Córdoba CF - UD Tamaraceite | La crónica
  • Los blanquiverdes, con una gran segunda mitad, se deshicieron del cuadro canario en un El Arcángel con cerca de 15.000 espectadores

  • Los cambios de la segunda parte y la expulsión de Pedro Alemán, claves para sellar un nuevo triunfo en casa 

La fiesta completa (4-0)

Antonio Casas festeja uno de sus tantos en El Arcángel. Antonio Casas festeja uno de sus tantos en El Arcángel.

Antonio Casas festeja uno de sus tantos en El Arcángel.

Miguel Ángel Salas

La fiesta persiste. Y fue completa. En un El Arcángel con cerca de 15.000 espectadores, el Córdoba CF goleó al Tamaraceite gracias a una gran segunda mitad. El experimento inicial no le salió bien a Germán Crespo y tuvo que tirar de los hombres de peso para cerrar una clara victoria ante un cuadro insular que notó la expulsión por roja directa de Pedro Alemán al borde del descanso. Los insulares, que dieron algún susto, se vinieron abajo y terminaron hincando la rodilla ante el poderío ofensivo de los locales, que suman y siguen. 

Hasta siete novedades introdujo Germán Crespo en el once inicial respecto al que puso en escena el pasado sábado ante el San Roque de Lepe. Ya dijo que habría rotaciones el preparador nazarí y lo hizo a lo grande, desde la portería hasta la delantera, de Felipe Ramos a Willy Ledesma. Además, introdujo una variante nueva de un doble pivote que aún no se vio, al apostar por Julio Iglesias y Viedma. El descarte fue Ekaitz Jiménez, con molestias en el pubis, por lo que Gudelj pasó al lateral izquierdo y dejó su hueco en el eje de la zaga a Bernardo.

Con cerca de 15.000 espectadores en El Arcángel, el Córdoba CF hizo grande un partido en pleno horario laboral. Fue el día de los más pequeños, que animaban por todo. Eso sí, Simo se lleva ahí cariño de todos. Y el hispano-marroquí, de vuelta al once inicial, arrancó con fuerza por su costado, lo que desató la locura en la grada. Tras un escarceo por su costado, que sacó Pedro Alemán, el 18 blanquiverde se topó con Javi Sánchez en la segunda que tuvo. El meta cordobés sacó casi en la línea de gol un flojo disparo del ex del Sevilla Atlético. Hubiera sido la locura. 

Con el Córdoba CF buscando tener el balón, el Tamaraceite, crecido quizás por el ambiente que reinaba en El Arcángel, no se amilanó y empezó a tocar en el centro del campo. "Si los dejas jugar, puedes sufrir", comentó en la previa Germán Crespo. Con David González y López Silva conectando a la perfección, los blanquiverdes iban detrás del balón. La experiencia es un grado, y eso se notó con un Julio Iglesias y Viedma que no terminaron de encontrar la necesidad del equipo cordobesista.

Los minutos pasaban y los blanquiverdes no encontraban de sentirse cómodos sobre el césped de El Arcángel. No terminaban de hilvanar esa jugaba que rompiese a un Tamaraceite que aguantaba bien el tipo, pese a las numerosas bajas con las que llegó a Córdoba. Y había que estar atento a todo porque cualquier error se pudo pagar caro, como una pérdida de Viedma que José Cruz enmendó cuando Chrisantus se quedaba solo ante Felipe Ramos.

De las Cuevas festeja su gol ante Ramsés. De las Cuevas festeja su gol ante Ramsés.

De las Cuevas festeja su gol ante Ramsés. / Miguel Ángel Salas

Tras varios disparos flojos de Willy y Simo, el Tamaraceite lo probó con un disparo de Borja Herrera que se fue desviado. Era un aviso. Estaban en el partido. Y compitieron a lo grande durante un primer tiempo en el que los de Germán Crespo estuvieron muy espesos y no terminaron de llegar con la profundidad que se les ha caracterizado durante el campeonato.

