Córdoba CF El Extremadura, un enemigo que sueña con la permanencia en Segunda División

  • Equilibró su límite salarial con el pase de Enric Gallego al Huesca y firmó hasta 12 jugadores

  • Los azulgrana se encuentran ahora mismo a cuatro puntos de los puestos de permanencia

Un jugador del Extremadura intenta frenar la acción de un jugador del Granada. Un jugador del Extremadura intenta frenar la acción de un jugador del Granada.

Un jugador del Extremadura intenta frenar la acción de un jugador del Granada. / El Día

El Extremadura, equipo recién llegado a Segunda División, tiene como objetivo una salvación que de momento le queda a cuatro puntos. Reactivado económicamente tras la salida del goleador Enric Gallego al Huesca, pudo remozar su plantilla en enero inscribiendo a 12 jugadores, la mayoría con experiencia en la categoría como José Antonio Reyes, Ortuño o el cordobés Fran Cruz.

Pero la mejora no ha sido inminente, y su situación le ha llevado a relevar a su tercer entrenador, llegando ahora un ex jugador de la casa como Manuel Mosquera, con escaso bagaje en el fútbol profesional. Un caso similar al Córdoba, que también tiene a su cuarto técnico, el también ex jugador Rafa Navarro, que se estrena en un banquillo de Segunda División.

Sin balón

El Extremadura pasó de un técnico con gusto por el fútbol ofensivo y de toque como Sabas, a otro en el que primaba el orden y la táctica, como Rodri. Tras la interinidad de Eduard Vílchez, Manuel tratará de ir imprimiendo su sello, aunque su urgencia es sumar para limar diferencias con la salvación.

En su estreno, empató en Las Palmas, recuperando el 4-1-4-1 con el que ya jugara Sabas, y dejando a un lado el 4-2-3-1, el 4-3-3 ó el 4-4-2 que ha utilizado también el equipo. Así, pretende construir un bloque más intenso, más agresivo y que esté más metido en el partido.

Con Casto en la portería, mantiene una línea de cuatro en la zaga, con Álex Díez por la derecha y Bastos o Pomares por la izquierda, a los que exige en defensa, pero también en ataque, sobre todo al primero. Por el centro, Pardo y Borja Granero son los habituales centrales, expeditivos, contundentes y de buen juego aéreo. En la recámara, Fran Cruz o Perone.

Con balón

Por delante de la defensa coloca a Fausto Tienza, jugador de músculo y contención, con capacidad igualmente para iniciar el juego de ataque. Al lado de él, dos jugadores como Zarfino y Olabe, también con un corte de pelea y brega, pero con mucha más llegada, capacitados para actuar por dentro, aunque siempre prestos a la ayuda de los laterales y los hombres de banda, más en la de un Reyes que es protagonista con balón pero ayuda poco sin él.

En el otro costado, el técnico tiene donde elegir, pues jugadores como Kike Márquez, Chuli, Nando o Perea se incorporan bien por fuera, tienen llegada y son solidarios en defensa. Arriba, como referencia, Ortuño tiene la difícil misión de hacer olvidar a Enric Gallego.

Lo mejor

Muchísimo margen de mejora.

Lo peor

Falta de gol tras salir Gallego.

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