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Manu Sánchez y Jordi Évole, dos ancianos en 2066, con Pedro Sánchez y el Betis ganando la Champions

'Lo de Évole' se cerraba con un sketch donde entrevistador y entrevistado ironizaban sobre el futuro

Manu Sánchez, andalucismo, cáncer y reclamaciones en 'Lo de Évole'

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Jordi Évole y Manu Sánchez en el año 2066 / Atresmedia
Medina Benítez

02 de marzo 2026 - 08:21

Lo de Évole ha sido más emocionante que de costumbre. Las reflexiones de Manu Sánchez ante la vida tras superar con coraje y fatiguitas grandes el cáncer hizo sacar más de una risa pero sobre todo un puñado de lágrimas a los espectadores. A los que meses atrás vieron la grabación in situ en Sevilla y a los que vieron el programa este domingo.

El productor de los programas de los sábados de Canal Sur relató su hundimiento personal, inevitable, en la recuperación y cómo fue su esposa, sus hijas, sus padres, quienes fueron el apoyo indispensable para superar las distintas recaídas.

Fue también una noche para la reclamación: de la identidad andaluza, de los acentos, del alma y con los aplausos tanto del presidente Moreno Bonilla como de la candidata socialista, la ministra María Jesús Montero, además de otros representantes políticos.

El programa concluía con un sketch que fue partido por la emisión de La Sexta para dar paso a la publicidad, por lo que no se pudo disfrutar con toda su ironía. En ese gag final con el rótulo "40 años después", aparecen Manu y Jordi avejentados, como dos apacibles ancianos en el año 2066.

En esa charla de apenas un minuto hablan de las Champions conseguidas por el Betis. La primera, ante el Real Madrid, en el Bernabéu, cuando nadie contaba con ese título. Pedro Sánchez sigue siendo presidente del Gobierno, algo con lo que nadie contaba y Manu ha conseguido que la capitalidad de España pase a estar en Dos Hermanas, en lugar de Madrid.

Jordi y Manu en el 2066 evocan el cáncer que tuvo el nazareno, como algo muy lejano, con lo pesado que se puso. Sin embargo la cataplejia que sufre Évole de siempre no ha sido curada al cabo de tanto tiempo. Ambos sonríen, han sobrevivido a todo

Precisamente por un ataque de risa a Évole le dio un par de ataques de cataplejia durante la conversación ante dos mil espectadores que aplaudieron con emoción la charla. Una conversación que proseguirá en las siguientes temporadas, ha prometido Jordi Évole.

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