En la recta final del primer tiempo, tras una buena presión de Willy Ledesma, Pedro Alemán dejó a su equipo con uno menos con una entrada durísima sobre Simo. Roja como una catedral. Tras un lanzamiento de falta de Luismi, que se fue alto, no hubo tiempo para mucho más antes de llegar al descanso, momento de pensar y cargarse de ideas para los segundos 45 minutos.

Tras el paso por los vestuarios, Germán Crespo movió el banquillo y dio entrada a Antonio Casas y Adrián Fuentes, más pólvora para el ataque, por Luismi y Bernardo Cruz. Con uno menos, el Córdoba CF dejó una defensa cogida con alfileres, con Puga, José Cruz y Gudelj. Los blanquiverdes tuvieron la pelota y empezaron a llegar al área de Javi Sánchez. Eso sí, también se llevó algún susto Felipe Ramos porque David González y López Silva siguieron haciendo de lo suyo. 

Con el Córdoba CF volcado al ataque, los canarios apretaban los dientes para sacar el peligro. Willy, Simo y Adrián Fuentes tuvieron el 1-0, pero fueron los insulares los que pusieron el uy en la grada. Felipe Ramos tiró de reflejos para sacar el disparo de Dani Ojeda. Gudelj no dudó en irse a por el cancerbero madrileño porque el Tamaraceite pudo hacer mucho daño su hubiese marcado. No fue así por suerte para los cordobesistas.

Los cambios fueron clave

Los minutos pasaban y Germán Crespo empezaba a verlo más negro. Javi Flores y Álex Bernal saltaron también al terreno de juego por Julio Iglesias y Viedma, que no estuvieron a la altura de lo que pedía el encuentro. Era el momento de tocar y de pensar. Y la alegría no tardó en llegar. Adrián Fuentes se fue de su par en banda y metió un buen pase el corazón del área canaria para que Miguel de las Cuevas fusilase a Javi Sánchez. Besos al escudo y éxtasis en la grada.

Lo peor ya estaba hecho. Ya estaba la ventaja en el marcador. Era el momento de no volverse loco, aunque Willy se quedó solo, pero su intento de vaselina no le salió y paró Javi Sánchez. Con Visus ya en banda para dar más seguridad atrás, llegó el segundo picotazo. Antonio Casas metió el pie lo justo para hacer la segunda diana cordobesista. Locura en la grada y calma total. 

Con el 2-0, Visus entró por Willy para dar más garantías atrás, pero el Tamaraceite bajó los brazos. La fiesta ya era completa porque los goles animaron a la joven hinchada blanquiverde, que lo dio todo en un mágico miércoles para el cordobesismo. Un día en el que Koki fue más aclamado que los que jugaban sobre el césped. Sólo faltaba cerrar el partido. La magia de Javi Flores puso un gran pase a Simo, pero el centrochut del hispano-marroquí no lo cazó Antonio Casas. 

El rambleño, que es de los que van al combate con todo, no dejó pasar la siguiente. Él lo hizo todo para poner el 3-0 en el marcador. Fiesta total en un El Arcángel entregado a los pusieron el juego. Eso sí, con Bernal y Javi Flores se puso más cordura y más juego. El experimento le salió rana a Germán Crespo, que se desquitó por fin de no haber ganado antes al Tamaraceite cuando sacó a los veteranos a darle sentido al juego blanquiverde.

Con todo decidido, era momento para disfrutar. Los insulares dieron ya el paso atrás definitivo y dieron incluso descanso a David González y López Silva, que fue ovacionado por la grada. Los blanquiverdes, que cerraron la goleada con el gol de Adrián Fuentes en el descuento, sumaron tres puntos más en casa, donde siguen intratables y se colocan con 12 puntos de ventaja respecto al Cacereño. Turno para centrarse en el Montijo. Que siga la fiesta.

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