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Carlos González. Propietario y presidente del Córdoba

"No estoy dispuesto a crear falsas expectativas"

  • "Los españoles estamos cansados de que nos vendan humo" y no quiere "transmitir a la afición engaños"

Son las once de la mañana. Con puntualidad, Carlos González recibe a El Día en el despacho de El Arcángel donde José Miguel Salinas, su antecesor en la presidencia del Córdoba, lideraba los consejos de administración hasta hace poco. Lleva el ritmo de la entrevista con miradas a los ojos, silencios concluyentes, algún latiguillo y énfasis en ciertos conceptos o frases. De vez en cuando, tose. Su salud y su suerte serán las del cordobesismo.

 

-¿Qué hace un hombre como usted en un lugar como éste?

 

-Es buena esa pregunta... Hago fútbol, mayoritariamente. Eso es lo que queremos hacer, fútbol.

 

-Desde el primer momento ha asegurado que no hará otras inversiones en la ciudad. ¿Cómo explica a la sociedad cordobesa ese mensaje altruista?

 

-No es altruista, no es altruista. Yo me dedico a un sector, la informática, y las grandes compañías para desarrollarlo no están en Córdoba. Por lo tanto, es fácil saberlo. Yo trato con grandes bancos, grandes compañías, y Córdoba no tiene ese perfil de empresa. Es fácil demostrar y saber que eso es así.

 

-No hay urgencias. Se ha encargado de no transmitir ansiedad a la afición, porque luego resulta contraproducente.

 

-Yo no quiero transmitir a la afición engaños, ilusiones falsas. Yo no digo lo que vamos a hacer la temporada que viene, sino que la temporada que viene vamos a ilusionar. Pero esto, hoy dicho, no es nada. Estoy hay que verlo. Y vender humo no va conmigo. Porque los españoles estamos cansados de que nos vendan humo en todo. En todo. Hay que demostrar día a día. Lo que sí le digo a la afición es que los vamos a ilusionar, seguro. Eso, seguro. Y no nos ponemos ninguna meta, absolutamente ninguna.

 

-¿Piensa a corto, medio o largo plazo? ¿Se ve echando raíces en Córdoba o usted vive día a día?

 

-Pienso estar aquí el resto de mi vida. No he venido con fecha de caducidad. En todo proyecto hay que ponerse plazos. Pero no hay un plazo de que yo me vaya a ir, sino un plazo de club, de qué queremos hacer con el club, de dónde queremos que esté el club, integrarlo en la sociedad cordobesa, hacerle un músculo financiero... Eso lleva muchos años. Mi fecha de caducidad será cuando Dios quiera que me vaya a otro sitio. Quiero decir que me muera (ríe), no ir al cielo. Por si sonaba pedante.

 

-Puede desmentir a los que crean que ha venido aquí a hacer negocio con el fútbol: revalorizar el producto para...

 

-(Interrumpe). Yo no voy a desmentir lo que diga nadie. No entro en ese juego. Que digan lo que quieran. Esto sólo tiene una realidad, que es el tiempo. Ahora mismo le puedo decir lo que usted quiera oír: a Primera, y al año siguiente la Champions, y a lo mejor hasta la ganamos. Si usted quiere oírlo, yo se lo digo. No voy a desmentir a nadie nada de lo que diga, no estoy en ese juego. Lo que sí tengo que hacer es demostrar nuestro proyecto y cómo vamos a ilusionar a la afición. Y se irá viendo.

 

-¿Cómo se transmite ese discurso unitario irradiando ilusión sin hablar de ascenso ni de Primera División? Tanto usted como Luna Eslava y Paco Jémez lo expusieron en su primera comparecencia.

 

-La ilusión no solamente es la Primera División. Es hacer una magnífica campaña, es jugar bien al fútbol... Y los resultados los iremos viendo día a día. A lo que no estoy dispuesto es a crear falsas expectativas. Creo que los ciudadanos, no sólo los aficionados, estamos cansados de que nos prometan cosas y que no se cumplan nunca. Lo que nosotros vamos a hacer es trabajar. Y los resultados, trabajando, llegan. Seguro.

