Casi medio millar de personas vive en Córdoba en asentamientos chabolistas

La Delegación de Servicios Sociales del Ayuntamiento licita un contrato para la ejecución por un plazo de dos años prorrogables a cuatro del programa para la integración de menores y familias en exclusión social residentes en infraviviendas

La vida que se abre paso en los asentamientos de Córdoba

Una mujer lleva un carrito de comida a su vivienda en el asentamiento de Camino Carbonell
Una mujer lleva un carrito de comida a su vivienda en el asentamiento de Camino Carbonell / Miguel Ángel Salas

Casi medio millar de personas vive en la capital en asentamientos chabolistas, según datos recogidos por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Córdoba. "En términos numéricos aproximados, tomando como referencia los datos del mes de mayo de 2025, existen en torno a 17 asentamientos informales con unas 461 personas censadas de las que 233 son mujeres y 228 son hombres", destacan desde la delegación municipal.

Estos datos están reflejados en el pliego del contrato sacado a licitación por Servicios Sociales para la ejecución del Programa para la integración de menores y familias en exclusión social residentes en infraviviendas. En el pliego de dicha licitación se especifica que "el objeto del contrato se halla constituido por la realización de actuaciones de atención social a personas menores de edad y sus familias, fundamentalmente de origen rumano, que se encuentran asentadas y residiendo en infraviviendas dentro del término municipal de Córdoba, a fin de mejorar sus condiciones de vida y expectativas de futuro".

Concretamente, los 17 asentamientos se reparten por el Distrito Norte, donde hay una parcela ocupada en Glorieta Duncan Shaw "con tres zonas diferenciadas"; y en el Distrito de Levante, donde hay siete parcelas ocupadas en Paco Natera, Molino de los Ciegos -parte arroyo y parte cortijo-; Choza del Cojo; glorieta Louviere-Carrefour, junto a la gasolinera de Carlos III, el puente de Asland y la avenida de Libia.

Además de una parcela ocupada en la periferia, en las Quemadillas; y cinco en la Fuensanta, en Camino Carbonel, Camino de la Barca -con tres zonas diferenciadas-, Lope García, Casa Maná y Paso Canadiense -con dos partes diferenciadas-. También hay una parcela ocupada en el Distrito Sur, en el Cordel de Écija; otra en Poniente Sur, en Castelló d´Empuries; y otra en el Distrito Noroeste, en Las Setas.

El Programa para la integración de menores y familias en exclusión social residentes en infraviviendas tiene un plazo de ejecución de dos años prorrogables hasta cuatro. Servicios Sociales ha licitado el contrato para la ejecución de dicho programa por 620.849 euros.

"El contrato se articula como un programa que, mediante la intervención social individual, familiar y grupal, pretende servir de recurso para lograr la integración de las personas menores de edad cuyas familias se encuentren en situación de exclusión social, siendo en su mayoría personas rumanas de etnia gitana", se subraya en el pliego.

Las empresas interesadas tienen hasta el próximo 5 de febrero para presentar sus ofertas. La que resulte adjudicataria desarrollará el servicio "en dos modalidades: modalidad en medio abierto y modalidad en medio educativo".

Modalidad en medio abierto

La modalidad en medio abierto se lleva a cabo a través de la Unidad de Intervención Social de Calle (UISC), que se compone de un equipo de profesionales de las ramas del Trabajo Social, Educación Social e Interpretación de la lengua rumana.

"Se trata de un servicio para la atención e intervención social individual y familiar cuyo objeto fundamental es prevenir y reducir la exclusión social que afecta a familias y menores promoviendo su inclusión social, la protección de los derechos de los niños y niñas, su bienestar y su desarrollo integral para romper el ciclo de pobreza y marginación", se explica en el pliego.

Con la UISC se pretende además ofrecer medidas integradoras y compensatorias mediante la información, el asesoramiento y tramitación de recursos sociales. Asimismo, este servicio se constituye como un recurso para el acompañamiento, mediación, seguimiento y traducción de las propias familias y de los distintos recursos municipales que lo requieran.

"Desde este servicio se programarán y ejecutarán las pautas de adecentamiento de los asentamientos, trabajo sobre prevención de riesgos medioambientales y coordinación de actuaciones para la limpieza con todos los servicios públicos y privados necesarios para el fin", se añade. Este servicio se desarrollará en la oficina que disponga la entidad adjudicataria para el programa, en el lugar donde residen las personas y en el lugar que ejercen su actividad marginal.

Modalidad en medio educativo

La modalidad en medio educativo se llevará a cabo mediante la Unidad de Seguimiento Educativo en Medio Abierto (Usema). Esta unidad estará formada por profesionales de la Integración Social coordinados por la UISC. Se trata de un servicio para la prevención de la exclusión educativa, seguimiento individualizado y promoción de la asistencia regular al centro escolar para prevenir el fracaso escolar de los menores del colectivo gitano-rumano mediante actuaciones socio-educativas con los menores y sus progenitores.

Desde el citado servicio también se realizará un trabajo educativo con progenitores y menores sobre el cuidado del entorno, prevención de riesgos medioambientales y educación sobre el adecentamiento de los emplazamientos de asentamientos.

Este servicio se desarrollará fundamentalmente en los asentamientos rumanos y en el ámbito de los recursos educativos y sociales donde se encuentren los y las menores para conseguir los objetivos propuestos (centros educativos, centros de servicios sociales, lugares de desarrollo de actividades comunitarias, etcétera).

Desde ambas modalidades se detectarán situaciones de urgencia y emergencia social interviniendo de manera inmediata con los recursos de que disponga el programa y mediante la coordinación con otros sistemas de protección social (entidades públicas y privadas).

Todas las actuaciones se coordinarán desde la Unidad de Menores y Familia de la Delegación de Servicios Sociales, en estrecha colaboración con los Servicios Sociales Comunitarios de Córdoba. "En un contrato de tan marcado carácter social como es este, es imprescindible trabajar la integración de menores y sus familias desde una perspectiva de género, máxime teniendo en cuenta la educación y la cultura de la población objeto de intervención que se caracteriza por existir una discriminación de género y una marcada diferenciación entre hombres y mujeres, habiéndose detectado en múltiples ocasiones violencia machista en el seno de algunas de las familias con las que se interviene", se insiste en el pliego.

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