Mujeres Singulares | Luisa de Córdoba El nombre de Córdoba en los escenarios

  • Artista polifacética, en su larga trayectoria profesional abarcó todos los géneros teatrales, especializándose en papeles de triple cómica y estrenando varias zarzuelas

Carátula de uno de las zarzuelas en la que participó Luisa de Córdoba Carátula de uno de las zarzuelas en la que participó Luisa de Córdoba

Carátula de uno de las zarzuelas en la que participó Luisa de Córdoba / El Día

Nacida en Córdoba, ciudad de la que tomó prestado el apellido, vivió su infancia y juventud en Hispanoamérica. En 1950 regresó a España e ingresó en las compañías de Luis Sagi-Vela y José Tamayo. Contrajo matrimonio con el compositor Salvador Ruiz de Luna, autor del Cancionero Hispánico. En 1953 se le otorgó el Premio Nacional de Interpretación Lírica por su magistral trabajo de la Mari Pepa de La Revoltosa. En 1956 intervino en La verbena de la Paloma representada en La Corrala del Mesón de Paredes y en Don Gil de Alcalá. Realizó intervenciones constantes en radio y televisión.

Filmada ya en color, en 1957 participó en La guerra empieza en Cuba, en la que Juanita y Adelaida son hermanas gemelas con diferentes personalidades. Una, cantante discreta, se dedica al mundo del espectáculo con el nombre de Juanita la Guajira; y la otra, mujer coqueta recién casada con un gobernador de provincia. Una deslumbrante Emma Penella protagoniza el doble papel, siendo la soprano Luisa de Córdoba quien interpreta la parte musical de una banda sonora dirigida por su esposo. Con Gustavo Rojo como galán, la dirección de La guerra empieza en Cuba es de Manuel Mur Oti.

Salvador Ruiz de Luna, marido de Luisa de Córdoba, fue discípulo de Hernández, Luna y Conrado del Campo, pero apenas se preocupó de hacer música de la tan convencionalmente llamada seria, más allá de algún ballet, páginas pianísticas de cierto corte albeniciano y popularismo, en suma. Cantadas primero por su mujer, Luisa de Córdoba, con exacto garbo popular, las melodías extremeñas o chilenas, manchegas o peruanas, se difundieron a uno y otro lado del Atlántico. Podría afirmarse que, en el mundo hispánico, a lo largo de muchos años, no había navidades sin la compañía de los villancicos de Ruiz de Luna. En el piano fue José Tordesillas divulgador de la Aragonesa o la Andaluza. Después, el tenor Alfredo Kraus acometió la larga tarea, no concluida a la muerte del compositor, del Cancionero Hispánico.

Hablamos de un compositor que registró alrededor de 650 piezas musicales, muchas de ellas interpretadas por voces reconocidas mundialmente, aunque lamentablemente este tipo de música ha caído prácticamente en el olvido.

En 1958 Luisa realizó una colaboración especial en el estreno de la opereta La Canción del Amor Mío, con libro de Antonio Quintero y Jesús María de Arozamena y música del compositor francés Francis López. Con esta obra se presentaba por primera vez en un teatro español el popularísimo Luis Mariano. Con ellos, Marta Santaolalla, Miguel Ligero, Selica Pérez Carpio, Gerardo Monreal y Manuel Gas.

Igualmente, interpretó a una tiple cómica de zarzuela y opereta en la película de Luis César Amadori Mi último tango (1960), en el papel de Adelina, primera figura de la compañía lírica, junto a Sara Montiel. Una joven que trabaja como empleada doméstica para un gran actor de teatro de tiempos se confunde con la estrella de Buenos Aires y se convierte en un gran éxito en la tierra del tango. Actuó además en Abuelita Charlestón en 1962, del género comedia musical, dirigida por Javier Setó y protagonizada, entre muchas otras, por Gracita Morales, Marujita Díaz y Luis Sánchez Polack Tip.

Carátula de un disco de villancicos de Luisa de Córdoba Carátula de un disco de villancicos de Luisa de Córdoba

Carátula de un disco de villancicos de Luisa de Córdoba / El Día

En El hijo del capitán Blood (1962), el hijo de un pirata notorio es colocado en el camino de la justicia por su amor a una hermosa joven. Luisa dio vida a Madame Prue. En 1964, en el Especial Nochebuena de TV interpretó un magnifico Noche de Paz.

Alejada por algún tiempo de la escena, en el verano de 1969 regresó al Teatro de La Zarzuela, escenario donde conocería muchos de sus triunfos, para el estreno de Tiovivo Madrileño, espectáculo con motivos de género chico y revista musical, con guión de Ángel Fernández Montesinos y arreglos musicales de Manuel Parada. Encabezaron el reparto la vedette Amparo de Lerma y el actor cómico Emilio Laguna.

Durante casi toda la temporada teatral de 1971-72, los sábados, domingos y festivos, representó El Mago de Oz, comedia musical de Fernando Martín Iniesta, basada en la comedia musical americana, con música de Salvador Ruiz de Luna. La obra contaba con la colaboración especial del popularísimo actor Paquito Cano como el hombre de paja.

En 1978, el Teatro de La Zarzuela realizó un nuevo montaje de Doña Francisquita. En esta ocasión contó en el reparto con Josefina Meneses (Francisquita), Rosario Gómez (Aurora la Beltrana), Ricardo Jiménez (Fernando), Jesús Castejón (Cardona) y Luisa de Córdoba, como una excepcional Doña Francisca. En 1981 intervino en la serie de ficción de televisión Adiós, Lorenzo, dirigida por Gabriel Ibáñez.

En su larga trayectoria de profesión abarcó todos los géneros teatrales, especializándose en papeles de cómica y estrenando varias zarzuelas de Ernesto Lecuona. Intervino también en La Corte del Faraón como Lota o Las Musas Latinas, revista lírico-fantástica en un acto, dividido en un prólogo y cuatro cuadros, original de Manuel Moncayo, dirigida por Enrique Navarro y con música de Manuel Penella.

En El Conde de Luxemburgo, formó un dúo cómico con Santiago Ramalle, dirigido por Ricardo Estevarena. Otros trabajos fueron María de la O, El Cafetal –dirigida por Félix Guerrero– y La opereta Eva, de Franz Lehar, junto a Alfredo Kraus. Artista polifacética, en los últimos años de su carrera se dedicó al género de la comedia. Falleció en Madrid el 30 de abril de 1999.

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