 

-¿Se dan las circunstancias en Córdoba y en el Córdoba?

 

-El entorno del trabajo lo vamos a decidir nosotros. Por lo tanto, se podrá trabajar, porque nosotros somos los que vamos a decidir cómo se va a trabajar. Y eso se puede hacer en Córdoba, en Murcia, en Nueva York... No tienes que tener un entorno para poder trabajar. Tú trabajas, creas tus equipos y creas tus filosofías en cualquier parte del mundo, no tiene que ser una ciudad u otra.

 

-No obstante, le habrá dado tiempo a conocer las particularidades de Córdoba.

 

-¿Pero en el sentido de que la afición sea más o menos impaciente? La afición es muy paciente, llevan ustedes 40 años sin ascender a Primera División. Fíjese si son pacientes. Y todavía no he visto a ningún presidente salir a gorrazos, y eso en cualquier otra ciudad hubiese pasado.

 

-¿Qué le parece la idiosincrasia del cordobés de defender lo de fuera y maltratar lo de aquí?

 

-Creo que es una cosa típica de España, no de Córdoba. Hay un dicho que reza que nadie es profeta en su tierra. Es una cuestión de España, no típica del cordobés.

 

-¿Qué acogida ha tenido usted?

 

-Magnífica, magnífica. Nos están dejando trabajar, nos tratan bien... No tengo ninguna queja, al revés. Sólo agradecimiento.

 

-En Tenerife critican que haya ido al Córdoba y no haya tratado de ir al club de su tierra.

 

-¿El Tenerife? El club no es mío. Lo digo por lo que dicen ellos, no por lo que dice usted. Yo nunca he ido a llamar a ninguna puerta para comprar el club, a mí desde Tenerife no me ha llamado nadie para que les eche una mano. Por lo tanto, no sé si están en esa necesidad. Si ellos me han criticado, algo que desconozco, lo lamento mucho por ellos, pero a mí nadie me ha llamado de Tenerife para ver cuál era mi situación o mi sintonía.

 

-El Tenerife es el ejemplo perfecto de que el dinero no da la felicidad.

 

-El dinero hace bastante para dar la felicidad, sobre todo si lo empleas bien. El Tenerife ha tenido un problema serio, que ha sido una descompensación de equipo tremenda. Tremenda. Y eso es lo que ha ocurrido. Y luego, el fútbol es el fútbol. Aquí hay dos ejemplos importantes: uno es el Tenerife y otro es el Levante. El Levante, con un presupuesto muy pequeño, ha hecho las cosas muy bien, y está ahí.

 

-¿Cuál es su modelo para crecer? ¿El Villarreal, el Getafe? ¿Algo así quiere hacer en Córdoba?

 

-El Villarreal lo que hace mayoritariamente es comprar grandes figuras y luego venderlas. Nosotros estamos más en la línea del Getafe. Creo que el mejor presidente que tiene el fútbol español es el del Getafe (Ángel Torres). Es el mejor, sin duda; el que más sabe de fútbol, con el único club que no tiene deuda, que se mantiene sin mucha afición... Además, el Getafe tiene el inconveniente de que todos sus socios son socios del Madrid o del Atleti. Y está ahí, lleva siete años y ésta va a ser su octava temporada. En España siempre se dice que hay tres equipos que nunca han bajado a Segunda División (Real Madrid, Barcelona y Athletic). Y no es cierto, hay cuatro, porque el Getafe no ha bajado nunca.

 

-¿Cómo se hace una plantilla competitiva con 3 millones de euros?

 

-El Alcorcón la ha hecho con dos, y más quisiéramos nosotros estar en la situación del Alcorcón. 

 

-Es cuestión de hilar fino en un mercado diferente por la crisis.

 

-Oigo hablar de este jugador, este otro jugador, este otro jugador... Los nombres son muy importantes, pero lo que es importante de verdad es el compromiso que tengan esos jugadores con el club, el hambre que tengan, las ganas que tengan de demostrar. Hay muchos jugadores de 28, 30 o 31 años que tienen buen cartel, pero lógicamente ellos saben que no van a hacer mucho más en el fútbol. En cambio, hay chavales de 24 o 23 que se tienen que posicionar en el escaparate. Esa gente, con calidad, me parece la más acertada para un club. 

