Caracoles Córdoba

El caldito que adelanta la primavera

  • Arranca la temporada de caracoles con 41 puestos que estarán instalados en todos los barrios de la ciudad hasta junio

  • Con boletus o de kebab, las recetas más modernas

La encargada de un puesto de caracoles sirven dos chicos en caldo. La encargada de un puesto de caracoles sirven dos chicos en caldo.

La encargada de un puesto de caracoles sirven dos chicos en caldo. / Juan Ayala

Queda casi un mes para que el calendario marque el inicio de la primavera. Las mañanas aún son frías y obligan a cubrirse el cuello y subirse hasta arriba la cremallera del abrigo. Aún no está previsto el destierro del nórdico. Por la noche, la terraza del bar no es tan apetecible como el interior. Pero da lo mismo. Córdoba hace una cruz en el almanaque, dibuja una flor en un día de febrero y ahí, en esa jornada, es cuando la primavera ha llegado a la ciudad.

El hecho que permite este adelanto oficioso de la segunda estación del año salpica de puestos los barrios de la ciudad. Hay un aroma que inunda las fosas nasales, inconfundible, adherido al ADN cordobés. Puede que el olor característico eche para atrás a más de uno, nunca llueve a gusto de todos.

Sin embargo, la fecha, conlleve lo que conlleve, tiene el mismo significado para toda la ciudad. Parece que de repente el azahar va a explotar en los naranjos, aunque aún no se le espera. La cita da ganas de vestirse con manga corta. La primavera ha llegado y los culpables de este adelanto son, así es, los caracoles.

En caldo, en salsa, picantones, en esas modernas recetas cada vez más sorprendentes... los caracoles han llegado a Córdoba para quedarse, nada más y nada menos, que hasta junio. Un total de 41 puestos sirven este delicioso manjar (depende de quien lo mire, claro está) por toda la ciudad, desde las barriadas periféricas al centro de la ciudad.

Este año, además, la temporada ha arrancado con un sol radiante y con temperaturas superiores a los 20 grados, por lo que esa sensación primaveral se multiplica alrededor de estos quioscos gastronómicos.

Ayer fue el primer día de apertura de los puestos y, sobre el mediodía, las ganas de caracoles se notaban más que otros años. Así lo contaba María, que regenta el puesto de Los Patos desde hace 29 años. Explica que la temporada pasada no fue buena, el tiempo no acompañó. Pero si para esta se repite el tiempo de la primera jornada, el éxito está más que asegurado. Para esta temporada los precios no han variado un ápice. En Los Patos, los chicos están a 1,20 euros, los gordos a 2,80, las cabrillas a 2,60 y los picantones a 2,50. Los primeros, los chicos en caldo, son siempre lo más solicitados.

De la tradición, a la vanguardia. Caracolexpress se caracteriza, desde hace años, por ofrecer recetas de caracoles nunca vistas. A la carbonara fue uno de sus platos más sonados, y todavía los mantienen en carta, como los caracoles a la marinera o a la serrana. Para este año han dado una nueva vuelta de tuerca. “Caracoles turcos o de kebab”, relata uno de los encargados del puesto junto a Renfe. La salsa de yogur se hace con el caldo de los caracoles, se les pone pollo por encima y una torta de maíz. Otra de las novedades son los caracoles en salsa de boletus, con frutos secos y trufa. Es el plato más caro de los que sirven, 3,80 euros.

Por delante, cinco meses para probar los caracoles en todas las formas posibles. Para aquellos que no sean muy dados al chuperreteo, paciencia porque la primavera llega para todo el mundo.

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