser testigos de la historia de sus vecinos. Cuando el hombre del tren murió, Jaime recibió la carta de su hijo. Le agradecía por haberlo ayudado a conseguir el viejo tren, una de las últimas ilusiones de su padre antes de morir. 

Herramientas para toda la vida

Rafael Bravo Gómez en su ferretería Rafael Bravo Gómez en su ferretería

Rafael Bravo Gómez en su ferretería / Lolo Agredano

Desde el año 1989 la ferretería Rayglo está ubicada en la plaza de la Almagra, en pleno Casco Histórico de Córdoba. Desde allí su dueño, Rafael Bravo Gómez, ha construido las bases para sacar adelante a su familia, sus dos hijos, que ahora son una médico y otro informático, pudieron estudiar gracias al negocio que su padre decidió emprender hace hoy 31 años. 

Para Rafael, el comercio de cercanía se trata de solucionar los problemas de los vecinos y que queden satisfechos con su atención. "El centro de Córdoba se vuelca con el pequeño comercio, con el trato personal, intentamos buscar todo lo que necesita el cliente para que no tenga que moverse del centro, si no hay un producto se lo preparamos y solucionamos sus problemas", defiende Bravo. 

La situación generada por el coronavirus está siendo "muy incómoda", destaca Rafael. Pero aún así, se han encargado de ayudar, sobre todo, a las personas mayores que "tienen miedo de salir". Desde la ferretería llevan los productos a sus casas para que no se arriesguen, un servicio extra para la comunidad. Rafael no recuerda haber vivido una situación tan dura y destaca que en el barrio "se sufre mucho porque este es un barrio obrero, la economía está justa y eso se nota también en las ventas". 

La transformación digital de la tienda es el gran reto por cumplir para esta familia. Aunque sí reciben algunos pedidos, "no nos hemos dedicado a ello, lo tenemos en stand by por ahora y mientras buscamos a una persona profesional que se encargue de ello", explica Rafael. 

La familia no ha querido instalar más sucursales de la tienda porque, precisamente, no quieren perder la atención personalizada que han logrado a través de los años y que los ha hecho ser referencia en la zona. 

Una trinchera para el arte

Rubén Sánchez en su tienda conceptual, Ostin Macho Rubén Sánchez en su tienda conceptual, Ostin Macho

Rubén Sánchez en su tienda conceptual, Ostin Macho / Lolo Agredano

Las tiendas conceptuales se han ido abriendo paso tímidamente en Córdoba en los últimos años y Ostin Macho, tras seis años instalada en la plaza del doctor Emilio Luque, es ejemplo de ello. "Mi sueño era acercar a Córdoba todo lo que me gustaba", cuenta Ruben Sánchez, su dueño, y se refiere precisamente a la ilustración, el diseño y la lectura, "un sector carente en esta ciudad", pero que encontró una trinchera de arte en su tienda.

Como todos los comienzos siempre son difíciles, "yo no me daba ni seis meses, pero aquí estamos", expresa Ruben. El primer año "era casi más educar que vender", comenta, pues asegura que el público cordobés solía ser "muy tradicional" en su manera de ver el comercio, situación que ha ido cambiando con el paso del tiempo. 

Rubén es un defensor del comercio de cercanía y sus valores que, considera, "dan luz a las calles". Su objetivo es claro, "el comercio de cercanía está a años luz de lo que se le exige a nivel social, manejamos márgenes muy pequeños de ganancia como para meternos en campañas inconcebibles", explica. Para él, "todos aspiramos a tener un horario más compatible con la vida y que no se nos exija competir con una multinacional que, cuando no hay medidas restrictivas, cierra a las 21:00". 

Eso sí, la tienda online y las redes sociales lo han salvado de una caída que pudo ser mayor este año. La idea de ofrecer tarjetas regalo vino a través de sus seguidores, preocupados por la situación económica que ha dejado el covid-19. "Es un producto que funcionó fantástico y que mantenemos", además, los encargos para la recogida en tienda también le están funcionando muy bien.

Ostin Macho ha conseguido hacer comunidad con otras tiendas conceptuales y darle un espacio a ilustradores, diseñadores y autores locales y nacionales para exponer y vender sus obras a un precio justo para la calidad que ofrecen. Pero el sueño de Rubén no ha terminado, poder ampliar el espacio de su tienda para ofrecer otras actividades como exposiciones, talleres y hasta pequeños conciertos es, al margen de lo que ocurra este año, su próximo objetivo. 

Unos cierran y otros abren

Janet Peña posa para el Día en su tienda Janet Peña posa para el Día en su tienda

Janet Peña posa para el Día en su tienda / Lolo Agredano

Pero no todos los que aguantan son comercios de antaño. Muchos han sido los que se han atrevido a poner en marcha un negocio a pesar de estas circunstancias. Unas persianas se cierran, con dolor, y otras se abren con ilusión. 

Janet Peña llegó a Córdoba en el año 2017 y, "como muchos migrantes" pasó de tener cierta estabilidad en su país a comenzar de nuevo, desde cero, en una tierra muy lejana a su natal Venezuela. "Como muchos, llegué aquí y mis primeros trabajos fueron cuidando a personas mayores, después a niños" pero siempre llegaba a un punto en el que no podía encontrar empleo, recuerda Janet de esos primeros años.  

En vista de la dura situación que le tocó enfrentar, sin familia ni amigos en este país, Peña decidió que era momento de generar su propio empleo y volver a lo que siempre hizo: generenciar negocios. Cruz Roja le brindó todas las herramientas que necesitó para emprender, fueron meses de preparación y trámites, pero llegó la pandemia y echó todos sus planes abajo. 

Hace pocos meses pudo, finalmente, instalar Cibeles Minimarket, un pequeño supermercado en Arroyo del Morro. En la "tienda del olvido", como la llama, ofrece frutas, alimentos, productos latinos y su producto estrella: el pan. Janet asegura que "para los cordobeses el pan es muy importante, un pan de calidad, hecho en leña, yo lo he sabido ver y ahora lo ofrezco aquí". 

Emprender en pandemia ha requerido el doble de trabajo: ella hace las entregas a domicilio, intenta estar presente en todas las redes sociales y vender por internet, estudia el mercado para ofrecer lo que los vecinos quieren y atiende el supermercado todos los días. Su esperanza es que su negocio crezca en Córdoba. "Espero que se mejoren las cosas, poder ampliar el negocio porque estoy muy agradecida con este país", finaliza. 

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