 

-Según un dicho de fútbol, en Soria se hace un nombre y en Córdoba se vive de ello. ¿Ha sido una rémora que ha tenido este club durante mucho tiempo?

 

-Éste y otros muchos, no solamente el Córdoba. El compromiso con el equipo tiene que ser brutal. Si no lo consigues, es difícil. Y el compromiso no tiene que ser sólo de los jugadores y del entrenador, sino también de la afición, también de las instituciones públicas, también de las grandes empresas de la ciudad, también de los empleados del club que no son deportivos... Tienen que ser una piña. Si eso no se consigue, es muy difícil que se configure un gran proyecto. El Córdoba necesita el compromiso de la ciudad. Si no conseguimos eso, si no ilusionamos, va a ser muy difícil. Todos los equipos han subido a Primera División menos el Córdoba; algo pasará. Fichando bien, mal o regular, todos han subido. El Granada está ahí después de estar en Segunda B y Segunda, lleva 35 años sin estar, pero ha estado; el Elche lleva 23 años pero ha estado, y Elche no es una ciudad más grande que Córdoba. Se ha dado en Córdoba la situación de crear una ilusión falsa, diciendo que vamos a potenciar, vamos a crecer... El año pasado el Córdoba no tenía plantilla para poder optar mucho más arriba de donde ha estado. Más arriba, sí, pero no mucho más.    

 

-¿Es más fácil hacer grupo en esta situación, con austeridad?

 

-Claro. Cuando sobra, la gente despilfarra un poco más. Cuando ven que la situación es complicada, todos se unen, todos son una piña. Nosotros vamos a tener que contratar un mínimo de 15 jugadores. Lo primero que les pedimos es el compromiso. Ya los conocemos, sabemos cómo actúan, los tenemos vistos... Tenemos mucha gente que nos ayuda, porque caemos bien. Tengo mucha relación con el mundo del fútbol, porque llevo muchos años, y caemos bien. He hablado con varios presidentes y con gente de fútbol, y todos me dicen que si nos tienen que echar una mano, nos la echan, sacrificándose un poco, ayudándonos si hay jugadores que nos gustan... Todo para hacer que la cosa sea posible.

 

-¿Se refiere a cesiones del Getafe, por ejemplo?

 

-Ayer -por el martes- estuve reunido con Ángel Torres, y hemos llegado a un acuerdo para nuestras canteras y otros temas. También estuve hablando con Serra Ferrer (propietario del Mallorca), que me llamó porque hicimos una buena relación cuando estuve en Mallorca, y me dijo que nos iba a echar una mano, que viésemos la posibilidad de unos jugadores que estaban dispuestos...

 

-También se habla del Málaga.

 

-Del Málaga ha hablado el administrador (Daniel Pastor). Yo con el Málaga no tengo relación. Antes sí, por Lorenzo Sanz hijo, porque conozco mucho a su padre. Me presenté con él de vicepresidente, y eso no se dice, antes de lo de Onieva. La primera vez estuve con Lorenzo Sanz de vicepresidente. Con el Málaga no tengo relación, pero es verdad que gracias al administrador podemos tener algún jugador. Hay uno o dos jugadores que nos pueden interesar, pero tienen unos salarios que el Córdoba no puede pagar.

 

-Ha hablado del Madrid y de esos dos intentos de entrar en la directiva, en lucha con Florentino. ¿Cómo son las relaciones?

 

-Buenas, no hay problema. Tengo amigos en la junta. No tengo ningún problema, al revés; si nos pueden ayudar, nos ayudarán. El problema es que ellos quieren hacer un equipo competitivo en Segunda B, así que no van a dejar salir a nadie.

 

-Le quiero preguntar por nombres concretos. Javier Jiménez será el consejero delegado. Tiene mucha confianza en él, será su mano derecha. ¿Qué puede aportar?

