Sin gracia ninguna
El Campo de la Verdad
El consejero de Cultura tiene mañana, en su reunión con el candidato socialista, una magnífica oportunidad para dejarse de chistes como que incrementará en 5.000 euros la aportación a Córdoba 2016 · ¿Qué pasará cuando se hable de millones si el criterio político es el usado para un incremento de unos miles?
SE dijo en esta página que íbamos a hacer todos como si no hubiéramos escuchado al consejero Paulino Plata, de la cosa cultural, decirle lo que le dijo a José María Martín en Radio Córdoba tras pasar el corte de las aspiraciones a 2016. Pero reírle la gracieta, porque debe ser una broma o una errata, de que la Junta va a dedicar 5.000 euros más de los que ahora pone en financiar los gastos internos del proceso de la candidatura, no. Ojalá el consejero se equivara de nuevo -o nos estuviera tomando el pelo a todos- en el Parlamento de Andalucía cuando dijo, ante los medios y los representantes del pueblo votados en los comicios autonómicos, que Córdoba iba a recibir un fortunón, 55.000 euros anuales, gracias al hecho de pasar el corte. Eso es estirarse, consejero. Para pagarse una ronda de cañas en el Bar Correo y una bolsa de patatillas fritas. Generoso.
Mañana lunes -que tiene una reunión con el candidato socialista, Juan Pablo Durán, para preparar el programa electoral del PSOE- Plata cuenta con una maravillosa oportunidad de enmendar el error, porque convengamos que ha sido una equivocación o una broma, y decir lo que debe decir, que le faltaban uno o dos ceros y que no se le entendió nada de nada porque la acústica del edificio era horrible. Un desastre de megafonía, oiga.
Vamos a ver. Córdoba y Málaga tenían una asignación cada una de 50.000 euros para llevar a cabo acciones preparatorias de su candidatura (una verdadera minucia, la verdad), para soportar gastos corrientes y realizar acciones concretas. Algo así como cinco veces menos, descontando el presupuesto de la Oficina de la Capitalidad, de la parte que pone el Ayuntamiento por la vía de los presupuestos públicos, que asciende a 300.000 euros. Descalificada Málaga, la solución obvia es que los esfuerzos se concentren en Córdoba, al menos en lo que concierne a la financiación de los gastos de la candidatura. 50.000 más 50.000 son -si no falla la calculadora- 100.000 euros, que tampoco es el potosí. Según la lógica satírica de Paulino Plata -los consejos de gobierno deben ser un punto de graciosos con este hombre- el premio por pasar no es unificar las aportaciones en una sola cuantía sino sumar 5.000 a los 50.000 que ya recogían los presupuestos de la Junta que a los 45.000 restantes ya se le buscarán destino. ¿Pillan la broma del consejero? ¿A que es divertido el gachó?
De partirse el pecho, en una palabra. Plata anunció la buena nueva el mismo día en que el Parlamento de Andalucía aprobaba una declaración institucional de apoyo inequívoco a Córdoba 2016. La broma -porque seguro que estaba contando un chiste el hombre- viene además porque se trata de la primera decisión práctica que adopta la Junta desde que la ciudad pasó el corte y que se está hablando de unas cantidades verdaderamente ridículas para las magnitudes con las que se trabaja en la Administración. Es lo que la Consejería de Cultura gasta en pañuelos de papel o en bolis. ¿Qué pasará cuando se negocien millones en vez de apenas unos miles de euros? ¿Se han dado cuenta de que esto va en serio?
Según los presupuestos de la Junta de Andalucía (capítulo de inversiones aparte, que de eso ya habrá tiempo) y salvando todas las distancias que ustedes quieran, la partida para los gastos internos del consorcio para celebrar los actos del milenio de la fundación del Reino de Granada asciende a 500.000 euros anuales sólo en el organismo de gestión del proceso. La participación en la entidad que prepara las actividades del Bicentenario de la constitución de Cádiz, en 2012, es de 400.000 euros, según la misma fuente. Otro ejemplo. El dinero que sale de las arcas autonómicas para el Festival de Cine de Iberoamericano de Huelva asciende a unos 200.000 euros anuales.
En el PSOE de Córdoba no dan crédito con lo escuchado y con el consejero propiamente dicho. Los socialistas de la ciudad se han alegrado como todo el mundo de que la candidatura saliera adelante y de que el proyecto entrara en una fase distinta, con más recursos y una nueva realidad, menos timorata por parte de quien en determinadas ocasiones se ha puesto de perfil. Pero esta es ya una cuestión de quien manda de verdad en la Administración autonómica, quien tiene que tomar decisiones, impartir órdenes claras y establecer las prioridades, que esto pasa ya de castaño a oscuro.
Ocho meses escasos. Ese es el tiempo que queda para hacer un montón de cosas para llegar con garantías a la fase final de la Capitalidad. El que no esté dispuesto a hacer lo que tiene que hacer debería decirlo desde primera hora para que a todo el mundo le quede claro. Porque entre anuncios estrella y tontunas obispales parece que hay quien está remando en contra y a mala idea.
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