El regusto de una jornada única
Los asistentes a los actos con el jurado coinciden en señalar la buena impresión que se llevan de Córdoba así como la imagen real que se ha ofrecido de la ciudad y el respaldo social de todo tipo.
Al término de la visita del jurado que evalúa a las candidatas para designar la Capital Cultural de Europa en 2016 ha quedado una buena impresión en la ciudad. Todo transcurrió conforme al programa previsto y el margen que hubo para la improvisación sirvió para enriquecer los valores de Córdoba para optar a esta distinción. El tiempo destinado a conocer sobre el terreno lo que se condensa en las 120 páginas del dossier fue sólo un puñado de horas que se vivieron de forma cálida e intensa por ambas partes. Ésta es al menos la impresión resultante para aquellos representantes de la sociedad cordobesa que en algún momento del día tuvieron un contacto con los miembros del jurado.
Por la mañana hubo un encuentro con los creadores en el Centro de Creación Contemporánea (C4) y allí estuvo el artista Miguel Gómez Losada. A éste le llamó la atención que después de las intervenciones de los directores de museos y de Tete Álvarez en nombre de los artistas locales los miembros del jurado pidieran al público que hicieran preguntas. Levantaron la mano Óscar Fernández y Marisa Vadillo, quienes "en clave humilde explicaron que el peso de la historia nos ahoga y necesitamos nuestra propia modernidad", comentó.
La impresión de Gómez Losada es que "se llevan una buena imagen" de la candidatura cordobesa y entiende que no exterioricen lo que sienten, ya que por su responsabilidad "deben contener sus emociones". Desde su óptica personal, este creador cordobés considera que la ciudad no debe perder la inercia social creada con la candidatura y que en el difícil supuesto de que no se consiguiera "hay que sacarse un plan B de la manga, porque no podemos permitirnos una bajada de la autoestima".
Tras un paseo por la Calahorra y el Puente Romano llegaron a la Puerta del Puente, donde la directora de la Fundación Arquitectura Contemporánea, Gaia Redaelli, les explicó el plan de infraestructuras a través de una maqueta interactiva. Miraba las caras del jurado y observaba que iban asimilando los dos mensajes que quería transmitir en su intervención, que la cultura se va a relacionar obligatoriamente en los próximos decenios con el Magreb y que Córdoba necesita la Capitalidad para hacer una ciudad más sostenible y más cultural.
La apuesta de Córdoba combina pasado y futuro, y entre estos elementos destaca la Mezquita-Catedral como el elemento más preciado del patrimonio monumental de la ciudad. Allí fueron recibidos por el presidente del Cabildo, Manuel Pérez Moya, y por los arquitectos conservadores, Gabriel Rebollo y Gabriel Ruiz Cabrero. Estos últimos se encargaron de hacer el recorrido para dos grupos, uno en español y otro en inglés. Pérez Moya señaló que la visita fue "relámpago", pero que aún así sirvió para que conocieran el edificio. Entraron como unos visitantes más, pero en atención a su rango el Cabildo las abrió de par en par la Puerta de las Palmas para recibirlos. Una curiosidad de esta visita es que se interesaron especialmente por los órganos del altar mayor, en concreto por uno que se encuentra en fase de restauración y que cuenta con 3.000 tubos.
Tras la visita al barrio de San Basilio, con baile de pasodoble incluido para el presidente del jurado, Manfred Gaulhofer, llegaba la hora del mediodía y, por tanto, el almuerzo. La organización dispuso que el mismo sirviera para contactar con los sectores empresariales de la capital que, por otra parte, son los padres de la candidatura de la Capitalidad. Allí fueron recibidos por el presidente de la Fundación Bodegas Campos, Javier Martín. Este señaló que en un momento del aperitivo estuvo en un aparte con Gaulhofer, el presidente de los empresarios de Andalucía, Santiago Herrero; el presidente de BBK, Mario Fernández, y el director de BBK Bank Cajasur, José Carlos Pla. El presidente del jurado afirmó en ese corrillo que se llevaba de Córdoba "el mensaje de que hay un apoyo empresarial al proyecto".
En opinión de Javier Martín, el acto de Bodegas Campos sirvió para plasmar ante el jurado otro valor, la conexión y las excelentes relaciones que existen entre los distintos sectores que apoyan la candidatura cordobesa. "Ellos están acostumbrados a ver colectivos por separado, pero aquí estaban juntos los empresarios, la entidad financiera más fuerte, la Universidad y la hostelería", informó.
El delegado de la Consejería de Cultura, Joaquín Dobladez, acompañó a la comitiva en diversos momentos del día y comp
robó que apreciaron que "el proyecto es sólido, que cuenta con el consenso de las instituciones y el apoyo de empresarios, creadores y el movimiento ciudadano". Su valoración personal es que el jurado "es consciente de que Córdoba necesita la Capitalidad y que apuesta por la Cultura como elemento de desarrollo para el futuro", por lo que se llevaron de Córdoba "una buena impresión".
El responsable en Córdoba de la cartera de Cultura del Gobierno andaluz mostró también su satisfacción porque "el trabajo se ha hecho muy bien y con rigor", con un "magnífico dossier" y ayer correspondía "la puesta en escena y se ha conseguido".
El bailarín y coreógrafo Javier Latorre también califica de "magnífica" la impresión que el jurado se ha llevado de Córdoba. Participó en el acto celebrado con representantes del mundo de la cultura que se celebró en la sala Orive, donde "muchos de los que hemos hablado lo hemos hecho en inglés, con una capacidad que no tienen los políticos que nos representan fuera", lo que plasma el nivel formativo de estas generaciones de artistas locales. Para Latorre, el desarrollo del programa elaborado para el día de ayer le puso "los pelos de punta" en varias ocasiones, sobre todo en el audiovisual que resume el potencial y las perspectivas de futuro culturales de Córdoba. "Nos falta ahora poner la cultura viva a la altura de la cultura monumental", añadió.
Dicho vídeo también impresionó al director de la Fundación Antonio Gala, José María Gala, porque "resume y refleja bien la situación de la cultura y de lo que anhela Córdoba para el futuro". En este acto observó al jurado y vio que "escucharon atentamente, preguntaron con tino y las respuestas estuvieron bien, aunque se podía haber hablado más de la visión transformadora de la cultura".
De Orive pasaron a la calle Imágenes donde tuvieron contacto con los vecinos que anualmente decoran la calle en mayo, así como a la zona de Lepanto, donde recorrieron la Biblioteca Central y se dieron un baño popular en los jardines Madre Coraje. La jornada se cerró con una visita a Medina Azahara con espectáculo flamenco incluido. En opinión de Gala, "se han llevado una buena imagen de Córdoba, de lo que le preocupa a la gente y de lo preparada que está la ciudad".
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