Semana Santa en Córdoba

Un Domingo de Ramos ‘sabinesco’

Celebración de la Entrada Triunfal en San Lorenzo. Celebración de la Entrada Triunfal en San Lorenzo.

Celebración de la Entrada Triunfal en San Lorenzo. / Juan Ayala

Domingo de Ramos de 2020. Las calles de la ciudad se han convertido en el escenario perfecto para que Sabina les escriba una canción. Por ellas transita la melancolía, pongamos que hablo de Córdoba, la de quienes han asumido con dificultad, haciendo de tripas corazón, que solo podrán rendir homenaje a las seis hermandades que hoy celebran su día por vía telemática.

Los pájaros se preguntan si tienen que visitar al psiquiatra porque nunca se hubieran esperado vivir un Domingo de Ramos tan atípico, con mucha, mucha policía vigilando que se cumpla tanto la normativa de movilidad impuesta por el Gobierno en el estado de alarma decretado por la crisis del coronavirus, como mucha, mucha policía controlando las vías de acceso y salida de la ciudad con el objetivo de que no se vayan de rositas los que han osado violar dicha normativa. Un Domingo que el cofrade no va a olvidar en 19 días y 500 noches.

Poco antes de las 10:00, esos pájaros confinados en un árbol a las puertas de San Lorenzo se preguntan quién les ha robado el mes de abril, un mes de abril de calles casi vacías y de iglesias frías como esa iglesia de San Lorenzo, sede canónica de la Hermandad de la Entrada en Jerusalén o de La Borriquita, como ustedes prefieran.

Allí la corporación que abre las estaciones de penitencia del Domingo de Ramos celebra, como mal menor, una eucaristía a la misma hora que debía marchar hacia la Mezquita-Catedral. Parte del barrio tiene preparadas unas palmas dibujadas en folios para colgar en ventanas y balcones, palmas que suplen físicamente a las tradicionales que se portan en la procesión, pero solo físicamente, porque los niños y niñas le han puesto todo el corazón del mundo a la hora de colorearlas, honrando a Jesús, que al fin y al cabo es de lo que se trata. “Nuestro Rey de Reyes y nuestra Virgen de la Palma están presentes en cada una de nuestras casas”, recordaba el hermano mayor, Francisco Figueroa.

Y vaya si estaban presentes el Señor de los Reyes y la Virgen de la Palma en un día en el que la chiquillería falló por el coronavirus a su cita con esos pajaritos en Domingo de Ramos a las puertas de San Lorenzo, como los cofrades faltaron ya por la tarde a su cita con el Cristo de las Penas y con Nuestra Madre de los Desamparados y San Juan Evangelista.

“Enviamos nuestro apoyo y cariño a todas nuestras hermandades hermanas del Domingo de Ramos”, insistían desde Las Penas en sus redes sociales. En San Agustín Apóstol no había colas esperando la salida de la talla anónima del siglo XIII –la del Cristo– y las de Juan Eslava –la Virgen y San Juan–.

Como tampoco había colas a las puertas de San Francisco, a la espera de que las cruzara El Huerto. Ni gente en los balcones esperando que la hermandad se perdiera por la calle San Fernando camino de la Mezquita-Catedral. Todo ello por obra y gracia de esa maldita epidemia que no solo sufren las aceras, como las de la Calle Melancolía.

Las palomas miran un mosaico del Rescatado en la plaza del Alpargate. Las palomas miran un mosaico del Rescatado en la plaza del Alpargate.

Las palomas miran un mosaico del Rescatado en la plaza del Alpargate. / Juan Ayala

No obstante, la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen sentido, como un Domingo de Ramos sin estaciones de penitencia, un Domingo de Ramos en el que El Huerto ha impedido que habite el olvido abrazando la vía telemática, con una extensa programación que dio comienzo a media mañana con la eucaristía, para continuar en su canal de Youtube a partir de las 17:30 con el saluda del hermano mayor; “la bendición de nuestro consiliario”; un repertorio de marchas procesionales; un vídeo de “nuestros Sagrados Titulares por la carrera oficial en 2019”; la Hora Santa; un nuevo repertorio de marchas procesionales; un nuevo vídeo de la estación de la penitencia del pasado año; y una oración final, para concluir un jornada en la que tampoco faltaron los agradecimientos.

