Córdoba CF "¡Intensidad, intensidad!"

  • Enrique Martín, molesto por el mal estado del campo, pone las pilas al equipo en la vuelta al trabajo

  • El técnico, que perderá a Jesús Álvaro alguna semana por lesión, se centra en el juego sin balón

Enrique Martín se desgañita durante el entrenamiento del miércoles en la Ciudad Deportiva. Enrique Martín se desgañita durante el entrenamiento del miércoles en la Ciudad Deportiva.

Enrique Martín se desgañita durante el entrenamiento del miércoles en la Ciudad Deportiva. / Juan Ayala

La vuelta a los entrenamientos del Córdoba CF tras la victoria ante el Cádiz B ofreció la cara más exigente de Enrique Martín, que tiene claro que la complacencia puede ser un enemigo demasiado peligroso. El técnico navarro apretó a su equipo desde los primeros compases de la sesión, celebrada en el campo pequeño de la Ciudad Deportiva, cuyo mal estado fue objeto de su queja. "Intensidad, intensidad, intensidad", se desgañitó en más de una ocasión el de Campanas, al que no le gustó un pelo la escasa motivación en el inicio de un plantel que acabó completando una buena labor tras hora y media de esfuerzo.

"¡Venga, va, vaaa! Buenos días", fue la forma con la que el preparador blanquiverde dio la bienvenida a sus futbolistas, que no tardaron mucho en contentar al jefe del vestuario mostrando una predisposición al trabajo acorde a las exigencias. Un requerimiento traspasado también al delegado a su llegada, por el mal estado del terreno de juego –El Arcángel estaba reservado para la selección española sub 21 y el campo grande, igualmente irregular–, y hasta a los servicios médicos, por su tardanza a la hora de salir a atender a Novaes tras un golpe con Ángel Moreno.

Con 20 futbolistas a sus órdenes por las ausencias del internacional panameño Fidel Escobar, el lesionado Jesús Álvaro –el club no ofreció parte médico, pero estará alguna semana fuera por un problema muscular– y Juanto Ortuño, que se quedó en el estadio por precaución, Enrique Martín centró el entrenamiento en trabajar el juego sin balón, clave a su juicio para reconducir la marcha liguera e ir creciendo con el paso de las jornadas.

Tras una primera parte de la sesión eminentemente física (con la pelota de aliada), el técnico dispuso a sus hombres en dos grupos: de un lado los zagueros y pivotes, y de otra la gente de cariz ofensivo. Todo siempre bajo un dibujo 4-2-3-1, ya dispuesto el fin de semana ante el filial del Cádiz y que parece que ha pasado a ser el nuevo modelo de ejecución de los blanquiverdes, al menos en el corto plazo.

Juanto Ortuño, ausente como Fidel y Jesús Álvaro

"¡Metemos el culo demasiado!", incidió el preparador navarro, que llegó a parar el partidillo para preguntar a sus hombres si realmente sabían dónde quiere que está la línea defensiva durante los encuentros: unos diez metros por delante del área. "No reculamos hasta que no entran", complementó el técnico, ya en un simulacro de batalla real diez contra diez que sirvió para empezar a ver por dónde tiene intención de dibujar el equipo para la cita del domingo en Algeciras (Nuevo Mirador, 18:00).

De momento, está seguro que el Córdoba presentará al menos dos novedades en la alineación, ambas en defensa. Jesús Álvaro está lesionado, aunque no haya diagnóstico público, por lo que las opciones en el lateral izquierdo pasan por dar continuidad a pie cambiado a Raúl Cámara, o ofrecer otra oportunidad, en el costado, a Víctor Ruiz.

En el centro de la defensa, la baja de Fidel Escobar deja un sitio que está claro que no ocupará Xavi Molina, ya asentado en el medio campo como pivote. Dada la construcción de la plantilla, Enrique Martín tiene múltiples alternativas, pero la preferente, por su capacidad de mando, señala a Chus Herrero. Ángel Moreno y Fernando Román están en la recámara.

Y luego está una última posibilidad de cambio en ataque, que pasa por jugar con una referencia fija que tire a una banda a Owusu, donde ha quedado mostrado que el ghanés está más cómodo. Novaes y Ortuño lo agradecerían.

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