 

-Gestión. Es un hombre de gestión, siempre lo ha sido en mi grupo (Ecco). No es un hombre de fútbol; es un hombre de fútbol como todos, pero es un hombre de gestión.

 

-Nombró secretario técnico a Luna Eslava. ¿Se lo recomendó Toni Muñoz (director deportivo del Getafe)? ¿Cómo llegó a sus oídos? 

 

-De eso no voy a hablar, pero sí le puedo garantizar que no me lo nombró Toni Muñoz.

 

-Tras interactuar con él, ¿qué le parece su conocimiento como hombre de fútbol?

 

-Creo que tiene tres cosas fundamentales: es trabajador, honesto y honrado. Y es un hombre de fútbol y un hombre de Córdoba que quiere al Córdoba, y que ha hecho un esfuerzo importantísimo en lo económico para quedarse en el Córdoba. Y para mí tiene un valor extraordinario.

 

-Finalmente está Paco, al que ve como un adalid del fútbol ofensivo. Aquí tuvo una etapa de fútbol vistoso pero sin resultados, que al fin y al cabo es lo que cuenta.

 

-Aquí en 40 años ninguno ha tenido resultados, ¿no? ¿O hay alguno que haya tenido resultados? No lo sé. Me sorprende cuando se dice eso. Me sorprende cuando se va un entrenador y dice yo he cubierto mi objetivo. ¿Quedarte el dieciséis?  

 

-Paco se fue en ese puesto.

-No sé cómo se le da este trato a Paco, cuando creo que en estos 40 años por aquí han pasado más de 40 entrenadores. Y muchos de ellos con cartel.

 

-¿Qué sabe del plantel actual? Ya se habla sin disimulo de dar a algunos la carta de libertad, e incluso hacer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) como última medida.

 

-Nosotros tenemos una cosa clara: que los salarios que se han pagado hasta este momento no los podemos pagar.  

 

-Eso está por encima de la valía deportiva de cualquier jugador.

 

-(Guarda silencio).

 

-Relación calidad-precio, rendimiento...

 

-Dieciséis de veintidós. Por dos partidos a punto de descender. En el penúltimo partido nos salvamos. No sé qué me está diciendo usted, no lo sé. No entiendo su pregunta.

 

-Quizá aquí se sobrevalora mucho más el nombre del futbolista frente al hombre, lo que pueda aportar.

 

-Creo que es un problema aquí y en muchos sitios. Tengo un caso con un jugador que me parece extraordinario, uno de los mejores del mundo, Kaká. El hombre no se ha adaptado y está en la situación en la que está. Y me parece un jugador extraordinario. Tengo un palco en Bernabéu y voy habitualmente, le puedo hablar del Madrid. Tenemos el caso de Marcelo, que llegó con 18 años y se ha hecho un jugador como la copa de un pino. Vino en diciembre, con 18 años. Fíjese usted cómo es la vida: de los tres que llegaron ese año, Gago, Higuaín y Marcelo, el que parecía que iba a triunfar era Gago, que era el que jugaba al principio todos los partidos. Y con Higuaín y Marcelo, ya ve usted. Esto del fútbol, tan complejo...

 

-Se está dejando asesorar. Ha puesto a dos cordobeses como secretario técnico y entrenador. Se mantiene Pierini, con buen cartel entre la afición, para el filial. Es importante delegar, no ha entrado como un elefante en una cacharrería imponiendo su criterio por encima de todo.

 

-Yo no impongo mi criterio en las compañías. Su opinión puede ser tan válida como la mía, o más. Yo lo que hago siempre es coordinar, no imponer. Sí tiene que haber una dirección, con un consenso, pero yo me dejo asesorar por todo el que sabe.

 

-Dejar el trabajo de campo en manos de gente de la casa favorece la identificación con la afición, que está desencantada.

 

-No, no, no, no, no, no, no. Yo creo que son dos personas muy válidas. Que aman el club, que es lo que a mí me apetece, que quieren trabajar por él, y ambos han hecho un esfuerzo extraordinario por estar aquí. Quiero que eso se recalque: tanto Paco como Juan han hecho un esfuerzo importante en lo personal y en lo económico por estar en este club.

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