Toros

El Juli se recupera bien de la cornada sufrida el domingo en la plaza de Bogotá

  • El madrileño sufrió una herida de 15 centímetros en la cara posterior del muslo izquierdo

Julián López 'El Juli', herido el pasado domingo en la plaza de Bogotá. Julián López 'El Juli', herido el pasado domingo en la plaza de Bogotá.

Julián López 'El Juli', herido el pasado domingo en la plaza de Bogotá. / mauricio dueñas / efe

El diestro Julián López, El Juli ha comenzado el proceso de recuperación para tratar la cornada que sufrió el domingo durante la corrida de cierre de la temporada taurina en la plaza de toros La Santamaría de Bogotá.

El tratamiento comenzó tras la exploración quirúrgica a que fue sometido en un centro clínico de Bogotá poco después de la cogida.

El Juli fue corneado por el quinto ejemplar de la tarde, marcado con el hierro de la ganadería Juan Bernardo Caicedo.

El astado obtuvo el indulto, tras la faena del torero español, pero en los momentos postreros de la lidia, el toro buscó al matador y lo corneó después de haberlo derribado en la arena.

El parte médico de los galenos de la plaza de Bogotá señala una herida de 15 centímetros de longitud en la cara posterior de su muslo izquierdo, con trayectoria única de seis centímetros, sin compromisos vasculares ni nerviosos. Una fuente del equipo médico calificó a Efe la intervención como "exitosa".

La actuación de El Juli tuvo tintes de epopeya. Había cortado una oreja del que rompió plaza, pero formó un alboroto en el quinto, Lancero, un gran toro de Juan Bernardo Caicedo, que cuajó de manera impresionante hasta lograr el indulto, después de ser corneado en la parte posterior del muslo izquierdo. En mano a mano y con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Ernesto Gutiérrez (primero y segundo), Mondoñedo, (tercero, cuarto y séptimo, sobrero de regalo) y Juan Bernardo Caicedo (quinto y sexto), desiguales, aunque bien presentados. Destacó el quinto, de nombre Lancero, número 833, de 485 kilos. El Juli, oreja, ovación y dos orejas y rabo simbólicos. Luis Bolívar, oreja, silencio tras aviso, silencio y oreja.

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