“Domingo de Ramos, es un día especial, atípico, pero especial... Agrupación Musical Redención de Córdoba, Banda De Música Tubamirum, Amueci Banda de Música, gracias por vuestro apoyo incondicional, por vuestra cercanía y afecto, gracias por vuestras palabras de ánimo hacia nosotros. Formáis parte de esta Hermandad. Sabemos que hoy estaréis lejos en distancia, pero cerca en cariño. Que nuestros sagrados titulares os guarden por siempre”, entre otros agradecimientos.

La plaza del Alpargate parecía el bulevar de los Sueños Rotos. Solitaria, impensable un Domingo de Ramos. Dentro de la parroquia de los Padres de Gracia, el Señor de Córdoba echaba de menos a sus fieles, a esos cientos de fieles que lo siguen en cada estación de penitencia, mientras que Santa María de la Amargura sentía eso, amargura, porque faltaron a su cita con ella tantos cordobeses. Su hermandad, la del Rescatado, preparó un programa telemático para que sus devotos los sintieran cercanos en la distancia.

Un programa que incluía un vídeo del consiliario de la corporación de Trinitarios, Aurelio Gil de la Casa, y otro del hermano mayor de la misma, Miguel Ángel Lopera, además de otro sobre estaciones de penitencia de años anteriores, en las que se demuestra que los fieles del Señor de Córdoba, que se cuentan por miles, mueren por Él.

Una de las palmas coloreadas que adornan ventanas y balcones. Una de las palmas coloreadas que adornan ventanas y balcones.

Una de las palmas coloreadas que adornan ventanas y balcones. / Juan Ayala

A un buen trecho de la plaza del Alpargate, en Jesús Divino Obrero, el Santísimo Cristo del Amor, Nuestro Padre Jesús del Silencio y María Santísima de la Encarnación también vivían un Domingo de Ramos sin besos en la frente y sin que nadie les pudiera decir a la cara aquello de así estoy yo sin ti. “Lo que pudo ser y tendrá que esperar a 2021. Así sería ahora mismo la salida del Santísimo Cristo del Amor con su marcha Amor de un Barrio, que con tanto cariño le hemos dedicado este año”, sentenciaba la hermandad desde su Facebook. Una hermandad, la del Amor, que enjugó sus lágrimas con la emisión telemática del vía crucis del Domingo de Ramos 2020 y de procesiones de otros años.

Todo ello en una jornada para la que las previsiones meteorológicas anunciaban lluvia, una lluvia que dio una tregua al sol, un sol que no ha podido contemplar las pasarela Cibeles en la que se suelen convertir los aledaños de San Andrés a la espera de que crucen la puerta de la iglesia El Gitano y La Gitana. Una hermandad, la de La Esperanza, que comenzó por la tarde a emitir imágenes y oraciones por Facebook, Twitter e Instagram, para continuar con una oración virtual. Además, durante todo el día la corporación efectuó un llamamiento a hermanos y devotos para que compartieran en redes sociales fotografías de otros años acompañadas del hashtag #DomingoDeEsperanza20. En fin, un domingo de lo más sabinesco en el que transitó la melancolía por las calles de la ciudad, pongamos que hablo de Córdoba, y en el que los corazones cofrades de la Entrada Triunfal, El Amor, El Huerto, Las Penas, El Recatado y La Esperanza, y los de miles de fieles, le gritaron al unísono a sus sagrados titulares aquello de "extraño, como un pato en el Guadalquivir, así estoy yo, así estoy yo sin ti".

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