Cada vez más parcelas de Córdoba preparadas para desalojar ante la crecida del Guadalquivir: "Es peor que el año pasado"
La inundación crece en la parcelación de Guadalvalle y aumenta el número de vecinos que se ven obligados a abandonar sus casas
Toda la información sobre la borrasca Leonardo, en directo
Los pantanos andaluces están desembalsando agua por el intenso paso de la borrasca Leonardo y al río Guadalquivir no le queda más remedio que desbordarse. Una crecida que está provocando el desalojo de decenas de viviendas que se ubican en zonas inundables de Córdoba. En las parcelas de Guadalvalle (urbanización Altea), la situación lleva siendo preocupante durante varios días y en la noche del miércoles fueron evacuadas un total de 35 casas por la subida del nivel del río.
Los vecinos de las parcelas de la calle Perdiz en su totalidad y de la calle Tórtola hasta su cruce con la calle Ruiseñor han tenido que pasar la noche fuera de sus casas, la mayoría en domicilios particulares propios o de familiares. Y este jueves no solo no han podido regresar a sus domicilios, sino que la situación ha ido a peor y cada vez son más las parcelas que están preparadas para desalojar conforme el Guadalquivir vaya creciendo ante el desembalse de los pantanos de Jaén y Córdoba, que han rozado algunos el 100% de su capacidad.
Desde primera hora de la mañana, con las calles más perjudicadas de Guadalvalle ya precintadas por la Policía Local, muchos vecinos han advertido que la inundación de este 2026 "es peor que la del año pasado", cuando a mediados de marzo de 2025 fueron también desalojadas decenas de familias de la zona ante un temporal que se extendió durante semanas. Y es que, no han podido evitar hacer un seguimiento in situ de la situación de "miedo e incertidumbre" que los vecinos han pasado una nueva jornada más de lluvias y fuertes rachas de vientos.
"Es una desgracia para toda la gente que tengan que salir así de sus casas sin saber cuándo volverán. Menos mal que han tenido mucha prevención durante las últimas semanas, pero creo que deberían de haber abierto las presas antes para no vernos en esta situación ahora", ha lamentado Andrés, vecino de la parte alta de la calle Jazmín. Aunque no cree que la inundación alcance su casa, está preparado para vivir un desalojo como ya pasó en 2010 en la que fue la mayor riada de esta zona desde que se construyeron las parcelas.
Al lado de Andrés, quien ha explicado que uno de sus mejores amigos tuvo que salir "rápido con su todoterreno" y pasar la noche en su domicilio del Sector Sur porque su casa ha quedado totalmente anegada por la crecida del río, otro vecino ha estado durante horas frente al cordón policial de la calle Las Tórtolas para controlar cómo subía el nivel del río: "No me ha llegado el agua a la parcela, pero estoy preocupado", ha indicado el parcelista, atemorizado porque su vivienda está "a unos pocos metros de lo peor".
Muchos de los vecinos que han pasado la noche fuera de sus parcelas al haber sido desalojadas han vuelto en la mañana del jueves para comprobar cómo avanzaba la situación. "Estamos hartas de vivir lo mismo todos los años"; "solo esperamos que al menos no suba más el río para que no afecte a más vecinos"; "menos mal que recogimos todo a tiempo y pudimos salir de casa en condiciones" son algunas de las declaraciones que el grupo de cinco mujeres ha explicado a este periódico en su regreso a Guadalvalle.
Otra vecina que también fue de las primeras desalojadas ha podido comprobar en todo momento el estado de su vivienda a través de las cámaras de vídeo que ha instalado en la puerta de su parcela. "Desde aquí veo si entra el agua por mi puerta o no", ha indicado la mujer. Jesús, que vive al final de la calle Jazmín, tiene claro que él no va a ser desalojado porque no quiere abandonar a sus animales: "Dios quiera que no suba más el agua y podamos estar en casa".
Sin embargo, aunque es difícil que el Guadalquivir crezca tanto hasta lo más alto de la calle Jazmín, a lo largo de la mañana los cuerpos de Policía Local, Policía Nacional y Bomberos han estado advirtiendo a los propietarios de que debían desalojar también la calle Ruiseñor ante la subida del río. La inundación avanza por el desembalse de los pantanos y eso ha provocado que cada vez más parcelistas estén preparados para ser desalojados en las próximas horas.
Cada vez menos vecinos merodean por la zona más próxima al río. Y los que quedan, recogen como locos sus enseres más importantes: "Anoche me llevé a mis tres hijos a casa de su madre. Desde ayer llevamos con todo recogido a la espera de ser desalojados", ha comentado una de las vecinas de la calle Ruiseñor a la que han advertido los agentes de policía que con la crecida del río el agua rodeará su parcela desde la calle La Perdiz y desde el Aeropuerto, pues el agua ya se ha colocado hasta la pista del aeródromo a causa de la crecida del Guadalquivir.
Policía Local y Nacional, puerta por puerta, han comprobado que en las parcelas no quede nadie. Si hay animales, han contactado con los propietarios para que al menos Sadeco se los lleve durante la inundación. Ante una tragedia como esta en la que la tensión se apodera de centenares de vecinos, la importancia de extremar las precauciones es clave para hacer frente a una crecida del Guadalquivir que de momento no está previsto que cese.
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada