Del doctor Google al doctor ChatGPT: OpenAI estrena ChatGPT Health
ChatGPT Health es un apartado específico de salud que integra historiales médicos y datos de aplicaciones de bienestar para ofrecer respuestas personalizadas.
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La búsqueda de información médica en internet es tan vieja como el propio buscador. Millones de personas han recurrido durante años al llamado "doctor Google" para consultar síntomas, entender diagnósticos o preparar visitas al médico.
Ahora, OpenAI quiere que su chatbot de inteligencia artificial ocupe ese lugar con el lanzamiento de ChatGPT Health, un apartado específico de salud que integra historiales médicos y datos de aplicaciones de bienestar para ofrecer respuestas personalizadas.
La tecnológica estadounidense presentó esta nueva funcionalidad, que se despliega inicialmente para un grupo reducido de usuarios en Estados Unidos y otros países no europeos, aunque la compañía anticipa que estará disponible en su plataforma web y en el sistema operativo iOS "en las próximas semanas". España y el resto de Europa quedan, de momento, fuera de este primer despliegue.
Según explica OpenAI en su nota de prensa, la salud ya es uno de los temas más consultados en su chatbot: "Más de 230 millones de personas en todo el mundo hacen preguntas sobre salud y bienestar cada semana".
La compañía identificó este fenómeno a través de un análisis anonimizado de conversaciones y decidió crear un espacio específico que, según afirma, ha sido "desarrollado junto con profesionales médicos" y cuenta con "protecciones adicionales diseñadas específicamente para la salud, incluyendo cifrado y aislamiento que mantienen las conversaciones privadas y compartimentadas".
Un espacio aislado dentro del chatbot
ChatGPT Health aparece como una pestaña independiente en la barra lateral del chatbot. A diferencia de las conversaciones habituales con la inteligencia artificial, este apartado funciona como un espacio separado donde los usuarios pueden conectar su historia clínica electrónica y aplicaciones de seguimiento de salud como Apple Health, Function, MyFitnessPal o Weight Watchers.
La propuesta de OpenAI pasa por centralizar información que habitualmente está dispersa: "Hoy en día, la información sobre la salud suele estar dispersa en portales, aplicaciones, dispositivos portátiles, archivos PDF y notas médicas, lo que dificulta tener una visión completa", señala la compañía en su comunicado.
El sistema permite a los usuarios cargar documentos médicos, conectar aplicaciones de bienestar y formular preguntas del tipo "¿cómo ha cambiado mi colesterol?" o "¿puedes resumir mis últimos análisis de sangre antes de mi cita?". La inteligencia artificial utiliza esta información para ofrecer respuestas adaptadas al contexto particular de cada persona, ya sea para interpretar resultados de pruebas, preparar consultas médicas, recibir recomendaciones sobre dieta y ejercicio, o incluso comparar opciones de seguros según los patrones de asistencia sanitaria.
"No sustituye a los profesionales"
OpenAI insiste en que ChatGPT Health "está diseñado para apoyar, no sustituir, a los servicios médicos" y que "no está pensado para hacer diagnósticos o tratamientos". La herramienta, según explica la compañía, tiene como objetivo "ayudar a resolver preguntas cotidianas y a identificar patrones a lo largo del tiempo, para que tengas más claridad y confianza en conversaciones médicas importantes".
Para desarrollar esta funcionalidad, OpenAI asegura haber trabajado durante más de dos años con "más de 260 profesionales de la salud de 60 países y docenas de especialidades". Este grupo de médicos habría proporcionado retroalimentación sobre los resultados del modelo "más de 600.000 veces en 30 áreas de enfoque", ayudando a definir aspectos como la urgencia con la que recomendar acudir a un profesional sanitario o cómo comunicar información médica de manera clara sin simplificarla en exceso.
La compañía ha creado además un marco de evaluación denominado HealthBench, que analiza las respuestas mediante rúbricas diseñadas por médicos y que, según OpenAI, "reflejan cómo los profesionales clínicos evalúan la calidad en la práctica, priorizando la seguridad, la claridad, la derivación adecuada a la atención profesional y el respeto por el contexto de cada persona".
Privacidad reforzada para datos sensibles
Consciente de la sensibilidad de los datos médicos, OpenAI ha implementado un sistema de aislamiento dentro de su plataforma. Las conversaciones, aplicaciones conectadas y archivos almacenados en ChatGPT Health permanecen separados de los chats principales del usuario. La información médica cuenta con memorias independientes que garantizan que el contexto se mantiene dentro de este espacio específico.
Según explica la compañía, "la información de salud y sus memorias nunca se trasladan a tus chats principales, y las conversaciones fuera de la sección de salud no pueden acceder a archivos, chats ni memorias creados dentro de ella". Los usuarios pueden visualizar o eliminar estas memorias en cualquier momento desde la propia sección de Salud o desde la configuración de la aplicación.
OpenAI asegura que "las conversaciones en ChatGPT Salud no se utilizan para entrenar nuestros modelos principales" y que todos los datos se cifran "tanto en reposo como en tránsito". Para conectar historiales médicos electrónicos en Estados Unidos, la compañía se ha asociado con b.well, una plataforma que cumple con los estándares de seguridad y privacidad sanitaria estadounidenses. El servicio solo está disponible para mayores de 18 años y los usuarios pueden revocar el acceso a su información en cualquier momento.
Las aplicaciones de terceros que se integran con ChatGPT Health deben cumplir requisitos específicos de privacidad y seguridad establecidos por OpenAI, incluyendo recopilar únicamente los datos mínimos necesarios y someterse a revisiones de seguridad adicionales.
Del buscador al asistente conversacional
El salto de buscar síntomas en Google a consultar un chatbot de inteligencia artificial supone un cambio en la forma en que los usuarios acceden a información médica y es, en cierta forma, lógico (si tenemos en cuentas cómo han cambiado, en general, las consultas de los usuarios en internet, del buscador a los chatbots de IA).
Mientras los buscadores ofrecen listas de resultados que el usuario debe filtrar e interpretar, ChatGPT Health promete respuestas directas basadas en el historial personal de cada individuo.
Sin embargo, este modelo plantea también dudas sobre la fiabilidad de las respuestas automatizadas en un ámbito tan delicado como la salud, la dependencia de una tecnología propietaria para gestionar información médica personal y las implicaciones de compartir datos sanitarios con una empresa tecnológica, incluso con garantías de privacidad.
OpenAI ha abierto una lista de espera para quienes deseen acceder al servicio cuando esté disponible de forma más amplia. Por el momento, los usuarios europeos deberán esperar para conocer si la funcionalidad llegará a este lado del Atlántico y bajo qué condiciones, especialmente teniendo en cuenta la estricta regulación europea sobre protección de datos y, específicamente, sobre información sanitaria.
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