Estados Unidos retira "algunas" tropas de Qatar en medio de las tensiones con Irán
El equipo de Trump prepara opciones militares en Irán, tras suspender diálogo con Teherán
Irán advierte a Trump de que, si le ataca, bombardeará bases de Estados Unidos en la región
El Gobierno de Qatar confirmó este miércoles la salida de "algunos efectivos" de Al Udeid, la base aérea estadounidense más grande de Oriente Próxima y ubicada a las afueras de Doha, y afirmó que esta medida se está tomando "en el marco de las tensiones que están teniendo lugar en la región".
"Tales medidas se están tomando en el marco de las tensiones que están teniendo lugar en la región", dijo la Oficina Internacional de Medios de Comunicación de Qatar en un comunicado, en el que no hizo referencia a la escalada entre Irán y Estados Unidos en medio de las protestas en el país persa y las amenazas de Washington.
El Gobierno qatarí hizo referencia así a "los informes mediáticos que circulan sobre la salida de algunos efectivos de la base aérea de Al Udeid" y de otras en Oriente Próximo como medida preventiva ante una posible escalada bélica marcada por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de intervenir en Irán.
De hecho, el equipo del Consejo de Seguridad Nacional del presidente Trump se reunió el martes para preparar opciones militares en Irán que el mandatario estadounidense podría ordenar en los próximos días, según indicó una fuente cercana a la reunión Washington Post.
El vicepresidente, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, formaron parte del equipo que ha diseñado esta lista de opciones militares, al tiempo que se han puesto sobre la mesa otras vías como nuevas sanciones económicas, ciberataques o un apoyo más claro a los movimientos de protestas, que se han extendido por ciudades de todo el país.
El encuentro se dio después de que Trump ordenara cancelar "todas las reuniones" con funcionarios de Teherán y de que el enviado del presidente a Oriente Próximo Steve Witkoff suspendiera los contactos que ha mantenido hasta recientemente con el ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchi, y su equipo.
Trump no descartó el uso de la fuerza militar en Irán si el régimen de los ayatolás sigue reprimiendo las protestas civiles con violencia y matando manifestantes desarmados y ayer mismo indicó que "la ayuda estaba en camino" en relación a las movilizaciones.
Según indicaron diversas fuentes cercanas a la Casa Blanca al Washington Post, la Administración Trump está dividida sobre si un ataque contra instalaciones militares o de gobierno en Irán es la mejor opción, ya que un ataque militar, similar al bombardeo de instalaciones nucleares de junio, entraña un alto riesgo de fallo de cálculo o de material inteligencia erróneo.
Además, en el entorno de Trump sigue habiendo reticencias a intervenir militarmente en Oriente Medio y desestabilizar la región y no ir en línea con la promesa de la filosofía política de "America First" (EE.UU., primero).
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