• La jefa del servicio de Alergología del Hospital Reina Sofía aclara dudas frecuentes como la diferencia de los síntomas entre ambas enfermedades o si se deben inmunizar los alérgicos

Coronavirus

Alergia y covid: ¿puede causar la vacuna una crisis?

Dos personas pasean por un parque de Córdoba en plena floración. Dos personas pasean por un parque de Córdoba en plena floración.

Dos personas pasean por un parque de Córdoba en plena floración.

Juan Ayala

Escrito por

· Ángela Alba

Redactora

El servicio de Alergología del Hospital Reina Sofía duplica sus consultas en los meses de primavera ante el alto número de alérgicos al polen que hay en Córdoba. Este año, además, hay un factor añadido, que es la vacunación contra el covid, un proceso que ha causado dudas en algunos pacientes ante un posible efecto adverso o por la compatibilidad con sus tratamientos de la alergia.

Los profesionales del servicio son los encargados de dar respuesta a esas incertidumbres y problemas surgidos a raíz de la inmunización contra el coronavirus. Lo primero de todo, según señala la responsable de Alergología del hospital cordobés, Carmen Moreno, es aclarar que "hay evidencias de que los pacientes alérgicos no tienen más riesgo de tener el covid que el resto de personas".

Pero, ¿cómo se diferencian los síntomas de alergia al polen y de covid, tanto en adultos como en niños? La doctora Moreno señala que, aunque hay personas que temen no saber distinguir entre ambos, "en realidad, no es tan difícil". Lo primero es que "los pacientes que tienen alergia al polen conocen sus síntomas porque son recurrentes de un año para otro: lagrimeo con enrojecimiento en los ojos, sensación de tener arenilla debajo de los párpados, la luz molesta más de lo habitual, hay un goteo nasal y picor intenso de nariz y garganta, muchos estornudos (sobre todo por la mañana) y a veces aparece el asma (dificultad para respirar)".

"Hay evidencias de que los pacientes alérgicos no tienen más riesgo de tener el covid", aclara la doctora

Sin embargo, "no suele haber fiebre y si la hay es algo muy leve". Moreno agrega que "tampoco hay un cansancio extremo", mientras que los pacientes covid tienen "un quebrantamiento de su estado en general, un cansancio y un no poder tirar de su cuerpo más intenso que los pacientes alérgicos".

Según explica, "no tiene por qué aparecer este conjunto de síntomas nasales y oculares de forma tan evidente". Es decir, puede haber "algo parecido a un catarro, pero no de forma tan intensa como en la alergia". Sin embargo, sí puede aparecer una disnea o dificultad para respirar, que es un síntoma compartido con el asma, aunque en este último caso "el pecho pita muchísimo más". "Si alguien tiene alguna duda, no debe quedarse con ella, debe acudir a su médico", asevera la doctora.

La doctora Carmen Moreno, jefa de Alergología del Reina Sofía. La doctora Carmen Moreno, jefa de Alergología del Reina Sofía.

La doctora Carmen Moreno, jefa de Alergología del Reina Sofía.

Eso sí, la pandemia ha traído algo bueno para estos pacientes y es que la obligatoriedad de llevar mascarilla ha provocado que la incidencia de síntomas de alergia sea mucho más baja. Por otra parte, el paciente que tenga síntomas "debe tratarlos como siempre lo ha hecho, con sus esprays nasales, inhaladores, antihistamínicos… exactamente igual".

Al respecto, la especialista manifiesta que "es importante controlar los síntomas de una forma continuada, sobre todo cuando se tiene asma, con un tratamiento que se inicia al comienzo de la primavera y que no se interrumpe hasta el final". "Si hacemos esto, seguramente las dosis que vamos a necesitar sean menores", puntualiza.

¿Se deben vacunar contra el covid los alérgicos?

La respuesta de la jefa del servicio de Alergología es contundente: "Sí, porque estamos ante una situación de pandemia y la única forma que tenemos de salir de esto es vacunarnos todos". Además, la vacuna contra el coronavirus es compatible con las vacunas que se administran a los alérgicos, por lo tanto "no hay que suspender la vacuna antialérgica ni evitar la del covid; además, se pueden poner cualquiera de las que hay autorizadas por la Agencia Europea del Medicamento".

Al respecto, aclara que los alergólogos no tienen en su mano garantizar que no vaya a haber un efecto adverso porque "la vacuna del covid, como todos los medicamentos del mundo, no tiene una seguridad del 100%". Sin embargo, la aparición de estas complicaciones por la vacuna del coronavirus en la población general es muy reducida y "los alérgicos pueden tenerlas como los demás".

Un enfermero prepara una vacuna del covid. Un enfermero prepara una vacuna del covid.

Un enfermero prepara una vacuna del covid. / Miguel Ángel Salas

Solo las personas que tengan alergia a algún componente de la vacuna del covid pueden tener reacciones que son "extraordinariamente menos frecuentes que las reacciones adversas no alérgicas", aclara Moreno.

Al respecto, avisa de que hay una alerta médica y es que, si un paciente ha tenido una reacción alérgica inmediata durante el periodo de observación de 15 minutos que hay después de la administración de la primera dosis, no debe ponerse la segunda hasta que un especialista no haya aclarado "si ha sido una reacción alérgica y si ha sido por la vacuna".

Por eso, en caso de ser alérgico a algún posible componente de la vacuna hay que decirlo en el centro de vacunación. "Estamos hablando de que hay dos o tres productos que producen alergia, pero que lo hacen en un caso entre muchos millones como son el polietilenglicol, el polisorbato y el trometamol", incide la doctora. Es tan complicado que en los 40 años que Carmen Moreno lleva pasando consulta ha visto un caso de alergia inmediata al polietilenglicol, es decir, es algo "extraordinariamente raro".

¿Por qué surge la alergia?

Para que aparezca una alergia tienen que darse dos condiciones. Por un lado, hace falta tener una carga genética, por lo que "no puede ser alérgico cualquiera". Aunque esto solo no es suficiente, sino que "hace falta que haya un factor ambiental (el alérgeno) en nuestro entorno con suficiente potencia y cantidad". Por ejemplo, en Córdoba es el polen del olivo y en Canarias, sin embargo, son los ácaros. Es decir, "el nombre lo pone la carga genética de cada individuo y el apellido lo pone el ambiente o factor geográfico".

Nuestra forma de vida y la "higiene extrema" hace que los alergólogos se estén enfrentando a un gran aumento de casos. Como explica la doctora Moreno, los "hábitos dietéticos e higiénicos" hacen que tengamos menos infecciones, pero "nuestro sistema inmune se aburre porque ha nacido para trabajar contra esos agentes infecciosos y se dedica a hacer tonterías; una de ellas es desarrollar enfermedades alérgicas".

Aunque no es posible eliminar la alergia, el tratamiento es clave para disminuir los síntomas y que sean menos recurrentes. Así, la evolución natural y progresiva de la enfermedad se puede detener con la inmunoterapia (vacunas antialérgicas). "Esto no quiere decir que vayamos a conseguir una desaparición total de los síntomas, pero sí vamos a ver como hay menos, con una menor duración, y cómo se frena la aparición de nuevos síntomas", apunta.

Por otra parte, ha sido "extraordinariamente importante la aparición del diagnóstico molecular", gracias al que hay una mayor exactitud a la hora de determinar el alérgeno. De esta forma, los especialistas ya no hablan de "alergia al polen o al melocotón, sino a una proteína determinada del polen o del melocotón". En muchos casos, esto ha permitido identificar mejor las enfermedades, y en otros, "abordar tratamientos personalizados mucho más lógicos y cómodos para los pacientes".

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