Quousque tandem
Luis Chacón
Notas a pie de página
La intervención de Estados Unidos e Israel en Irán ha vuelto a activar el automatismo de siempre: Trump y Netanyahu en el centro del reproche, sus formas, su estilo, su cálculo político. Y sí, sobran motivos para no compartir ni su tono ni su manera de ejercer el poder, pero el foco no puede desplazarse hasta borrar lo esencial.
Lo realmente deplorable es el régimen iraní. Ha hecho de la represión su método de gobierno, ha encarcelado y ejecutado a quienes se atrevieron a protestar, ha sometido a las mujeres a un control humillante y ha convertido la hostilidad exterior en coartada interior. No es un actor inocente en un tablero complejo; es un poder autoritario con décadas de violencia institucional acumulada.
Confirmada la muerte de Jamenei, no puedo lamentarla. No celebraré una muerte, pero tampoco fingiré duelo por un dirigente cuya trayectoria ha estado marcada por la persecución sistemática de su propio pueblo y por la desestabilización regional.
Eso no convierte automáticamente en impecable cualquier intervención. Las reglas importan. Los límites importan. Pero no se puede convertir el respeto formal a la soberanía en una excusa para la perpetuación indefinida de una tiranía. Hay además una diferencia esencial. A Trump y a Netanyahu puedo no apoyarles, puedo combatirles jurídica y políticamente, puedo organizarme y contribuir a derrotarles en las urnas y, si fuera ciudadano estadounidense o israelí, puedo desplazarles del poder. En Irán, no.
Yo huyo despavorido del falso buenismo que esconde viejas fobias y disimula, con poco éxito, consignas antiamericanas y antisemitas, nostálgicas de politburó. Ni todos los actores ni todos los contextos admiten el mismo juicio. Equiparar democracias con teocracias puede parecer equilibrado, pero no lo es. Hay gobiernos a los que se les combate en el parlamento y en las urnas, y hay regímenes que cierran parlamentos y encarcelan y matan a quienes piensan distinto. Confundir ambas cosas nos degrada y no salva vidas.
Y a quienes hoy se muestran enojadísimos con la intervención, cabría pedirles algo sencillo: una alternativa concreta. Una sola. Que explique cómo se quita al tirano. Seguramente con flores.
También te puede interesar
Quousque tandem
Luis Chacón
Notas a pie de página
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Maleficio andaluz
Monticello
Víctor J. Vázquez
Los niños no feministas
El habitante
Ricardo Vera
Liberar Irán