Gastronomía

Día Internacional de la Cerveza: dónde beberla helada en Córdoba

Bar Correo, junto a la Plaza de Tendillas

Bar Correo, junto a la Plaza de Tendillas / El Día

Este viernes 4 de agosto es el Día Internacional de Cerveza y en Córdoba ir en busca de una caña, copa, tercio o botellín bien frío es casi religión y más en esta época del año en que el mercurio no perdona. El secreto para que una cerveza resulte perfecta no radica en la marca, la tipología, el maridaje ni siquiera en si está mal o bien tirada. Lo que de verdad suma enteros en una experiencia cervecera es que tenga la temperatura ideal ¿Y cuál es esa? La que esté por debajo de 0º. 

Los expertos apuntan a que -2º es el punto glacial de disfrute máximo. Sabido eso, vamos a trazar el mapa cordobés de los verdaderos adoradores de la mezcla de agua, malta y lúpulo. 

Casi un siglo de vida hace del Bar Correo testigo y cronista mudo excepcional de la historia de Córdoba y de los cordobeses. El pasado mes de mayo este recoleto local, de apenas 12 metros cuadrados, celebraba su 92º aniversario. 

El famoso bar tiene un ADN propio a base de fríos vasos de cerveza bien tirada, unas cuantas tapas sencillas entre las que escoger y, por supuesto. práctica ausencia de mobiliario donde apoyar las posaderas o tan siquiera acomodar el codo.

Los clientes habituales saben que su magia radica en disfrutar de la caña y la conversación a pie de calle, cruzarse con las caras de siempre y no tener que gastar demasiada energía en ordenar la comanda: berberechos, embutidos, ensaladilla de pimientos (elaborada con la receta original del local) o boquerones en vinagre.

El número 2 de la calle Jesús y María es historia viva de la ciudad. A finales de 2021 Manuel Carrasco daba el relevo a Manuel Martínez, digno sucesor y quien fuera camarero del establecimiento durante más de 40 años. La titularidad del negocio ha cambiado, bien es verdad, pero la esencia es la misma.

Taberna El Poema, en cualquiera de sus dos sedes (Alonso de Burgos, 2 y Gran Capitán, 29) es uno de los incuestionables meeting points de los muy cerveceros. Al margen de que su cerveza llega a la mesa helada pero con el sabor y textura intactos, resulta el acompañamiento ideal para las decenas de tapas -de la más variada índole- con que obsequian al cliente en cada consumición: mini hamburguesas, bravas, ensaladilla, patatas alioli, queso, etc.

Si seguimos por el centro, nos toparemos con CEPA CraftBeer & Wine (C/ Juan Valera, 13), que es el templo por antonomasia de la cerveza en el centro de Córdoba. Constantemente están introduciendo en su oferta las últimas novedades del sector, buscando siempre la artesanía y la originalidad. En un establecimiento de este nivel va de soi que sirven el producto en el punto perfecto de frío. Sin embargo, lo que sí resulta sorprendente es su oferta gastronómica, de nivel, y que encaja perfectamente e incluso potencia el disfrute de sus numerosas referencias. ¡Ojo! no se vayan sin probar su bocadillo de pastrami, las papas aliñás o el mollete de pringá. 

Un paseo hasta María La Judía, 16, bien merece la pena con tal de refrescarse con una caña bien tirada en Los Chopos. El bar, además, ofrece una amplia variedad de cervezas embotelladas entre las que elegir. Se recomienda probarlas con una buena cuña de tortilla de patatas recién hecha, o en compañía de sus boquerones en vinagre, una ensalada bien fresquita o alguno de sus más de 30 bocadillos a base de molletes.

Desde la entrada en Mercado Victoria se adivina que el consumidor no sólo podrá decantarse por el tipo y tamaño de cerveza que más le guste, sino que la frescura del zumo de malta estará a la altura de las expectativas. ¿Cómo superarlas? Pues con cualquier aperitivo en forma de aceitunas, salazones, ibéricos, un buen jamón ibérico de bellota o incluso ostras y caviar. 

Casi llegando a la Plaza de las Tendillas hay uno de esos establecimientos en que ha de pararse cualquier cervecero pro. Se trata de Casa Tollín (Calle Málaga, 1). Miguel Eguidazu la sirve casi granizada. Montaditos, mazamorra, tostas, ensaladas... un abanico de elaboraciones bien ejecutadas y suculentas entre las que es difícil elegir. 

Apenas a unos metros está Tendillas 5. Paladear una buena cerveza en su terraza con vistas o en su salón art decó es uno de los grandes placeres que ofrece la ciudad. Los entrantes de su carta se prestan a improvisar un picoteo de nivel: ensaladilla, atún en diferentes elaboraciones, salmorejo, bravas, anchoa del Cantábrico sobre tosta de maíz, etc. 

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