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El proyecto Life revisará la propuesta de introducción del lince en Hornachuelos

  • La iniciativa tiene nuevos socios, por lo que se repetirá el proceso de selección de las zonas para futuras sueltas del felino · Miguel Ángel Simón asegura que el parque natural "tiene posibilidades"

Aún no está claro que el Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos sea el lugar que acoja las nuevas sueltas de linces ibéricos. El proyecto Life Lince se volverá a plantear si las condiciones con las que cuenta este espacio son las más idóneas para la reintroducción del felino más amenazado del mundo. Entre los aspectos que vuelven a cuestionarse están las características del parque y su ubicación con respecto al resto de áreas en las que el lince ya campa a sus anchas. Según los responsables del Life Lince, la principal razón de la revisión de las zonas que ya estaban preseleccionadas es que existe un proyecto y unos socios nuevos, por lo que habrá que replantear algunas cuestiones.

"Hicimos la selección de una tercera área de introducción del lince ibérico para que fuera en Hornachuelos, pero la situación se encuentra parada porque tenemos que volver a seleccionar los parajes", explicó el responsable del proyecto Life Lince en Andalucía, Miguel Ángel Simón. Así, Hornachuelos tendrá que esperar para recibir al lince. La elección de la zona fue una declaración de intenciones que se realizó en 2006 por parte de la Consejería de Medio Ambiente, departamento que dirigía por aquel entonces Fuensanta Coves, que estableció un total de 15.000 hectáreas, entre la zona del Guadiato y Hornachuelos para la reintroducción del felino. Ahora, eso se tendrá que revisar. "Nosotros tenemos que coordinarnos con el resto de socios, Portugal, Extremadura, Castilla-la Mancha y Andalucía. Ellos tienen previstas una serie de reintroducciones y tenemos que ver si las áreas tienen conexión con las nuestras, si las zonas que tengamos cada uno dentro de nuestra comunidad o país, en el caso de Portugal, se pueden conectar", explicó Simón. El vínculo entre las distintas zonas de los proyectos es fundamental para que se cumpla uno de los objetivos de las sueltas: conseguir un continuo contacto entre los linces y crear un corredor ecológico para evaluar las posibles amenazas que puede sufrir en ellas la especie. El otro objetivo que acompaña a éste es la creación de núcleos de población, es decir, insertar como mínimo 15 hembras de la especie en los parajes. El Life Lince evaluará con detalle también la situación socioeconómica del entorno y, sobre todo, las poblaciones existentes de conejo -el principal alimento del lince-. También hay que establecer una serie de acuerdos con los propietarios de las fincas del parque natural. La creación de este carril ecológico se enmarcaba dentro de los objetivos de los planes de desarrollo sostenible de los parques de Hornachuelos y Cadeña-Montoro.

El responsable del proyecto Life en Andalucía se mostró cauto y prudente ante la próxima revisión de las zonas de inserción y optimista con la posibilidad de que sea elegido el Parque Natural de Hornachuelos. "Es una zona buena y además está bien situada con Extremadura y con Castilla-la Mancha, por lo que tiene posibilidades, pero como volveremos a hacer ese trabajo, pues ya tendremos la información", indicó Simón, quien añadió que "es una zona bien conservada y con cría de conejos, por lo que está bien". Así, si fuera la zona seleccionada, se uniría con el espacio de Cardeña-Montoro, estableciendo una conexión entre el pantano de Puente Nuevo y el del Guadalmellato, a través de la ribera del río Guadiato.

Pese a todo, Córdoba sigue siendo una referencia en la reintroducción del lince, en especial la zona del Guadalmellato, en la que ya campan 21 felinos. El pasado lunes, la finca El Cotillo recibió tres animales más -llamados Hulla, Hierba e Hispano-, dos machos y una hembra que ya tienen su hogar en Sierra Morena. Se trató de una suelta conocida como blanda, es decir, que los linces están ocupando un recinto de cuatro hectáreas vallado. Así, los investigadores podrán comprobar de primera mano que los animales son capaces de cazar por sí mismos y que sus comportamientos les permitirán luego desenvolverse en un entorno abierto.

Simón adelantó en esta ocasión que no se descarta que se realicen una serie de sueltas llamadas duras o directas, mediante las cuales las jaulas se abrirán directamente en el campo. La razón de que tenga previsto realizar esta modificación en las sueltas es que "queremos experimentar también de esta manera, y por otro lado, es cara la instalación de unas vallas con electricidad cada vez que queramos soltar un ejemplar", puntualizó el responsable del proyecto Life Lince.

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